Los maestros españoles que aprenden en Yad Vashem cómo educar sobre la Shoá

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Desde el año 2007, el Centro Sefarad-Israel de Madrid (España), en cooperación con el museo del Holocausto Yad Vashem en Jerusalén, promueve anualmente cursos para formar profesores españoles en la enseñanza del Holocausto.

Por Ofer Laszewicki Rubin

Desde el año 2007, el Centro Sefarad-Israel de Madrid (España), en cooperación con el museo del Holocausto Yad Vashem en Jerusalén, promueve anualmente cursos para formar profesores españoles en la enseñanza del Holocausto. El objetivo del programa no es solo promover la educación sobre la Shoá, sino personalizar la barbarie que acabó la vida de seis millones de judíos y lograr adaptar la explicación para jóvenes de diferentes edades.

Del 7 al 16 de julio, más de veinte maestros llegados de España se han empapado de contenidos de texto, fotografías y materiales audiovisuales sobre el acontecimiento que marcó un antes y un después en la historia del pueblo judío. Tras finalizar el seminario –por el que ya han pasado más de 500 maestro y ha servido como impulso de centenares de proyectos educativos-, Aurora se encontró en Jerusalén con los profesores Julio Albalad, Francisco Reboredo, y Elisabeth Sanz para hablar en profundidad sobre la experiencia que vivieron.

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De derecha a izquierda: Julio Albalad, Elisabeth Sanz y Francisco Reboredo. / Foto: Ofer Laszewicki

Elisabeth, maestra de historia en Barcelona y poeta, cuenta que “cada vez voy a buscar más el tema de los valores en mis clases”. Se le presentó la oportunidad de venir con una beca a Israel, y pensó que le daría experiencia: “era coherente con mi curso, y quería ir más allá. Además, tengo un marido que trabaja en innovación y tecnología. Tiene colegas de Israel, y siempre decía que son unos cracs. A parte, obviamente, la parte política, literaria, me interesaba. Vine buscando valores, y a pesar de todas las contradicciones que existen, los he encontrado”, asegura.

DESCONOCIMIENTO Y PREJUICIOS

Durante la conversación, que se desarrolla en formato coloquio, salen a relucir varios asuntos. Preguntamos sobre cual es el grado de familiarización con el Holocausto y los judíos en las aulas españolas. Julio, profesor de geografía e historia en Guadalajara, afirma que “el desconocimiento del judaísmo es total. No saben que es un judío, los alumnos hasta los 18 no han visto un judío en la vida”. Como apunte, este periodista ha visualizado libros de textos escolares españoles de la década de los sesenta –en los finales de la dictadura franquista-, en los que se ilustraba a los judíos como seres con cuernos y cola de diablo.

“Desconocen la cultura y la religión. Todos los conocimientos que pueden tener sobre Israel están basados en estereotipos y prejuicios marcados”, prosigue Julio. Se repiten sin fundamento clásicos como “le están haciendo lo mismo que les hicieron a ellos” (en referencia al conflicto con los palestinos), o “es un invento colonial que impusieron los americanos” (en referencia al establecimiento del estado de Israel). En opinión de Julio, se resume en que “es cosa de ideología, ya que dichos conceptos vienen inherentes en el pack del progresismo actual, la idea preconcebida de que Israel es fruto de la huella imperialista de EE.UU”.

Francisco, profesor de literatura asturiano, llegó a Jerusalén con la mente en blanco: “vine a informarme de primera mano, a comprender, porque hay muchas ideas preconcebidas que no son ciertas. Vine a buscar respuestas sobre cómo enfocar el tema de la Shoá en una clase de literatura”.

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Maestros españoles visualizando fotos en el museo Yad Vashem. / Foto: Centro Sefarad-Israel

Han sido días en que los maestros han sido expuestos a muchísimo material y han experimentado emociones duras. “Las herramientas son muy útiles, lo único que ha sido mucha la información, muchos conceptos nuevos que necesitas digerirlos. Tiene que haber un tiempo para procesar y ver como los utilizaré”, remarca el profesor de literatura.

Elisabeth alertó sobre un fenómeno que cada vez se debate más: la robotización de la sociedad. Ante este diagnóstico, la maestra barcelonesa pretende “incidir en la humanidad, los valores y la emocionalidad. La capacidad de conciencia crítica y la creatividad”. Dice que en la educación secundaria “aprietan demasiado con contenidos”, y parece que “no hay tiempo para debatir, cuestionar y reflexionar. Parece que la educación esté montada para no dejar pensar”.

PERSONALIZAR A LAS VÍCTIMAS

Por ello, explica que “lo abordaré desde el elemento personalizador, desde la empatía y el caso concreto. Hay la víctima y el perpetrador, pero también personas que ayudaron y tuvieron claro que, pasará lo que pasará, actuaron de una manera. Yo me centraré en eso, para impactarles por ahí”.

Julio, quien ya había estudiado mucho la cuestión judía y la Shoá, dice que el reto ahora es adaptarlo a sus alumnos de 16 años. “Hemos tratado el sentimiento de culpa, teorías de la individualidad, y ahora hay que adaptarlo a los jóvenes. Yo había tratado el Holocausto y pensaba que lo hacía bien, pero nos han remarcado la importancia de no tratar ciertos temas según la edad”, aclara.

Los participantes durante una de las ponencias en Yad Vashem. / Foto: Centro Sefarad-Israel

Pone el ejemplo de su hijo de 4 años, a quien le traerá desde Jerusalén un relato infantil en que un padre prepara a su hijo de 3 años un cuento de dibujos. Cuando el padre es asesinado, su amigo íntimo adopta al pequeño, guarda el cuento, y se lo regala al niño cuando cumple 18. “No conviene mostrar las pilas de cadáveres o los buldóceres arrastrando muertos. No conviene traumatizar al alumno. Nos han detallado como abordar la cuestión en primaria, secundaria y en bachillerato. Eso me ha encantado”, explica.

“Hay que centrarlos en el antes, no podemos entender cómo se asesinaron a 6 millones de personas sin entender cuál es el camino para llegar a eso. Los muertos tenían una vida anterior muy importante: nos contaron sobre cómo era la vida judía en Polonia antes de la II GM, con diferentes partidos y movimientos judíos sionistas, religiosos, de derecha o izquierda”, continua Julio. Y apunta una de las principales carencias en la transmisión educativa de la barbarie nazi: “tenemos la sensación de que mataron a 6 millones de judíos, pero no hay nada de individualidad”.

Mientras Elisabeth apunta la necesidad de “empatizar, en lugar de traumatizar”, Julio remarca que se centrará en la figura del superviviente: ¿qué pasó con el superviviente? ¿Qué sentimientos tenía? ¿Que encontró, familia, amigos?”. Y sobre todo, en el papel de “los justos”: “la esperanza que transmiten los que arriesgaron sus vidas para salvar las de otros. Nos contaron la anécdota de un “justo”, que tras recibir la visita de una persona que salvó, aparecieron 60 más detrás suyo: su mujer, los cinco hijos, nietos… Es una visión muy positiva y práctica”.

Francisco señala que en las aulas se oyen comentarios xenófobos o racistas basados en la ignorancia. “Tenemos la oportunidad de ir desmitificando todo eso. Hay muchos prejuicios, y no sé hasta qué punto a la juventud de hoy le interesa esto”, dice, tras aclarar que no solo entre el alumnado, sino que también entre los profesores, existe una gran ignorancia generalizada.  En su opinión, se debe a que “es algo que no te afecta directamente. En el museo veíamos que ocurrió, pero nunca decides hurgar, porque no te afecta en tu vida cotidiana, ya que tienes otras prioridades”.

LA “AUSENCIA” JUDÍA EN ESPAÑA

En este sentido, Julio recuerda que en Francia o Italia, países que si participaron directamente en la II Guerra Mundial, tienen la Shoá más presente. “Pero en España, al estar al margen, y que no hubo judíos desde la expulsión de 1492, la situación es distinta”. En su caso, tras leer el libro “Oh Jerusalén”, se le “cayó un muro mental que tenía basado en el desconocimiento”.

Para Elisabeth, su acercamiento fue casual: ocurrió cuando decidió agarrar un libro de la estantería de su casa. “Agarré uno que era del Holocausto, y había fotos. Y ya está. Estaba sola, me quedé flipando de lo que vi, no me lo creía, era real”, cuenta emocionada.

La maestra de Barcelona dice que empezará a aplicar lo aprendido en Yad Vashem con sus hijos: “he cogido libros acordes a la edad que doy clases, pero también dos para mis hijos, que me han visto profundamente conmovida. Con mis alumnos igual. Nos han enseñado imágenes de caricaturas, y pensé que era buenísimo, pero luego hay que tener cuidado para no frivolizar. Mi esfuerzo es, sobre todo con los adultos, no frivolizar”. Añade que intentará “cruzar asignaturas (no solo historia, también otras como artes plásticas) para que lo que transmite se haga realidad, que sea vida”.

Francisco se centrará en el aspecto literario: “buscar puntos de conexión entre la Shoá y la literatura. Si tienes las ideas claras, los alumnos suelen empaparse de todo lo que les digas, la cuestión es presentarlo bien”.

Julio incide en que es un tema que les interesa a priori “porque la II Guerra Mundial aparece en videojuegos de disparos como Call of Duty, por ello es fácil acceder al tema. Con ello, no solo trabajamos el proceso histórico, sino también el fenómeno del antisemitismo. En el seminario hemos tratado cuestiones como la noticia del cantante Matisyahu, expulsado inicialmente del festival Rototom de Benicásim por ser judío, y trataré de adaptar estos temas a las clases”.

Además, Julio añade que en el seminario profundizaron en cómo se materializó el antisemitismo en los tiempos de la “Kirstallnacht” (la noche de los cristales rotos), y las fronteras en el debate presente sobre si antisionismo supone antisemitismo.

Por último, los tres profesores inciden en la importancia de tratar esta cuestión en Jerusalén. “Ver cuán viva es calle, dinámica y alegre, y no como te lo pintan…este curso podría hacerse perfectamente en España con los mismos ponentes, pero sacarte de tu zona de confort y venir aquí, empaparte de la gente, tomar una cerveza y ver que ocurre en las calles es lo mejor”, destaca Francisco. Elisabeth subraya la faceta musical: “en casa todos tocamos instrumentos, y en una hora de paseo en Jerusalén, me harté de grabar vídeos de gente tocando música en directo”.

Reportaje publicado en “Aurora Israel”:
http://www.aurora-israel.co.il/los-maestros-espanoles-que-aprenden-en-yad-vashem-como-educar-sobre-la-shoa

Sharona, la israelí nacida en Teherán que “conecta” a iraníes con el estado judío

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Sharona, nacida en Teherán, inmigró a Israel con apenas 13 años. Ahora es la responsable de acercar a los ciudadanos iraníes al estado judío a través de las redes sociales de la cancillería israelí.

Por Ofer Laszewicki Rubin

Frecuentemente, la prensa internacional abre con titulares  sobre nuevas amenazas del régimen iraní de los ayatolá y el desarrollo de su plan nuclear, alertas sobre contundentes represalias de Netanyahu u otros ministros de Israel, o incidentes como el de los dos petroleros atacados en el Golfo Pérsico que a punto estuvieron de desatar un conflicto regional a gran escala.

A pesar de la evidente beligerancia entre las autoridades de Irán e Israel, fuera de los focos existe una historia de admiración mutua entre ciudadanos de ambos países, cuyas raíces se basan en la presencia en Israel de miles de judíos persas que hicieron “aliyá” y dejaron atrás su Irán natal a partir de la consolidación de la Revolución Islámica, que estalló en 1979 bajo el liderazgo del ayatolá Homeini.

Sharon Suleimani, judía nacida en Teherán, llegó a Israel en 1988 con 13 años. / Foto: cortesía

Sharona Suleimani nació en la Teherán liberal de los años previos al régimen islamista, cuando no solo existían vínculos con el estado judío: incluso delegaciones de arquitectos israelíes diseñaron y levantaron múltiples edificaciones en la capital persa.

Sharona llegó a Israel con 13 años (en 1988, un mes antes del estallido de la guerra entre Irán e Irak), aunque su familia llegó separada, en distintas etapas y circunstancias.

“Cuando empezó la revolución, no todo cambió de golpe. Hubo un gobierno de transición que era abierto, y luego empezó el régimen más radical. Durante ese periodo las cosas eran inciertas, y muchos judíos, en especial jóvenes, abandonaron el país porque no querían ir al ejército y a la guerra con Irak”, relata.

LA COMPLICADA HUIDA A ISRAEL

En Irán la vida familiar en la comunidad judía conformaba a la vez el círculo social. “Cuando tíos y primos empezaron a marcharse, mi hermano mayor, de 16 años, decidió irse. Mi padre lo trajo a Israel, ya que todavía había conexión de vuelos Tel Aviv-Teherán. Cuando mi padre volvió a Irán con la intención de venderlo todo y traernos al resto, estalló la guerra, y el destino de los judíos cambió. No nos querían dar pasaportes, y quienes los lograban, los recibían con un sello que les prohibía viajar a la Palestina ocupada”, afirma.

La familia Suleimani permaneció en suelo iraní durante los ocho durísimos años que duró la guerra con Irak, que costaron más de un millón de muertes.

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Los padres de Sharona, Mordechai y Mira Suleimani. / Foto: cortesía

Sharona todavía recuerda la llamada telefónica de la Sojnut (Agencia Judía): “está todo listo. Estad listos en la dirección, solo con una mochila de mano, y os traeremos a Israel”. Durante la larga espera, la policía iraní constantemente les preguntaba sobre el paradero de su hermano mayor, ya que estaba en edad de reclutamiento. Constantemente inventaban excusas.

Recibieron los pasaportes para volar –“dijimos que íbamos a Francia”-, pero a las familias judías entonces se les requería dejar a algún miembro, una medida del régimen para asegurar su retorno. El elegido fue su padre. “Era época de guerra, por lo que no dejaban sacar oro ni dinero en efectivo. Salimos del país sin apenas ropa. Subimos a un vuelo rumbo a Turquía, y muchas primas y amigos se unieron, en total éramos unos 30 judíos. Al llegar a Estambul, contactamos a la embajada de Israel, y de ahí nos arreglaron los billetes de avión”, recuerda sobre el periplo que la trajo al estado judío.

Su padre lo pasó mucho peor. Era un peso pesado de la comunidad judía en Teherán, un perfil muy conocido. A pesar de pagar altas sumas por un pasaporte, un vecino suyo que era agente de la Guardia Revolucionaria lo delató: fue detenido y estuvo dos semanas bajo arresto, sin acceso a un abogado. Finalmente, logró pagar una alta suma por su liberación.

Invitación al casamiento de los padres de Sharona, escrita en persa y hebreo. / Foto: cortesía

“Pagó muchísimo dinero en efecto, 8.000 dólares en aquella época, para huir. Como en la Alemania nazi, hubo muchos contrabandistas, sobretodo baluchis en la frontera, gracias a los cuales logró huir. Montó en camellos, durmió en granjas de cerdos, transitó en camiones de basura, y cruzó la frontera a Pakistán, que tampoco tenía relaciones con Israel. La Sojnut se involucró en su caso, y un año después lograron traerlo a Israel”, explica emocionada.

LA LENGUA PERSA Y LA “RECONEXIÓN” CON IRÁN

Sharona, que transpira admiración por su tierra natal, se alistó al ejército israelí a los 18, donde ingresó en la prestigiosa unidad de ciberinteligencia “8200”, donde pasó 14 años y formó parte de la sección en lengua persa. Al terminar su carrera militar, siguió involucrada activamente con la lengua de su país de origen: “a través de la Universidad de Haifa, publicamos una web en persa para mostrar cosas lindas de Israel al pueblo de Irán y entablar diálogos”.

Eran tiempos en que empezaban a florecer blogs personales en el país persa: “muchos nos contaban que jamás habían conocido esta faceta de Israel, que les abrimos los ojos. Decían que solo les llegaba información negativa”, rememora. La sorpresa le llegó cuando varios le contaron que eran fans de la cantante israelí Sarit Hadad: “le pedimos a varios que cantaran canciones de Sarit filmándose o por Skype, fue increíble. Logramos publicar esta historia en Yediot Aharonot ”(uno de los diarios principales de Israel).

Desde hace tres años tomó las riendas del manejo de las redes sociales del ministerio de exteriores israelí en lengua persa: “agradezco este cargo, porque a diario estoy en contacto directo con ciudadanos iraníes, más allá de la censura”.

Por descontado, las redes sociales que maneja publican asuntos de actualidad política, pero “también hablamos mucho de tecnología, ciencia o medicina. Y es sorprendente el interés que tienen hacia Israel, una atracción que existe hace muchos años”.

Si bien en Irán Facebook y Youtube están censurados, otras redes como Instagram o Telegram están en auge. “Por supuesto, cuando subo publicaciones, no todas las respuestas son positivas, muchos están influenciados por la propaganda antiisraelí, y el régimen tiene muchos bots para replicar a estas páginas”, dice. Pero matiza: “la mayoría de respuestas son positivas. Son conscientes de que su problema es la dictadura, y no comparten que se gaste el dinero en Siria, Líbano, Yemen o Gaza mientras hay iraníes pobres que no tienen para comer”.

Sharona recuerda que ambos países no comparten frontera física, y que nunca estuvieron en guerra. “Se estima que un 30% de la población iraní apoya al régimen, pero los opositores se preguntan porque deben pagar de su bolsillo un precio tan alto para alimentar el conflicto, que luego se invierte en bases militares en territorio sirio”, aclara.

La añoranza de Sharona se hace sentir todavía más cuando recuerda que jamás pudo regresar a su tierra de origen: “si fuera de Argentina o Europa, como otros judíos, podría volver. Pero nosotros no podemos, y eso da pena. Me gustaría estar aquí sentada y contar sobre el día en que regresaré a Teherán. Irán es un país maravilloso, incluso hoy bajo la dictadura. Muchos turistas de Occidente lo visitan, y su gente es muy cálida. Recuerdan en cierto modo a los israelíes, tenemos mucho en común en la mentalidad”, asegura.

La israelí de origen persa dice tener “muchísimo respeto hacia el pueblo iraní, y espero que la valentía de los que salieron a la calle hace un año para protestar la crisis económica acabe triunfando. Por ellos, porque merecen mucho más que este régimen, y para mí, porque quiero que mis hijos vean un día el lugar donde crecí”. Sus padres no hay día en que no maldicen en tertulias domésticas al ayatolá Homeini, “que vino, quemó el país y los expulsó”.

“IRÁN AMA A ISRAEL”

Sharona recibe constantemente mensajes de iraníes, que se graban –tapándose el rostro por motivos obvios- junto a consignas como “no queremos la muerte de Israel”.

En vídeos que se hicieron virales, estudiantes intentan evitar pisar banderas israelíes pintadas en las entradas a facultades universitarias. “Incluso me llegó un vídeo en que aparecen dos jóvenes cantando una combinación de Hatikva (himno de Israel) con el himno nacional de Irán”, asegura.

Durante el último día de la festividad musulmana del Ramadán, el régimen iraní promueve el llamado “Quds Day” –día de Jerusalén-, que tanto en Teherán como en otros lugares del mundo se torna en un evento antiisraelí donde se queman banderas. “Ese día, surgió el hashtag #IranlovesIsrael, donde miles de iraníes expresaban su simpatía por el estado de Israel”, recuerda Sharona.

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Soldado de la marina iraní posa con el eslogan “We Remember” / Foto: cortesía

Incluso durante el Día Internacional del Holocausto, que recuerda el exterminio de seis millones de judíos y que el régimen iraní sigue catalogando como una invención, muchos iraníes, incluso un soldado de la marina en vestido con su uniforme, lucieron estrellas de David amarillas y revindicaron el popular eslogan #Weremember (nosotros recordamos). “Intentan por todas las maneras decir que no nos odian”, aclara Sharona. Pero recuerda: “aquí yo digo que no odio Irán y no me pasará nada. Allí es diferente. Se ponen en serio peligro”.

 

Artículo publicado en “Aurora Israel”:
http://www.aurora-israel.co.il/sharona-la-israeli-nacida-en-teheran-que-conecta-a-iranies-con-el-estado-judio

La ira de los “Beta Israel”, un grito de hastío contra la brutalidad policial y la discriminación

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“Primero debo decir que no vinimos de otro lugar. No somos etíopes. Mis padres nacieron allí, pero somos de Israel. Igual que los judíos de origen iraquí no dicen que son iraquíes. Esta es la primera diferencia: en Israel siempre dicen que los judíos etíopes son de Etiopía. Mi color es diferente, pero soy igual que todo israelí y mi sangre es judía”.

Con esta demoledora frase empezaba una entrevista que mantuve con Amir Tagai en 2017, un joven israelí de tez oscura. Durante el encuentro,  Amir, visiblemente enfurecido, agradeció que un periodista se sentara a escuchar los reclamos de su comunidad, formada por más de 100.000 judíos procedentes de Etiopía, y que en gran parte llegaron a Israel en oleadas masivas en los años 80 y 90 en las operaciones “Moisés” y “Salomón”, en aviones que logró fletar secretamente el Mossad.

La rabia, la violencia y el caos vividos ayer en cruces de carretera por todo el país se desató tras la muerte por disparos de Salomon Tekah por parte de un policía fuera de servicio. El  joven de 18 años perteneciente a esta minoría –también conocidos como “Beta Israel”-, se encontraba en el barrio de Kiryat Haim, a las afueras de Haifa, donde se produjo un altercado en un parque. Contrariamente a las declaraciones del policía que abrió fuego, un testigo afirmó que el agente no se encontraba en peligro cuando disparó.

Fue arrestado por corto tiempo, y luego liberado bajo arresto domiciliario, medida que enfureció todavía más a los miles de israelíes de descendencia etíope que salieron a protestar masivamente.

En el cruce de Azrieli, en el corazón de Tel Aviv, se vivieron escenas de violencia y anarquía. Si bien las primeras horas de la concentración, que empezó a las 5 de la tarde, fueron relativamente tranquilas, los ánimos se caldearon tras los cortes de carreteras, cuando un conductor intentó saltarse el bloqueo y decenas de manifestantes enfurecidos arremetieron contra el vehículo.

En una entrevista radiofónica, un portavoz policial afirmó que se permitió el corte de carreteras en primera instancia “para garantizar el libre derecho a protestar”, pero tras los primeros incidentes, agentes antidisturbios cargaron duramente –incluso lanzando gases lacrimógenos-, y la jornada concluyó con 137 arrestados y 83 heridos, entre ellos 47 agentes.

Otro de los debates surgidos en las ondas giró en torno a la legitimidad de protestas que suponen cortes masivos de autopistas, que ayer atraparon a más de 50.000 viajeros, paralizando las comunicaciones terrestres en el centro neurálgico de Israel.

Una de las concentradas, que como tantos testimonios prefirió mantenerse en el anonimato, clamó que “el racismo y la discriminación llevan ocurriendo hace muchísimo tiempo. La policía puede disparar a un joven tan fácilmente debido a su origen. Si no hubiese sido etíope, no hubiera acabado así”.

Lo ocurrido ayer en la Krayot de Haifa, la autopista que cruza Netanya o el cruce Azrieli de Tel Aviv fue el estallido de una bomba a presión que Amir ya me alertó que ocurriría. Durante nuestro encuentro, revisó los graves altercados en 2015: tras la agresión –filmada- de dos policías al joven soldado negro Damas Pakada vestido de uniforme militar (y condecorado posteriormente por su servicio en una prestigiosa unidad de ciber inteligencia), miles de judíos de color se concentraron en la plaza Rabin y se enfrentaron a la policía, que respondió con violencia extrema.

“No puede ser que el Estado de Israel haga esto a un soldado que se supone que protege al país. En la marcha nos golpearon como a terroristas, desde el primer momento llegaron con armas, caballos y esposas, querían llevarnos a ese terreno. Llegamos sin nada, y nos dispararon con cañones de agua. Si no quieres violencia, no llegas a la manifestación así. Parecía que llegaban a la guerra con rifles pesados y gas lacrimógeno, y cuando ves que alguien te va a dañar, temes y entras al trapo”, recordaba Amir sobre aquellos trágicos eventos.

Un coche en llamas en el cruce Azrieli de Tel Aviv. / Foto: Corinna Kern (REUTERS)

En los últimos años, varias actuaciones policiales han contribuido a alimentar la espiral: en 2014, Yosef Salama fue electrocutado y lanzado fuera de la comisaría tras ser detenido por sospechas de allanamiento de morada; en julio del mismo, un voluntario en la policía fue arrestado por romper la nariz a un joven tras una persecución; en 2015, Damas Pakada fue agredido en uniforme militar por dos policías en Holón; en enero de 2019, el joven Yehuda Biagda murió por disparos cuando la policía descubrió que portaba un cuchillo en Bat Yam (su familia afirmó que tenía problemas mentales); y el pasado domingo, Salomon Tekah se convirtió en la última víctima mortal, que desató la ira no solo de los suyos, sino de israelíes pertenecientes a otros sectores que se unieron a los lamentos y las protestas.

Otro manifestante manifestó su hartazgo: “sientes que te puede pasar en cualquier momento. Es un ciclo que sigue ocurriendo indefinidamente. Cuando se convierte en sistemático, te preguntas: ¿es que tu vida vale menos?”. En la marcha se clamó contra la discriminación que viven los israelíes de origen etíope, tanto en escuelas, “donde hay lugares donde a los etíopes los separan”, como en el ejército, donde un informe publicado recientemente indicó que los reclutas procedentes de esta comunidad tienen la tasa más alta de arrestos en prisiones militares.

Amir me explicó al detalle el duro periplo que pasaron sus padres, que huyeron de Etiopía a Sudan a pie, donde esperaron en campamentos hasta que fueron fletados a Israel. Una hermana mayor suya pereció en el desierto antes de la “aliyá” de su familia.

Me contaba orgulloso como los suyos, descendientes de la tribu judía “Dan” que se exilió a Etiopía, “conservamos nuestro judaísmo. No había internet ni teléfonos, y ni tan siquiera sabíamos que había judíos en España. Mis antepasados pensaban que eran los únicos judíos del mundo. No sabían ni que Israel volvía a existir como país. Lo conocían por la Torá: existe Jerusalén y ahí debemos llegar algún día. Preservaron todas los mitzvot (‘mandamientos’) según la Torá”.

Pero si bien el estado de Israel hizo el esfuerzo de embarcarlos hacia el estado judío, dejó de lado su integración en una sociedad con costumbres totalmente distintas a su estilo de vida en la África rural.  “Lo que hicieron fue tirarnos al norte y al sur bien lejos (ciudades como Afula o Dimona), no en el centro donde se cuece todo. Si quieres empoderar a una población e impulsarlos a que progresen, no puedes dejarlos a un lado y que se espabilen para entender el carácter israelí, la cultura o el idioma. En Ra’anana, Givatayim, Hod Hasharon, Herzliya o Tel Aviv, ciudades fuertes económicamente, no hay apenas etíopes”.

A pesar de las dificultades, Amir se instaló en el barrio de Hatikva al este de Tel Aviv, donde emprendió su propio canal online para promover el hip-hop en Israel. Durante la charla, enumeró las múltiples discriminaciones que afronta: en 2017, solo había un diputado de origen etíope en un parlamento de 120; el rabinato central en muchos casos no reconoce su judaísmo, por lo que muchos rabinos rehúyen casarles; sus tradiciones y gastronomía apenas son conocidos en el “mainstream” israelí; y afrontan enormes dificultades para alquilar o comprar casas, ya que algunos consideran que “devalúan el valor de la zona”.

Todo ello comporta que muchas familias de origen etíope vivan hoy bajo el umbral de la pobreza y situaciones de exclusión social, y que muchos jóvenes se vean abocados a una vida callejera, con el consiguiente uso de alcohol y drogas.

Amir, que fue capitán de las FDI y perdió a su mejor amigo durante una operación en Gaza, dijo que “en mi unidad era el único etíope, pero siempre me apañé y nunca me sentí molesto. Yo no veo colores, es lo último que miro sobre alguien. Me fijo en el corazón y dejo el resto de lado. No quiero hacer al resto lo que me molesta que me hagan, porque a mí siempre me miraron según mi color”.

Mientras, en Haifa, Worka Salomon, padre del fallecido Salomon, reclamaba el martes: “devolvedme a mi hijo. Pedimos justicia. Mi hijo se fue, pero espero que sea la última víctima”.

Artículo publicado en “Aurora Israel”:
http://www.aurora-israel.co.il/la-ira-de-los-beta-israel-un-grito-de-hastio-contra-la-brutalidad-policial-y-la-discriminacion

El presidente iraní acusa a la Casa Blanca de “retraso mental”

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Cruce de acusaciones entre Trump y las autoridades iraníes. El presidente de EE UU amenaza con “aniquilar a Irán” después de las declaraciones de Rohani

 

Ofer Laszewicki. Tel Aviv.

En Teherán no dan crédito a los tímidos mensajes conciliadores de Trump, que afirmó haber detenido en el último minuto una represalia militar a gran escala contra Irán como respuesta al derribo de un dron estadounidense por misiles iraníes. En palabras del presidente iraní Hassan Rouhani, las renovadas sanciones económicas impuestas por Washington, que incluyen al ministro de Exteriores Javad Zarif, prueban que la Casa Blanca “está mintiendo” sobre los presuntos ofrecimientos de encarar una negociación para facilitar la distensión.

“¿Mientras llamas a las negociaciones, buscas sanciones contra el ministro de Exteriores? Parece que la Casa Blanca está afectada por un retraso mental”, declaró en un directo televisivo el presidente iraní. Las palabras de Rouhani fueron una réplica casi inmediata al asesor de Seguridad Nacional norteamericano, John Bolton, considerado un halcón, que en un encuentro a tres bandas sin precedentes en Jerusalén con sus homólogos de Israel y Rusia, dijo que su país “mantiene abierta la puerta de las negociaciones, pero el silencio de Irán es abrumador”.

Por su parte, Trump elevó el tono después de las acusaciones de Rouhani. “La muy ignorante e insultante declaración de Irán hecha pública hoy solo muestra que no entienden la realidad. Cualquier ataque por parte de Irán contra cualquier estadounidense será respondido con una fuerza grande y abrumadora. En algunas áreas, abrumadora significa erradicación”, afirmó Trump en Twitter.

Donald J. Trump

@realDonaldTrump

….The wonderful Iranian people are suffering, and for no reason at all. Their leadership spends all of its money on Terror, and little on anything else. The U.S. has not forgotten Iran’s use of IED’s & EFP’s (bombs), which killed 2000 Americans, and wounded many more…

Donald J. Trump

@realDonaldTrump

….Iran’s very ignorant and insulting statement, put out today, only shows that they do not understand reality. Any attack by Iran on anything American will be met with great and overwhelming force. In some areas, overwhelming will mean obliteration. No more John Kerry & Obama!

En el choque armamentístico y dialéctico que ha puesto a Oriente Medio al filo de una confrontación bélica, se repite el patrón que se vivió el 13 de junio tras la explosión de dos buques petroleros japoneses en el estratégico estrecho de Ormuz, cuando Washington culpó a Teherán, pero el régimen de los ayatolás rechazó categóricamente la acusación. Ahora, Irán desmiente de nuevo que EE UU, que no mantiene un talante conciliador, ya que las sanciones suponen “un cierre permanente” a la vía diplomática.

La economía iraní, al borde del abismo, sufrirá un mayor contratiempo con las nuevas sanciones impuestas por la Casa Blanca, que también incluirán al líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei. “El Gobierno de Trump está destruyendo todos los mecanismos internacionales establecidos para mantener la paz global y la seguridad”, señaló un portavoz del ministerio de Exteriores iraní.

Desde Teherán, conciben las amenazas norteamericanas como parte de una nueva coalición en la región, que engloba a Israel y Arabia Saudí –principales aliados de Washington en Oriente Medio- que “rechaza la diplomacia y está sediente de guerra”.

Tras el derribo del dron por misiles iraníes, Trump dijo que evitó la respuesta militar porque iba a suponer un alto coste humano –más de 150 víctimas según afirmó-, claramente desproporcionado a la pérdida de un artefacto no tripulado. No obstante, confirmó que autorizó ciberataques contra sistemas de misiles iraníes, una información nuevamente desmentida desde Teherán.

El incremento de la tensión entre EE UU e Irán se produce un año después de que Trump decidiera retirar a su país unilateralmente del pacto nuclear firmado por las grandes potencias con el país persa, donde éste aceptaba reducir sus capacidades nucleares a cambio de un levantamiento de las sanciones económicas, que suponen un lastre para la economía interna y el comercio exterior del país. Las relaciones diplomáticas entre ambos países están completamente rotas desde la crisis de la embajada de EE UU en Teherán, en que diplomáticos fueron tomados rehenes tras el estallido de la revolución islámica de 1979.

Mientras el consejo de seguridad de la ONU pedía este lunes retomar el diálogo y rebajar las tensiones en el golfo pérsico, Irán siguió mostrando su rechazo frontal debido a la imposición de las sanciones económicas. El organismo internacional calificó los ataques a los petroleros como “una amenaza a los canales proveedores de energía y a la paz y estabilidad mundial”.

La preocupación se agrava tras los comentarios de diversos expertos, que coinciden en señalar que las capacidades de defensa aéreas de Teherán pueden poner en jaque a la superioridad de la aviación del Ejército estadounidense. Según parece, el dron derribado estaba volando a unos 18 kilómetros de altura cuando fue derribado por un misil tierra-aire de la Guardia Revolucionaria iraní.

“El derribo del artefacto demuestra que Irán está desvelando una capacidad y mandando un claro mensaje a Washington”, señaló la analista Becca Wasser a la agencia AFP. “Demuestra no solo que han desarrollado las capacidades militares, sino que tienen las habilidades para manejar estos sistemas”, añadió.

Por ello, “esto supondría un cambio significativo, porque si han logrado producir domésticamente esta capacidad, Irán lo puede proveer a grupos afines en la región (como Hizbulá en Líbano o los rebeldes Houtis en Yemen) para amenazar a EE UU y sus aliados militares”, agregó Wasser.

Mientras tanto, Teherán recibió ayer un espaldarazo por parte de Rusia, que desde su rol decisivo en el devenir de la guerra civil de Siria se ha erigido en una suerte de interlocutor no oficial entre Occidente e Irán. Nikolai Patrushev, asesor de seguridad nacional ruso, rechazó sin tapujos las acusaciones norteamericanas de que Teherán supone “la principal amenaza para la seguridad de la región”. Y respecto al derribo del dron, confirmó el argumento iraní de que fue disparado porque entró en el espacio aéreo del país persa, pesa a que Washington mantiene que estaba volando en zona internacional.

 

Crónica publicada en “La Razón”:
https://www.larazon.es/internacional/el-presidente-irani-acusa-a-la-casa-blanca-de-tener-un-retraso-mental-GK23924174

Ex asesor de inteligencia israelí: “el mayor logro para Israel en los últimos años es el diálogo abierto con Rusia”

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Sin lugar a dudas, el encuentro a tres bandas que se está desarrollando este martes en Jerusalén marcará un antes y un después en las alianzas estratégicas que definirán la balanza de poder en Oriente Medio. Los asesores de seguridad nacional de Estados Unidos, Rusia e Israel debaten conjuntamente el rol que cada actor juega en el panorama geoestratégico regional, con el foco puesto especialmente en Siria, país devastado por una cruenta guerra civil iniciada en 2011 que tuv un coste descomunal: más de medio millón de víctimas mortales y millones de desplazados internos y refugiados huidos a Europa y los países vecinos.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha catalogado el encuentro como “histórico”, y que las tres partes comparten un “objetivo común”: la retirada de las “fuerzas extranjeras” de territorio sirio. Para comprender los entresijos del encuentro, Aurora participó en una conferencia con el doctor Eran Lerman, que fue asesor en asuntos internacionales en el consejo de seguridad nacional de la oficina del primer ministro de Israel, además de ocupar durante más de 20 años altos cargos en la inteligencia de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).

“Es un evento único y sin precedentes en la historia de Israel. Dos grandes actores internacionales, representados por sus asesores de seguridad, escogen encontrarse en Jerusalén con Meir Ben Shabat, nuestro asesor nacional, en una discusión entre iguales sobre el futuro de la situación en Siria, que también se extiende a otras cuestiones de fronteras en la región”, arrancó Lerman.

El experto cree que la convención supone un logro significativo de la diplomacia exterior de Israel: “nuestras relaciones con EE.UU. alcanzaron un nuevo pico gracias a la firme posición de varios actores regionales (países árabes), así como el desarrollo de nuevas lianzas en Asia, Latinoamérica y otros países del Mediterráneo”. Pero destacó el más relevante: “en los últimos cinco años el mayor logro es el diálogo abierto con Rusia, a pesar de las diferencias respecto al papel iraní en Siria, y que el Kremlin tiene una posición distinta a la Casa Blanca sobre la cuestión palestina”.

Preguntado por cómo quedará el balance de fuerzas en territorio sirio –un conflicto donde además de las cruentas batallas libradas entre las tropas de Assad contra grupos rebeldes o el Estado Islámico también han participado potencias como Irán, Rusia, Estados Unidos, Turquía o Israel-, Lerman opinó que no espera grandes cambios: “no creo que se expulse a los iraníes de Siria, pero si podemos pensar en lograr acuerdos mutuos entre los participantes. Todos quieren la estabilidad, y es evidente que a unos (rusos) les gusta más Assad que a otros (norteamericanos). Pero lo incontestable es que ha logrado estabilizar la mayoría del país”.

El gran dilema es que papel jugará la Siria del futuro próximo: “si se usará como territorio para desestabilizar Jordania, atacar Israel y apoyar a Hezbolá en el sur del Líbano, o Rusia contribuirá a la estabilización. El ejército ruso luchó codo con codo para salvar a Assad de la destrucción de su régimen, y esto es parte esencial de la discusión en Jerusalén”, apuntó el experto.

Si bien es cierto que durante el encuentro de asesores de seguridad en la ciudad santa se mira de reojo a la conferencia de Bahrein que pretende dar un impulso a la economía palestina, EE.UU. quiere “asegurar el flanco del golfo pérsico, que mira directamente a territorio iraní”, comentó refiriéndose  la reciente crisis de los petroleros atacados que desataron una crisis sin precedentes entre Washington y Teherán. “Pero lo esencial es como limitar el rol iraní en Siria, y aquí Israel es un actor clave, porque ya demostró que toma riesgos, si es preciso con acciones violentas, con el objetivo de que su territorio no sea utilizado para alcanzar los fines iraníes”.

Para Lerman, lo destacable de lo que está ocurriendo en Bahrein es que “el mundo árabe está dando el brazo a torcer (por su voluntad de acercamiento a EE.UU. y su creciente aceptación de Israel), y eso está vinculado directamente a la amenaza que supone Irán”.

El régimen iraní está afrontando una extrema presión, tanto externa como interna. “Las sanciones económicas están afectando y poniendo en riesgo la economía iraní, y tal vez el régimen planteaba sobrevivir hasta que Trump saliera del poder, pero ahora viven una gran incertidumbre. Por ello, intentan crear crisis exteriores con peligrosas provocaciones. Ante ello, Trump decidió a última hora no involucrarse en una guerra abierta, pero aumentó las sanciones”, aclaró Lerman.

El asesor nacional norteamericano, John Bolton, comentó a su contraparte ruso, Nikolai Patrushev, que quieren ver a Rusia jugar un rol significante en la arena regional. “Pero eso implica tomar decisiones, como arrinconar a Irán. Si Rusia se posiciona en modo constructivo en la crisis actual, será bienvenida”, opinó el experto.

Además, hizo hincapié en el respeto que se ha logrado el ejército israelí en el Kremlin: “los rusos tienen un respeto sano hacia las capacidades militares israelíes, y quieren que sea un actor importante. Por ello, existe un canal de comunicación militar directo, que también explica el encuentro de en Jerusalén”. En los primeros compases del conflicto en Siria, el papel israelí se mantenía bajo la mesa, pero ahora “su posición es abierta y reconocida”.

“Claramente, Israel no tolerará presencia de Irán en áreas cercanas al Golán”, aclaró Lerman. Lo más complejo, en el futuro próximo, será el rol que jugará Moscú al tratar de “decir a Irán que no los abandonó y pasó a estar del lado de los intereses de EE.UU.”.

 

Artículo publicado en “Aurora Israel”:
http://www.aurora-israel.co.il/ex-asesor-de-inteligencia-israeli-el-mayor-logro-para-israel-en-los-ultimos-anos-es-el-dialogo-abierto-con-rusia

Ex coronel israelí: “el plan de Trump ofrece mucho, pero probablemente con un alto precio a pagar”

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Tras la publicación del documento inicial de la próxima conferencia de Bahrein “Peace to Prosperity”, la iniciativa de la administración Trump para intentar solventar el conflicto entre israelíes y palestinos, se han disparado un sinfín de especulaciones sobre las intenciones y los efectos sobre el terreno derivados del conclave, que se celebrará en Manama durante el 25 y 26 de junio.

El plan económico para impulsar la economía palestina, liderado por el yerno de Trump, Jared Kusner, prevé la inyección de 50 billones de dólares para los territorios palestinos de Cisjordania y Gaza. En caso de implementarse, el documento presentado defiende que doblaría el PIB palestino, promovería la creación de más de 1 millón de empleos, y reduciría a la mitad el índice de pobreza en las áreas palestinas. A su vez, menciona múltiples mejoras en infraestructuras, pero posterga para una hipotética segunda fase el escollo esencial: el conflicto político y territorial.

Si bien poderosas naciones árabes del eje suní como Arabia Saudí, Egipto, Jordania, Qatar o Emiratos Árabes Unidos – países que eran abiertamente hostiles a Israel en el pasado- han confirmado su asistencia, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) anunció desde un primer momento su boicot al encuentro económico. Desde el traslado de la embajada de EE.UU. a Jerusalén en 2017 y el reconocimiento oficial como capital de Israel, Ramallah cortó de raíz su interlocución con la Casa Blanca.

Para ahondar en la complejidad de lo que se pondrá sobre la mesa en Bahréin, Aurora conversó con Grisha Yacubovich, que en el pasado fue coronel de la unidad del ejército israelí de Coordinación de las Actividades del Gobierno en los Territorios (COGAT, por sus siglas en inglés).

En sus cuatro años en el cargo (2012-2016), estuvo al cargo de implementar el desarrollo de infraestructuras y asuntos económicos con palestinos de Gaza y Cisjordania, posición que le brindó contactos directos con distintos sectores de la sociedad palestina. “Es una cuestión problemática. Primero, intento ponerme en el lugar de los países árabes, cuya presencia supone algo mayor que no se limita a la cuestión palestina”, empieza el ex coronel.

Ninguna de las partes esconde la buena sintonía de Israel con el mundo árabe suní en cuestiones económicas, pero sobretodo de seguridad. Se hace valer el proverbio de “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”: en la lucha de poder entre los ejes chií y suní en Oriente Medio, el estado judío y las naciones árabes que se sentarán en Manama comparten rival regional: el Irán chií de los ayatola.

“Los países árabes quieren ser parte de la coalición y que la conferencia triunfe, pero el obstáculo siempre fue que ocurrirá con los palestinos”, apunta Yacubovich. Si bien la retórica agresiva contra Israel se rebajó en los últimos tiempos y la reivindicación palestina dejó de ser la primera ocupación del mundo árabe, dichos países son conscientes de que “abandonar” la causa les pondría a su opinión pública en contra.

Grisha Yacubovitch

El ex integrante de COGAT se muestra realista: “Desde la implementación de los Acuerdos de Oslo, primero en 1994 y luego en 1996, hubo distintas ofertas, acuerdos y procesos, que siempre fracasaron. No culpo a ninguno de los dos lados, pero lo indiscutible es que fracasaron. Un gran obstáculo para resolver el conflicto es que las naciones árabes jamás formaron parte de la solución”, apunta.

Si bien se muestra crítico con el papel pasado y presente del liderazgo palestino, que “siempre dijo no, siempre colapsó y no triunfó”, cree que ahora “tenemos algo que el resto del mundo árabe es capaz de apoyar. Algo más grande, que no se centra únicamente en el conflicto palestino-israelí, sino en la lucha por el control de Oriente Medio. En cierto modo, están cansados de la actitud de los palestinos. A pesar de ello, quieren ser recordados como los que les apoyaron a resolver sus problemas”.

Tanto en la calle palestina como en los pasillos de poder en Ramallah se extiende la creencia de que “nos están vendiendo por un puñado de dólares”. Yacubovich interpreta la propuesta de la administración Trump como la típica actitud de un hombre de negocios: ofrece mucho, pero probablemente con un alto precio a pagar. “Pretende crear hechos sobre el terreno. Para materializar la inyección de los 50 billones de dólares, todo apunta a que tendrán que hacer grandes renuncias nacionales, respecto a sus principios y a su narrativa”.

“La de los palestinos es una narrativa del pequeño David contra el gran Goliat. Reitera la cuestión de los derechos: el derecho al retorno de los refugiados, el de controlar el agua y los recursos o la tierra”, recuerda el ex militar. “Y ahora, ven como se les pide cambiar su narrativa por un puñado de dólares. No solo hablamos de los palestinos de Gaza y Cisjordania, sino de unos 12 millones en total, que viven aquí (Israel y territorios palestinos) y esparcidos por el mundo. Esta es la perspectiva principal”.

A su vez, Yacubovich hace hincapié en las divisiones y críticas internas: “tras meses de protestas en la frontera entre Gaza e Israel, mucha gente se hartó de Hamás, acusándoles de que los vendían por unos dólares y gasolina para enviarlos a la frontera. Decían que los israelíes los matan y hieren, y lo único que conseguían a cambio un año después eran unos millones de Qatar y algo de combustible para la planta energética”. Mientras tanto, continúa la rivalidad interna y la división palestina: Gaza bajo control islamista de Hamás; y la ANP de Ramallah en manos de al-Fatah de Mahmoud Abbas.

Para el ex militar, otro de los grandes escollos que deberá afrontar el liderazgo palestino, “como ya ocurrió a Arafat y a Abas en el pasado”, es que “tendrán que rendirse a acuerdos y traspasar líneas rojas que veían inquebrantables”. Por ejemplo, respecto a la soberanía en los lugares sagrados de Jerusalén. Por mucho que consideren la Explanada de las Mezquitas “como lugar sagrado palestino, creo que parte del acuerdo será también renunciar a ello, igual que a los refugiados o la tierra”. Para Yacubovich, el nuevo paradigma estadounidense se basará en que “ya tienen dinero e inversiones para el futuro estado palestino, así que no necesitan mantener el estatus como refugiados”.

Reconoce la enorme complejidad que plantea, y que probablemente la renuncia a la narrativa sería una condición que no aceptarían los israelíes: “es como si nos pidieran que olvidáramos lo que dijo Ben Gurion, nuestra historia y conexión con esta tierra, Jerusalén y el estado judío”. Por ello, Yacubovich cree “que se está arrinconando a los palestinos”. Los próximos dos días en Bahrein serán, por lo menos, complejos: se debatirá el futuro de los palestinos, sin los palestinos sentados en la mesa.

 

Artículo publicado en “Aurora Israel”:
http://www.aurora-israel.co.il/ex-coronel-israeli-el-plan-de-trump-ofrece-mucho-pero-probablemente-con-un-alto-precio-a-pagar

Los halcones de EE UU agitan la guerra

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En su visita a Israel Bolton alerta a Irán: «Que no entiendan nuestra prudencia como una debilidad».

Ofer Laszewicki . Tel Aviv.

ras la decisión a último minuto adoptada por el presidente norteamericano Donald Trump, para no responder militarmente al derribo de un dron por parte de Irán, John Bolton, consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, alertó a Teherán de que «no entiendan nuestra prudencia como una debilidad».

«Ni Irán, ni ningún otro actor hostil, debe errar al comprender nuestra discreción. Nadie les ha otorgado una licencia de caza en Oriente Medio», afirmó Bolton en tono agresivo. Bolton, considerado uno de los «halcones» más duros de la Administración Trump, se encuentra de visita en Israel, donde mantendrá encuentros a tres bandas con asesores de seguridad nacional rusos, israelíes y norteamericanos.

La visita a su aliado número uno en Oriente Medio coincide con la mayor escalada de tensión en décadas entre Irán y EE UU, que no pocos temen que pueda desembocar en una guerra a gran escala. Según Trump, la represalia que ordenó detener sobre tres puestos militares en suelo iraní podría haber costado cerca de 150 víctimas mortales, y argumentó que era algo «desproporcionado» en comparación al dron derribado. Según informó Teheran, el artefacto no tripulado cruzó su espacio aéreo, acusación desmentida desde la Casa Blanca.

Bolton salió a la carga, y desgranó las acciones iraníes que, en criterio de Washington, están desestabilizando Oriente Medio: «sus continuos intentos de exceder los límites del fallido acuerdo nuclear; la implantación de las Fuerzas Quds en Siria e Iraq; el suministro de drones y misiles sofisticados a fuerzas hostiles en Irak, Siria, Líbano, Yemen y Afganistán; así como las continuas amenazas y agresiones contra Israel y nuestros aliados árabes del Golfo no son señales de una nación que busca la paz». Por ello, el asesor de seguridad de la Casa Blanca reiteró el mensaje de Trump al asegurar que jamás permitirán a Irán obtener armas nucleares, y amenazó: «la armada de EE UU está lista para actuar». A su vez, alertó que las sanciones económicas «están calientes», y todo apunta a que se anunciaran nuevas medidas sancionatorias.

Si bien Trump frenó una respuesta militar a gran escala, si se llevó a cabo una represalia «cibernética»: ataques contra sistemas de controladores de misiles y espionaje. La acción, llevada a cabo por el ciber comando de la armada estadounidense, fue autorizada en secreto por Trump poco después del derribo del dron.

Según dos ex agentes de inteligencia de Estados Unidos, el ciberataque se dirigió a un sistema de espionaje responsable de monitorear el tráfico marítimo del estrecho de Ormuz, el cruce estratégico donde se produjeron dos ataques con minas a barcos petroleros, que EE UU achacó a Teherán.

 

Artículo publicado en “La Razón”:
https://www.larazon.es/internacional/los-halcones-de-ee-uu-agitan-la-guerra-DI23903110?fbclid=IwAR2UvdE4zfkVsXnh2K0LJQdTcOjHWKEKfWPKVl0EhJLLHbcf3YwsQPp4tNE

El embajador de EE.UU. desata la controversia por su apoyo a la anexión israelí de “partes de Cisjordania”

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Varios ministros israelíes celebraron las palabras del embajador David Friedman; los palestinos, por su parte, se plantean presentar una demanda ante la Corte Criminal Internacional (CCI).

En el conflicto entre Israel y los palestinos, una declaración basta para desatar la controversia. En una entrevista concedida al New York Times la pasada semana, el embajador de EE.UU. en Israel, David Friedman, declaró que “bajo ciertas circunstancias, creo que Israel tiene el derecho de retener partes de Cisjordania”.

Las palabras de Friedman no sorprenden, ni tampoco las reacciones en ambos bandos. Tras la llegada de Trump a la Casa Blanca, Washington dio un giro de 180 grados y deshizo el consenso internacional: reconoció a Jerusalén como capital de Israel, trasladó su embajada de Tel Aviv a la ciudad santa; y asignó a David Friedman como embajador. En el pasado, el representante de EE.UU. en el estado judío impulsó donaciones para el asentamiento de Beit El, al norte de Ramallah. Por todo ello, el liderazgo palestino rompió por completo sus vínculos con la Casa Blanca.

En un clima de incertidumbre política en Israel por la nueva convocatoria electoral, varios ministros celebraron las palabras del representante diplomático. “La visión del mundo de la administración Trump, expresada por el embajador Friedman, es la única que puede traer un cambio”, señaló el ministro de seguridad interna Gilad Erdan. Y prosiguió: “es la única vía para hacer entender a los palestinos que boicotear a Israel y a EE.UU, así como su apoyo al terror y la incitación, no les supondrá ningún logro”.

También desde las filas del Likud, el parlamentario Tzachi Hanegbi remarcó que “la posición mayoritaria de la sociedad israelí es que un eventual acuerdo estará basado en nuestro control de Judea y Samaria”, dijo refiriéndose a Cisjordania según la denominación bíblica hebrea. “Por ello, las palabras de Friedman están llenas de clarividencia”, agregó.

A pesar de la congelación total de las negociaciones entre israelíes y palestinos y del decreciente apoyo a la solución de los dos estados en ambas sociedades, el liderazgo de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y gran parte de la comunidad internacional siguen apostando por la creación de un estado palestino independiente en Cisjordania y Gaza, basado en las fronteras previas a la Guerra de los Seis Días de 1967 y con Jerusalén Este como su capital.

Pero Washington, con su anuncio de programar la conferencia de Bahrein a fines de junio –cuya pretensión es dar un impulso a la renqueante economía palestina-, no parece en disposición de regresar al paradigma de los Acuerdos de Paz de Oslo: el “plan del siglo” de Trump, cuyo capítulo político se desvelará después de la convención económica en el país del golfo, no apunta a que tratará las aspiraciones de autodeterminación palestinas.

Desde las páginas del pro gubernamental Israel Hayom, el columnista Amnon Lord escribió que “si Israel aplica la anexión, el gobierno norteamericano estará preparado para sacar del plan de paz el capítulo sobre las fronteras del 67, y reconocerá la soberanía israelí sobre los bloques de asentamientos. No es un territorio grande en términos de porcentajes sobre la superficie de Cisjordania”. Además, Lord celebró el cambio de paradigma con Trump, que revocó la declaración impulsada por Obama en la resolución 2334 de la ONU (2016), que catalogaba toda construcción israelí más allá de la Línea Verde como “ilegal”.

Por otro lado, la declaración de Friedman encolerizó a los palestinos, a representantes políticos árabes israelíes y a sectores de la izquierda de Israel. Ahmad Tibi, de la coalición árabe Hadash-Ta’al, definió al embajador como un “criminal internacional” en una entrevista radiofónica. Desde la ANP, ya están considerando presentar una queja contra Friedman en la Corte Criminal Internacional.

“¿Según que lógica Friedman cree que Israel tiene derecho a anexionar partes de Cisjordania? ¿En qué realidad se basa dicha convicción? ¿En la ley internacional que prohíbe la anexión de territorios por la fuerza? ¿O la realidad impuesta por las autoridades de la ocupación?”, se preguntaba en un comunicado la agencia de noticias Wafa, a cargo de la ANP.

El veterano negociador palestino Saeb Erekat, secretario general de la Organización por la Liberación de Palestina (OLP), remarcó que las declaraciones de Friedman prueban el “claro alineamiento” de la administración Trump con Israel, y por ello justificó el boicot palestino a la próxima conferencia de Bahrein. El pasado marzo, por primera vez, Washignton dejó de catalogar Cisjordania como “territorio ocupado” en el reporte anual del Departamento de Estado sobre derechos humanos en el mundo.

En un editorial, el izquierdista Haaretz calificó la polémica declaración de Friedman como “un escupitajo en la cara de los palestinos. Y supondrán dolores de cabeza para aquellos que buscan una solución justa para el conflicto entre palestinos e israelí basada en la división de la tierra y el reconocimiento a la autodeterminación de ambos pueblos”. Y agregó: “destruye la legitimidad de Friedman como un negociador válido y justifican las desconfianzas palestinas respecto al plan de paz de Trump”.

Durante la pasada campaña electoral, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu apostó por la anexión gradual de todos los asentamientos judíos de Cisjordania y Jerusalén oriental.

Artículo publicado en “Aurora Israel”:
http://site.aurora-israel.co.il/el-embajador-de-ee-uu-desata-la-controversia-por-su-apoyo-a-la-anexion-israeli-de-partes-de-cisjordania

Fuego, aire, música y Cábala: el Centro Latino Israel festeja LagBaomer en Tzfat

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El pasado 22 de mayo,  el Centro Latino Israel en la localidad de Tzfat respiraba ambiente festivo: era la víspera de Lag BaOmer, jornada en que se conmemora al rabino Shimon Bar Yohai con hogueras que prenden por todo Israel.

Tzfat, el poblado más alto de Israel ubicado a lo alto de los montes de la Galilea, es conocido ya como la “capital universal de la Cábala”. El pasado 22 de mayo, la localidad respiraba ambiente festivo: era la víspera de Lag BaOmer, jornada en que se conmemora al rabino Shimon Bar Yohai con hogueras que prenden por todo Israel.
Entre las angostas callejuelas del barrio de los artistas, repleto de vistosos cuadros y toda suerte de manualidades, se encuentra el Centro Latino Israel. Este nuevo centro transmite en castellano todo lo relacionado con el mundo de Cábala, una sabiduría mística milenaria que combina elementos religiosos y espirituales, y que atrae a decenas de miles de feligreses y turistas, judíos y no judíos.

El director del lugar, Avi Roitman, aguarda a las puertas del histórico edificio que alberga el centro de estudio cabalístico. “Al Centro Latino llega gente de todo el mundo, y lo que hacemos es mostrar la conexión que hay entre la tierra de Israel y el pueblo judío, dirigido específicamente al público latino”, explica a este diario. Y continúa: “aquí en Tzat se puede ver muy claramente que durante 2.100 años, según documentan reconocidos historiadores, hubo presencia judía ininterrumpida”. Señalando los callejones y las edificaciones te piedra, Roitman aclara que “estas calles tienen capas y capas de civilización judías. Sinagogas del s.XVI, construcciones de hace más de 800 años, o la primera Yeshivá, el centro de estudio de la Torá”.


Tzfat es la ciudad en donde floreció el estudio de todo lo que “no se puede ver” con el ojo físico,  el conocimiento de todo lo místico, abstracto, e incomprensible”, detalla el Centro Latino Israel en su página. Y esto es lo que pretende transmitir a las delegaciones de periodistas, embajadores o influencers que llegan a este rincón de la Galilea. “Vienen a nuestro centro y se conectan y entiende la ancestral relación de la tierra de Israel con el pueblo judío, en lo espiritual, histórico y arqueológico”, matiza el director del centro.


Para Lag BaOmer, Roitman y su equipo preparaban una celebración especial con barbacoa, música en directo, talleres infantiles y paseos guiados por el casco antiguo de la inspiradora villa. “Lag BaOmer es una de las festividades más alegres en el judaísmo. El rabino Shimon Bar Yojai pidió que el aniversario de su fallecimiento se celebre con alegría. Esta noche, unas 500.00 personas celebrarán en Merón, a diez minutos de aquí, donde está enterrado el rabino”. Por ese motivo, el tráfico en Tzfat y los pueblos aledaños era más intenso de lo habitual.

“Shimon Bar Yohai dedicó su vida a conectarse con la verdad, con la luz más profunda que hay en este mundo. De eso va la Cábala, que el rabino explicó en el libro Zohar. Al fallecer, toda su obra, toda su luz y energía que desarrolló, sigue ahí para que cualquiera pueda conectarse con la luz más profunda del universo”, prosigue Roitman.

Los judíos llegaron a Tzfat desde Turquía o los Balcanes, pero también Marruecos o Egipto. “Eso explica el acento universal del lugar, y también la atracción que despierta en los latinos”, dijo Eyal Riess, compañero de Roitman, refiriéndose a que en las callejuelas del pueblo se habló mucho ladino (o judeoespañol), el idioma de los judíos expulsados de la península ibérica.

“Antes, los latinos venían aquí por unas horas o un día, pero ahora nos piden seminarios para quedarse aquí una semana, de países como Puerto Rico o Costa Rica”, afirmó Riess. Según dice, detectaron una falta de organización para actividad turística y espiritual en español, y por ello se decidieron hace ocho meses a abrir el centro, que está ubicado en un bello edificio en el caso antiguo, donde se hallaron restos arqueológicos con 4.000 años de antigüedad, de la época de bronce.

En la azotea del centro, hombres, mujeres y niños disfrutan de un rato agradable, acompañado de una leve brisa y un luminoso atardecer.  Mientras un joven prende el fuego, un veterano local entretiene al público con melodías de guitarra y canciones de añoranza a Shimon Bar Yohai.

Entre un grupo de mujeres se encuentra Nathalie Levy Riess, coach de espiritualidad, empoderamiento femenino,  autora, y guía de femineidad basada en la Cábala y espiritualidad judía. Nathalie enseña en webinars y ofrece sesiones privadas de empoderamiento de mujeres y parejas vía Skype, y viaja por el mundo dando charlas de diversos temas, como espiritualidad en la vida moderna, intimidad y relaciones de pareja.

“Una de mis misiones es enseñar a mujeres y empoderarlas. El empoderamiento femenino es realmente romper todos los tabúes y los mitos hacia la mujer judía y la mujer en general, de cómo tenemos que realmente relacionarnos con nosotras mismas, con nuestra familias, como madres, como partes de una sociedad, y en mi trabajo lo que hago es tratar de enseñarles a conectarse a sí mismas”, explica a este diario.

“Tengo la suerte de poder conocer y estar cerca de mujeres en todos los ámbitos, desde lo más profundo de su alma hasta lo más externo, que es su cara o su cuerpo. Tengo el inmenso honor de recibir pues a miles y miles de mujeres anualmente en nuestro centro, donde hacemos talleres, meditaciones o paseos”, prosigue. Y apunta la clave de su iniciativa: “entender un poquito más de dónde está viniendo una confusión, depresión o tristeza, que suelen venir por faltar de alimentación del alma”.

Reportaje publicado en “Aurora Israel”:
http://site.aurora-israel.co.il/fuego-aire-musica-y-cabala-el-centro-latino-israel-festeja-lagbaomer-en-tzfat

En Bahréin faltará un invitado esencial: los palestinos

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Poco después del anuncio de Trump de revelar la primera fase del “acuerdo del siglo” para intentar resolver el longevo conflicto palestinoisraelí, que consistirá en una conferencia económica en Bahréin, la polémica no ha tardado en estallar. En la convención, que se celebrará los próximos 25 y 26 de junio, faltará un invitado esencial: el liderazgo palestino de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) de Ramallah.

Tras la toma de posesión de Trump, que supuso un giro de 180 grados en la tradicional posición de Washington con el traslado de la embajada a Jerusalén y el reconocimiento oficial de la disputada ciudad como capital de Israel, el presidente palestino Mahmoud Abbas decidió cortar las relaciones con la Casa Blanca, ya que no consideraba a la nueva administración como un actor legítimo para mediar en el conflicto entre Israel y los palestinos.

Por ello, Ramallah rechazó tajantemente participar en un congreso cuya presunta intención es potenciar la economía palestina, dejando los espinosos asuntos políticos, que Trump pretende revelar en una segunda fase. El ministro de exteriores de Baharein, Khalid bin Ahmed al Khalifa, quiso aclarar que no hay ningún “movimiento secreto” por acoger la cumbre, y que le decisión de celebrarla en Manama pretende “dar apoyo a la causa palestina”.

La mayoría de análisis en la prensa israelí, palestina e internacional coinciden en titular que los americanos están planeando una boda, pero se olvidaron de invitar a una de las partes. En este sentido, Rafael Ahren de Times of Israel remarca que “es cierto que la paz no llegará tras el 26 de junio, ni tampoco tras la revelación de la segunda parte del plan. Pero el rechazo de Ramallah, que ve a la administración Trump como hostil, olvida un punto crucial: el hecho de que la propuesta de paz se va a celebrar en una capital árabe”.

Es interesante hacer una revisión general de los postulados de las principales potencias del mundo árabe, históricamente hostiles con Israel, respecto al momento actual. Actualmente, es Qatar quien ha tomado las riendas: tras el último cese de hostilidades en Gaza, fue este país del golfo pérsico quien aportó 480 millones de dólares en ayudas para los palestinos (gran parte a Hamás), y es sin duda su principal financiador. Pero Arabia Saudí y Egipto, las grandes potencias del mundo suní, han acercado más o menos discretamente posturas con Israel, sobre todo por su compartida enemistad con Irán e intereses económicos y de seguridad.

“Los palestinos quieren ver el rechazo del mundo árabe, especialmente de los países más poderosos, Arabia Saudí y Egipto. Mientras, la administración Trump, incluyendo a su yerno Jared Kushner, pretenden que sea aceptado por algunas naciones árabes, o al menos, no rechazado por todas. Un escenario en que algunos estados acepten que es una base para futuras discusiones puede ser visto como un triunfo en la Casa Blanca, y una bomba para la ANP”, apuntaba Amir Tibon de Haaretz.  Bahrein es estrecho aliado de Arabia Saudí, y mantiene discretas relaciones con Israel. Aceptando acoger el congreso, lanza el implícito mensaje de que un estado árabe acepta el apartado económico del plan Trump.

Por ello, la ANP ha puesto toda la maquinaria en marcha: Ahmad Maddalani, miembro de la OLP  y cercano al presidente Abbas, declaró que “cualquier palestino que participe en la conferencia será considerado un colaborador”. Y en el seno del empresariado palestino, a quienes apela principalmente el plan de Trump, ya han surgido las discrepancias.

Mientras que Bashar al-Masri, fundador de la moderna ciudad de Rawabi, rechazó la invitación de acudir al congreso porque “rompe el consenso de la posición palestina”, otro empresario palestino de Hebrón, Ashraf Jabari, aceptó ir en representación de la cámara de comercio de Judea y Samaria, remarcando que lo importante es “la oportunidad económica que se cree”. Jabari apareció recientemente en una fotografía junto a colonos judíos de Hebrón festejando el Iftar –fin del ayuno nocturno durante el mes sagrado de Ramadán-, una imagen que fue celebrada en las redes por Jason Greenblatt, jefe negociador estadounidense, que la catalogó como “un maravilloso ejemplo de lo que puede lograrse”. Issa Amro, activista palestino, rechazó las palabras alegando que “no hay coexistencia posible entre opresores y oprimidos”.

El analista Avi Issacharof añadió que Jordania ya avanzó que no apoyaría un plan que no incluya el establecimiento de un estado palestino con capital en Jerusalén Este, y que el egipcio Abdelfatah al-Sisi, con un tono más moderado, tampoco aceptará unirse públicamente a los esfuerzos de Trump. “Abbas, que se encuentra justamente en Qatar, no está bajo presión de rendirse ante las amenazas americanas. La ayuda humanitaria a los palestinos ya fue prácticamente eliminada hace más de un año”, destacó Issacharof.

El palestino Sam Bahour ataca los planes de Washington: “Jared Kushner cree que el primer paso para la paz es invertir capital en Gaza y Cisjordania. ¿Pero cuanto puedo influir mientras Israel está determinado en mantener el control total y explotar la economía palestina?, se pregunta en +972 magazine.

En una línea similar se expresó Hisham Melhem, periodista y analista Arab Gulf States Institute: “hablar de prosperidad económica en ausencia de una propuesta política seria, cuando ambos lados no están ni dispuestos a encontrarse, es la cima de la estupidez”.

Pero para el rabino ortodoxo de Nueva York Marc Schneier, muy cercano a la corona de Bahrein, la iniciativa supone un avance, ya que “no es sorprendente que lo haga Bahréin, porque quiere liderar los esfuerzos de paz en la región. Habrá representantes de la mayoría del mundo árabe, incluidos países del golfo, que comparten intereses comunes con Israel y quieren lograr la paz. Entienden que la economía es la base para ello”.

Desde Israel, se habla de que el ministro de finanzas, Moshe Kahlon, formará parte de la cumbre de Bahréin. Como todos los aspectos en este espinoso conflicto, siempre existen dos caras de una misma moneda. Pero lo incontestable es que, para bailar un tango, hace falta una pareja.

 

Análisis publicado en “Aurora Israel”:
http://www.aurora-israel.co.il/en-bahrein-faltara-un-invitado-esencial-los-palestinos