Tony Raichler (Likud): “el público siente que los medios no logran ser objetivos con todo lo que pasa con Netanyahu”

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Tony Raichler, nacido en Caracas hace 27 años, llegó solo a Israel cuando apenas tenía 16. Tras estudiar bachillerato y enrolarse en la prestigiosa unidad “Golani” de las FDI, apostó por la diplomacia pública. Lleva años dando conferencias patrocinado por la Agencia Judía (Sojnut), y además estudia Gobierno, Diplomacia y Estrategia en la IDC de Herzliya. Como militante del Likud, ejerció como representante del partido en Latinoamérica, donde mantuvo encuentros con embajadores, políticos y ministros de varios gobiernos en su búsqueda de “caminos para poder ayudar al país”.

Ante la proximidad de las elecciones generales de setiembre, que supondrán una segunda vuelta tras la incapacidad de Netanyahu de lograr una mayoría tras la victoria de abril, Raichler repasó con Aurora asuntos centrales de la actualidad israelí.

 

¿Por qué decidió militar en el Likud?

Entré tras mi servicio en el ejército, como parte de una primera acción. Pretendía expresar mis pensamientos económicos, de estado, o de seguridad, y elegí el Likud por el trauma de Venezuela, donde el socialismo y la izquierda trata de enseñarte un modelo totalmente fracasado sobre cómo manejar una economía. También por la seguridad de Israel: los partidos de derecha son más conservadores, y creen más en una paz que provenga de la influencia del poder de Israel, y no de una debilidad.

Recientemente, ejerció como representante del partido para Latinoamérica.

Estuve ocho meses siendo el director para Latinoamérica de la delegación exterior del partido. Pude verme con embajadores, participar en eventos diplomáticos y establecer conexiones con partidos hermanos en el continente. Sirvió para crear una amistad fuerte entre el Likud y los distintos países, como parte de las mismas relaciones que ya tiene el estado. Era una relación no formal pero cálida, para poder tener un acercamiento entre los parlamentarios y ministros con diferentes estados.

Entre esos contactos, ¿tuvo opción de comunicarse con representantes de la oposición en Venezuela?

En este tiempo me he centrado en ser activista venezolano en Israel, entrevistarme en televisiones de habla hispana e israelíes para defender la democracia en Venezuela, y para desenmascarar la narco dictadura que tiene Nicolás Maduro. Si he tenido contactos con varias piezas clave de la oposición venezolana, para reconstruir y poder sembrar lo que serían las futuras relaciones diplomáticas entre ambos países, y eso se ha hecho mediante la cancillería israelí, contactos de la embajada de Venezuela en EE.UU., y se ha tratado de ayudar en lo posible. También fui parte de la acción que hizo el primer ministro Netanyahu de reconocer a Guaidó como presidente.

Centrándonos en Israel, Netanyahu ganó las elecciones del pasado abril, pero fue incapaz de sumar los apoyos necesarios para armar la coalición de gobierno. Los analistas coinciden en que el tablero político apenas variará. ¿Confía en que el premier logrará los apoyos en esta segunda ronda electoral?

El mapa político no ha cambiado mucho, creo que los que votaron a Bibi lo volverán a hacer, e igual pasa con Gantz o Liberman. La diferencia es que Ayelet Shaked y Naftali Bennet se unieron con los partidos de derecha religiosa, y si logran suficientes escaños en el parlamento, Netanyahu no necesitará contar con Liberman. Hemos visto en las encuestas recientes que con la unión que formaron todos los partidos de derecha, más el apoyo de los ultraortodoxos, Netanyahu llegaría a los apoyos suficientes sin necesitar a Liberman.

¿Porque tanta reticencia hacia Liberman, si en el pasado mostró posiciones incluso más duras que las del propio Likud en materia de seguridad?

Porque en el último año ha causado mucho daño: primero renunciando al cargo de ministro de defensa, y segundo al no permitir formar gobierno en abril. Lo lleva haciendo años, ya ha renunciado 8 o 9 meses para poder reinventarse políticamente y decir que él tiene una línea fuerte.

No tiene ningún proyecto para el país. Lo rechazo por la mentira que inventó a sus votantes, cuando dijo que él iba a recomendar a Netanyahu como primer ministro. Lo dijo en campaña, y al final como vio que no iba a mejorar su condición en el gobierno, decidió no entrar. Y así llevamos casi un año sin gobierno.

A priori, se presentan tres posibles escenarios: la consolidación de un nuevo ejecutivo de derecha liderado por Netanyahu; una victoria del Kajol Laván de Benny Gantz junto a otros partidos de centroizquierda; o la hipótesis de un gobierno de “unidad nacional” entre los dos grandes competidores. Destacados miembros del partido de Gantz no descartan esta opción de coalición con el Likud, pero exigiendo la renuncia de Netanyahu. ¿Esta última opción sería factible?

El Likud es democrático, y escogió a Bibi como su líder. No hay otra opción de un gobierno conjunto sin él. Netanyahu no pudo formar gobierno por 4 escaños que perdieron Bennet y Shaked (del partido Nueva Derecha, que no pasó el porcentaje mínimo de voto). Ahora estarán dentro.

Lo del gobierno de “unidad nacional” es el plan de Liberman para poder tener protagonismo en las próximas elecciones. No creo que haya un gobierno de unidad con tres primeros ministros, parece un chiste: Gantz, Lapid, Netanyahu…

A pesar de que la fiscalía general del estado aprobó las recomendaciones para imputar a Netanyahu en tres casos separados por supuesta corrupción, la fidelidad de su electorado es incuestionable: en abril logró cinco escaños más que en las elecciones de 2015 (de 30 a 35). ¿Cómo explicaría este fenómeno?

Primero, cabe aclarar que no ha sido ni procesado, hay que poner las cosas en orden. La ley israelí dice que hasta que no hay juicio final donde salga culpable, es inocente. Y en las democracias eres inocentes hasta que se demuestre lo contrario.

El público siente que los medios no logran ser objetivos con todo lo que pasa con Netanyahu. Se ve en muchos canales, donde en lugar de informar de lo que pasa en el país, solo sale el caso de Bibi. Y siempre salen difamando. La gente no es tonta, siente que muchos medios los tienen engañados, y al sentir eso ellos toman acción de votar a Bibi como castigo. Cuando salga la verdad a la luz, las cosas cambiaran, para bien o para mal. Si es culpable, deberá pagar. Si sale inocente, el público castigará mucho a la prensa israelí por querer sacarlo del poder.

Desde que Ehud Barak perdiera el poder en 2001, el centroizquierda israelí ha estado navegando a la deriva. ¿Cree que es posible el resurgimiento de una alternativa política sólida al Likud de Netanyahu?

La izquierda falla en la forma en cómo quieren liderar el país. En lo económico, no tiene un plan que pueda sustentar la economía israelí que se ha desarrollado. En seguridad, la mayoría están dispuestos a entregar tierras por paz, y ya nos dimos cuenta del resultado de esto. Muchos no tienen liderazgo fuerte ni lealtad hacia ningún líder. Sino vean el Avodá (laborismo) que creó Ben Gurion: se está destruyendo por la falta de liderazgo y de respeto por los líderes.

Veremos qué pasa con Gantz o Lapid, que tienen cierto protagonismo… Igualmente, yo creo que al final se va a disolver, ya que dentro de Kajol Laván hay muchos miembros que no comparten la misma visión política ni económica. Fue creado solo para derrocar a Bibi, no tienen un plan para el país. No tienen alternativa a la persona que ha llevado a Israel a la cima a nivel internacional, en economía, e incluso en seguridad a pesar de todo los problemas.

Respecto a la cuestión de seguridad, no opinan lo mismo muchos residentes del sur, en comunidades y ciudades cercanas a Gaza, que cada poco tiempo ven como la olla a presión vuelve a estallar y viven bajo el fuego de los misiles. Incluso votantes de derecha se mostraban muy indignados ante “el abandono” que sentían por parte del gobierno de Netanyahu.

Netanyahu ha tratado en lo posible detener una escalada en la Franja de Gaza, aunque creo que es un termómetro que al final va a explotar. Es muy fácil decir que Netanyahu es débil, que Netanyahu no hace nada por la seguridad del sur… pero ha salvado bastantes vidas de soldados al no decidir entrar en la franja. El precio de una guerra, donde se te mueren soldados y familias son destruidas, pesa mucho más que si te queman el ganado, con todo el respeto. Si lo ponemos en un ámbito de seguridad, si creo que una guerra con Hamás es cuestión de tiempo, porque la situación es insostenible. Creo que la gente del sur si se merecen como todos los ciudadanos de Israel la misma seguridad.

 

Entrevista publicada en “Aurora Israel”:
http://www.aurora-israel.co.il/tony-raichler-likud-el-publico-siente-que-los-medios-no-logran-ser-objetivos-con-todo-lo-que-pasa-con-netanyahu

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Israel derriba 72 viviendas palestinas en un barrio de Jerusalén Este

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El Gobierno alega que las viviendas estaban muy cerca de la valla de separación y se construyeron sin permiso. Mahmud Abas habla de «grave escalada» israelí

Ofer Laszewicki . Tel Aviv.

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Era la crónica de una demolición anunciada. Durante las oscuras horas de la madrugada del lunes, centenares de efectivos del ejército israelí y de la guardia fronteriza, junto a ingenieros y maquinaria pesada, irrumpieron en el barrio de Sur Baher de Jerusalén Este y derrumbaron una decena de edificios –unas 72 viviendas-, en un terreno pegado a la barrera de separación que separa Israel de Cisjordania.

Los centenares de residentes palestinos, con visible pena y rabia en sus rostros, vieron como los hogares donde residían hacía décadas se derrumbaron en cuestión de minutos. Si bien las demoliciones en la parte oriental de la ciudad son habituales, ya que predomina una flagrante ausencia de planificación urbana y difícilmente se otorgan permisos de construcción, lo ocurrido ayer marcó un precedente: las estructuras derribadas por las fuerzas israelíes se encontraban bajo jurisdicción de la Área A de Cisjordania, que tras la firma de los Acuerdos de paz de Oslo(1993) quedó bajo pleno control de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).

Tras la construcción de la barrera de separación que Israel construyó durante la Segunda Intifada, parte de Sur Baher, así como otras aldeas palestinas, quedaron “atrapadas” del lado israelí: viven en un limbo, ya que supuestamente yacen bajo control de la ANP, pero las autoridades palestinas no pueden acceder a estas áreas.

Israel alega que las construcciones se levantaron sin permiso, y que la orden de demolición se llevó a cabo por la proximidad del enclave a la barrera de separación. “Las construcciones suponen una amenaza para la seguridad y pueden dar cobijo a terroristas suicidas que se esconden entre población civil”, comentó el ministro de seguridad pública Gilad Erdan. Y añadió: “la corte añadió que quienes construyeron las casas en el área de la barrera, conocían la prohibición”.

La última esperanza de los residentes palestinos desahuciados, muchos de los cuales invirtieron los ahorros de toda su vida y no tienen donde hospedarse, se desvaneció cuando el tribunal supremo israelí rechazó la petición para cancelar la orden militar que prohíbe la construcción en la zona.Organizaciones humanitarias y activistas aseguran que las alegaciones sobre la seguridad sirven como pretexto para expulsar a los residentes palestinos de Jerusalén.

La oficina del presidente palestino Mahmoud Abbas declaró que “la responsabilidad de esta grave escalada es de Israel”. Y fue más allá: “esto forma parte del acuerdo del siglo que pretende poner fin a la cuestión palestina”, en alusión a la propuesta de paz de la administración Trump, cuyo contenido político todavía no ha sido revelado y por ahora solo ofrece impulsar la maltrecha economía palestina.

Walid Asaf, ministro palestino encargado de monitorear los asentamientos judíos, dijo desde el lugar del derribo que “esta operación pretende cortar Jerusalén de Belén”, refiriéndose a los obstáculos físicos (barrera de separación y asentamientos) y las restricciones de movimiento que dificultan la comunicación entre los enclaves palestinos de Jerusalén Este y Cisjordania.

A pesar de que los edificios contaban con permisos de obra emitidos por el ministerio de planificación de la ANP hace 10 años, en 2012 las autoridades israelíes ordenaron la congelación de las obras, alegando la proximidad a la barrera. A finales de junio, los residentes recibieron un ultimátum de 30 días, avisándoles de que el derribo era irreversible. Ahora, los residentes del este de la ciudad temen que otros 100 edificios podrían correr la misma suerte.

Crónica publciada en “La Razón”:
https://www.larazon.es/internacional/israel-derriba-72-viviendas-palestinas-en-un-barrio-de-jerusalen-este-HE24318816

Los maestros españoles que aprenden en Yad Vashem cómo educar sobre la Shoá

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Desde el año 2007, el Centro Sefarad-Israel de Madrid (España), en cooperación con el museo del Holocausto Yad Vashem en Jerusalén, promueve anualmente cursos para formar profesores españoles en la enseñanza del Holocausto.

Por Ofer Laszewicki Rubin

Desde el año 2007, el Centro Sefarad-Israel de Madrid (España), en cooperación con el museo del Holocausto Yad Vashem en Jerusalén, promueve anualmente cursos para formar profesores españoles en la enseñanza del Holocausto. El objetivo del programa no es solo promover la educación sobre la Shoá, sino personalizar la barbarie que acabó la vida de seis millones de judíos y lograr adaptar la explicación para jóvenes de diferentes edades.

Del 7 al 16 de julio, más de veinte maestros llegados de España se han empapado de contenidos de texto, fotografías y materiales audiovisuales sobre el acontecimiento que marcó un antes y un después en la historia del pueblo judío. Tras finalizar el seminario –por el que ya han pasado más de 500 maestro y ha servido como impulso de centenares de proyectos educativos-, Aurora se encontró en Jerusalén con los profesores Julio Albalad, Francisco Reboredo, y Elisabeth Sanz para hablar en profundidad sobre la experiencia que vivieron.

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De derecha a izquierda: Julio Albalad, Elisabeth Sanz y Francisco Reboredo. / Foto: Ofer Laszewicki

Elisabeth, maestra de historia en Barcelona y poeta, cuenta que “cada vez voy a buscar más el tema de los valores en mis clases”. Se le presentó la oportunidad de venir con una beca a Israel, y pensó que le daría experiencia: “era coherente con mi curso, y quería ir más allá. Además, tengo un marido que trabaja en innovación y tecnología. Tiene colegas de Israel, y siempre decía que son unos cracs. A parte, obviamente, la parte política, literaria, me interesaba. Vine buscando valores, y a pesar de todas las contradicciones que existen, los he encontrado”, asegura.

DESCONOCIMIENTO Y PREJUICIOS

Durante la conversación, que se desarrolla en formato coloquio, salen a relucir varios asuntos. Preguntamos sobre cual es el grado de familiarización con el Holocausto y los judíos en las aulas españolas. Julio, profesor de geografía e historia en Guadalajara, afirma que “el desconocimiento del judaísmo es total. No saben que es un judío, los alumnos hasta los 18 no han visto un judío en la vida”. Como apunte, este periodista ha visualizado libros de textos escolares españoles de la década de los sesenta –en los finales de la dictadura franquista-, en los que se ilustraba a los judíos como seres con cuernos y cola de diablo.

“Desconocen la cultura y la religión. Todos los conocimientos que pueden tener sobre Israel están basados en estereotipos y prejuicios marcados”, prosigue Julio. Se repiten sin fundamento clásicos como “le están haciendo lo mismo que les hicieron a ellos” (en referencia al conflicto con los palestinos), o “es un invento colonial que impusieron los americanos” (en referencia al establecimiento del estado de Israel). En opinión de Julio, se resume en que “es cosa de ideología, ya que dichos conceptos vienen inherentes en el pack del progresismo actual, la idea preconcebida de que Israel es fruto de la huella imperialista de EE.UU”.

Francisco, profesor de literatura asturiano, llegó a Jerusalén con la mente en blanco: “vine a informarme de primera mano, a comprender, porque hay muchas ideas preconcebidas que no son ciertas. Vine a buscar respuestas sobre cómo enfocar el tema de la Shoá en una clase de literatura”.

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Maestros españoles visualizando fotos en el museo Yad Vashem. / Foto: Centro Sefarad-Israel

Han sido días en que los maestros han sido expuestos a muchísimo material y han experimentado emociones duras. “Las herramientas son muy útiles, lo único que ha sido mucha la información, muchos conceptos nuevos que necesitas digerirlos. Tiene que haber un tiempo para procesar y ver como los utilizaré”, remarca el profesor de literatura.

Elisabeth alertó sobre un fenómeno que cada vez se debate más: la robotización de la sociedad. Ante este diagnóstico, la maestra barcelonesa pretende “incidir en la humanidad, los valores y la emocionalidad. La capacidad de conciencia crítica y la creatividad”. Dice que en la educación secundaria “aprietan demasiado con contenidos”, y parece que “no hay tiempo para debatir, cuestionar y reflexionar. Parece que la educación esté montada para no dejar pensar”.

PERSONALIZAR A LAS VÍCTIMAS

Por ello, explica que “lo abordaré desde el elemento personalizador, desde la empatía y el caso concreto. Hay la víctima y el perpetrador, pero también personas que ayudaron y tuvieron claro que, pasará lo que pasará, actuaron de una manera. Yo me centraré en eso, para impactarles por ahí”.

Julio, quien ya había estudiado mucho la cuestión judía y la Shoá, dice que el reto ahora es adaptarlo a sus alumnos de 16 años. “Hemos tratado el sentimiento de culpa, teorías de la individualidad, y ahora hay que adaptarlo a los jóvenes. Yo había tratado el Holocausto y pensaba que lo hacía bien, pero nos han remarcado la importancia de no tratar ciertos temas según la edad”, aclara.

Los participantes durante una de las ponencias en Yad Vashem. / Foto: Centro Sefarad-Israel

Pone el ejemplo de su hijo de 4 años, a quien le traerá desde Jerusalén un relato infantil en que un padre prepara a su hijo de 3 años un cuento de dibujos. Cuando el padre es asesinado, su amigo íntimo adopta al pequeño, guarda el cuento, y se lo regala al niño cuando cumple 18. “No conviene mostrar las pilas de cadáveres o los buldóceres arrastrando muertos. No conviene traumatizar al alumno. Nos han detallado como abordar la cuestión en primaria, secundaria y en bachillerato. Eso me ha encantado”, explica.

“Hay que centrarlos en el antes, no podemos entender cómo se asesinaron a 6 millones de personas sin entender cuál es el camino para llegar a eso. Los muertos tenían una vida anterior muy importante: nos contaron sobre cómo era la vida judía en Polonia antes de la II GM, con diferentes partidos y movimientos judíos sionistas, religiosos, de derecha o izquierda”, continua Julio. Y apunta una de las principales carencias en la transmisión educativa de la barbarie nazi: “tenemos la sensación de que mataron a 6 millones de judíos, pero no hay nada de individualidad”.

Mientras Elisabeth apunta la necesidad de “empatizar, en lugar de traumatizar”, Julio remarca que se centrará en la figura del superviviente: ¿qué pasó con el superviviente? ¿Qué sentimientos tenía? ¿Que encontró, familia, amigos?”. Y sobre todo, en el papel de “los justos”: “la esperanza que transmiten los que arriesgaron sus vidas para salvar las de otros. Nos contaron la anécdota de un “justo”, que tras recibir la visita de una persona que salvó, aparecieron 60 más detrás suyo: su mujer, los cinco hijos, nietos… Es una visión muy positiva y práctica”.

Francisco señala que en las aulas se oyen comentarios xenófobos o racistas basados en la ignorancia. “Tenemos la oportunidad de ir desmitificando todo eso. Hay muchos prejuicios, y no sé hasta qué punto a la juventud de hoy le interesa esto”, dice, tras aclarar que no solo entre el alumnado, sino que también entre los profesores, existe una gran ignorancia generalizada.  En su opinión, se debe a que “es algo que no te afecta directamente. En el museo veíamos que ocurrió, pero nunca decides hurgar, porque no te afecta en tu vida cotidiana, ya que tienes otras prioridades”.

LA “AUSENCIA” JUDÍA EN ESPAÑA

En este sentido, Julio recuerda que en Francia o Italia, países que si participaron directamente en la II Guerra Mundial, tienen la Shoá más presente. “Pero en España, al estar al margen, y que no hubo judíos desde la expulsión de 1492, la situación es distinta”. En su caso, tras leer el libro “Oh Jerusalén”, se le “cayó un muro mental que tenía basado en el desconocimiento”.

Para Elisabeth, su acercamiento fue casual: ocurrió cuando decidió agarrar un libro de la estantería de su casa. “Agarré uno que era del Holocausto, y había fotos. Y ya está. Estaba sola, me quedé flipando de lo que vi, no me lo creía, era real”, cuenta emocionada.

La maestra de Barcelona dice que empezará a aplicar lo aprendido en Yad Vashem con sus hijos: “he cogido libros acordes a la edad que doy clases, pero también dos para mis hijos, que me han visto profundamente conmovida. Con mis alumnos igual. Nos han enseñado imágenes de caricaturas, y pensé que era buenísimo, pero luego hay que tener cuidado para no frivolizar. Mi esfuerzo es, sobre todo con los adultos, no frivolizar”. Añade que intentará “cruzar asignaturas (no solo historia, también otras como artes plásticas) para que lo que transmite se haga realidad, que sea vida”.

Francisco se centrará en el aspecto literario: “buscar puntos de conexión entre la Shoá y la literatura. Si tienes las ideas claras, los alumnos suelen empaparse de todo lo que les digas, la cuestión es presentarlo bien”.

Julio incide en que es un tema que les interesa a priori “porque la II Guerra Mundial aparece en videojuegos de disparos como Call of Duty, por ello es fácil acceder al tema. Con ello, no solo trabajamos el proceso histórico, sino también el fenómeno del antisemitismo. En el seminario hemos tratado cuestiones como la noticia del cantante Matisyahu, expulsado inicialmente del festival Rototom de Benicásim por ser judío, y trataré de adaptar estos temas a las clases”.

Además, Julio añade que en el seminario profundizaron en cómo se materializó el antisemitismo en los tiempos de la “Kirstallnacht” (la noche de los cristales rotos), y las fronteras en el debate presente sobre si antisionismo supone antisemitismo.

Por último, los tres profesores inciden en la importancia de tratar esta cuestión en Jerusalén. “Ver cuán viva es calle, dinámica y alegre, y no como te lo pintan…este curso podría hacerse perfectamente en España con los mismos ponentes, pero sacarte de tu zona de confort y venir aquí, empaparte de la gente, tomar una cerveza y ver que ocurre en las calles es lo mejor”, destaca Francisco. Elisabeth subraya la faceta musical: “en casa todos tocamos instrumentos, y en una hora de paseo en Jerusalén, me harté de grabar vídeos de gente tocando música en directo”.

Reportaje publicado en “Aurora Israel”:
http://www.aurora-israel.co.il/los-maestros-espanoles-que-aprenden-en-yad-vashem-como-educar-sobre-la-shoa

Sharona, la israelí nacida en Teherán que “conecta” a iraníes con el estado judío

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Sharona, nacida en Teherán, inmigró a Israel con apenas 13 años. Ahora es la responsable de acercar a los ciudadanos iraníes al estado judío a través de las redes sociales de la cancillería israelí.

Por Ofer Laszewicki Rubin

Frecuentemente, la prensa internacional abre con titulares  sobre nuevas amenazas del régimen iraní de los ayatolá y el desarrollo de su plan nuclear, alertas sobre contundentes represalias de Netanyahu u otros ministros de Israel, o incidentes como el de los dos petroleros atacados en el Golfo Pérsico que a punto estuvieron de desatar un conflicto regional a gran escala.

A pesar de la evidente beligerancia entre las autoridades de Irán e Israel, fuera de los focos existe una historia de admiración mutua entre ciudadanos de ambos países, cuyas raíces se basan en la presencia en Israel de miles de judíos persas que hicieron “aliyá” y dejaron atrás su Irán natal a partir de la consolidación de la Revolución Islámica, que estalló en 1979 bajo el liderazgo del ayatolá Homeini.

Sharon Suleimani, judía nacida en Teherán, llegó a Israel en 1988 con 13 años. / Foto: cortesía

Sharona Suleimani nació en la Teherán liberal de los años previos al régimen islamista, cuando no solo existían vínculos con el estado judío: incluso delegaciones de arquitectos israelíes diseñaron y levantaron múltiples edificaciones en la capital persa.

Sharona llegó a Israel con 13 años (en 1988, un mes antes del estallido de la guerra entre Irán e Irak), aunque su familia llegó separada, en distintas etapas y circunstancias.

“Cuando empezó la revolución, no todo cambió de golpe. Hubo un gobierno de transición que era abierto, y luego empezó el régimen más radical. Durante ese periodo las cosas eran inciertas, y muchos judíos, en especial jóvenes, abandonaron el país porque no querían ir al ejército y a la guerra con Irak”, relata.

LA COMPLICADA HUIDA A ISRAEL

En Irán la vida familiar en la comunidad judía conformaba a la vez el círculo social. “Cuando tíos y primos empezaron a marcharse, mi hermano mayor, de 16 años, decidió irse. Mi padre lo trajo a Israel, ya que todavía había conexión de vuelos Tel Aviv-Teherán. Cuando mi padre volvió a Irán con la intención de venderlo todo y traernos al resto, estalló la guerra, y el destino de los judíos cambió. No nos querían dar pasaportes, y quienes los lograban, los recibían con un sello que les prohibía viajar a la Palestina ocupada”, afirma.

La familia Suleimani permaneció en suelo iraní durante los ocho durísimos años que duró la guerra con Irak, que costaron más de un millón de muertes.

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Los padres de Sharona, Mordechai y Mira Suleimani. / Foto: cortesía

Sharona todavía recuerda la llamada telefónica de la Sojnut (Agencia Judía): “está todo listo. Estad listos en la dirección, solo con una mochila de mano, y os traeremos a Israel”. Durante la larga espera, la policía iraní constantemente les preguntaba sobre el paradero de su hermano mayor, ya que estaba en edad de reclutamiento. Constantemente inventaban excusas.

Recibieron los pasaportes para volar –“dijimos que íbamos a Francia”-, pero a las familias judías entonces se les requería dejar a algún miembro, una medida del régimen para asegurar su retorno. El elegido fue su padre. “Era época de guerra, por lo que no dejaban sacar oro ni dinero en efectivo. Salimos del país sin apenas ropa. Subimos a un vuelo rumbo a Turquía, y muchas primas y amigos se unieron, en total éramos unos 30 judíos. Al llegar a Estambul, contactamos a la embajada de Israel, y de ahí nos arreglaron los billetes de avión”, recuerda sobre el periplo que la trajo al estado judío.

Su padre lo pasó mucho peor. Era un peso pesado de la comunidad judía en Teherán, un perfil muy conocido. A pesar de pagar altas sumas por un pasaporte, un vecino suyo que era agente de la Guardia Revolucionaria lo delató: fue detenido y estuvo dos semanas bajo arresto, sin acceso a un abogado. Finalmente, logró pagar una alta suma por su liberación.

Invitación al casamiento de los padres de Sharona, escrita en persa y hebreo. / Foto: cortesía

“Pagó muchísimo dinero en efecto, 8.000 dólares en aquella época, para huir. Como en la Alemania nazi, hubo muchos contrabandistas, sobretodo baluchis en la frontera, gracias a los cuales logró huir. Montó en camellos, durmió en granjas de cerdos, transitó en camiones de basura, y cruzó la frontera a Pakistán, que tampoco tenía relaciones con Israel. La Sojnut se involucró en su caso, y un año después lograron traerlo a Israel”, explica emocionada.

LA LENGUA PERSA Y LA “RECONEXIÓN” CON IRÁN

Sharona, que transpira admiración por su tierra natal, se alistó al ejército israelí a los 18, donde ingresó en la prestigiosa unidad de ciberinteligencia “8200”, donde pasó 14 años y formó parte de la sección en lengua persa. Al terminar su carrera militar, siguió involucrada activamente con la lengua de su país de origen: “a través de la Universidad de Haifa, publicamos una web en persa para mostrar cosas lindas de Israel al pueblo de Irán y entablar diálogos”.

Eran tiempos en que empezaban a florecer blogs personales en el país persa: “muchos nos contaban que jamás habían conocido esta faceta de Israel, que les abrimos los ojos. Decían que solo les llegaba información negativa”, rememora. La sorpresa le llegó cuando varios le contaron que eran fans de la cantante israelí Sarit Hadad: “le pedimos a varios que cantaran canciones de Sarit filmándose o por Skype, fue increíble. Logramos publicar esta historia en Yediot Aharonot ”(uno de los diarios principales de Israel).

Desde hace tres años tomó las riendas del manejo de las redes sociales del ministerio de exteriores israelí en lengua persa: “agradezco este cargo, porque a diario estoy en contacto directo con ciudadanos iraníes, más allá de la censura”.

Por descontado, las redes sociales que maneja publican asuntos de actualidad política, pero “también hablamos mucho de tecnología, ciencia o medicina. Y es sorprendente el interés que tienen hacia Israel, una atracción que existe hace muchos años”.

Si bien en Irán Facebook y Youtube están censurados, otras redes como Instagram o Telegram están en auge. “Por supuesto, cuando subo publicaciones, no todas las respuestas son positivas, muchos están influenciados por la propaganda antiisraelí, y el régimen tiene muchos bots para replicar a estas páginas”, dice. Pero matiza: “la mayoría de respuestas son positivas. Son conscientes de que su problema es la dictadura, y no comparten que se gaste el dinero en Siria, Líbano, Yemen o Gaza mientras hay iraníes pobres que no tienen para comer”.

Sharona recuerda que ambos países no comparten frontera física, y que nunca estuvieron en guerra. “Se estima que un 30% de la población iraní apoya al régimen, pero los opositores se preguntan porque deben pagar de su bolsillo un precio tan alto para alimentar el conflicto, que luego se invierte en bases militares en territorio sirio”, aclara.

La añoranza de Sharona se hace sentir todavía más cuando recuerda que jamás pudo regresar a su tierra de origen: “si fuera de Argentina o Europa, como otros judíos, podría volver. Pero nosotros no podemos, y eso da pena. Me gustaría estar aquí sentada y contar sobre el día en que regresaré a Teherán. Irán es un país maravilloso, incluso hoy bajo la dictadura. Muchos turistas de Occidente lo visitan, y su gente es muy cálida. Recuerdan en cierto modo a los israelíes, tenemos mucho en común en la mentalidad”, asegura.

La israelí de origen persa dice tener “muchísimo respeto hacia el pueblo iraní, y espero que la valentía de los que salieron a la calle hace un año para protestar la crisis económica acabe triunfando. Por ellos, porque merecen mucho más que este régimen, y para mí, porque quiero que mis hijos vean un día el lugar donde crecí”. Sus padres no hay día en que no maldicen en tertulias domésticas al ayatolá Homeini, “que vino, quemó el país y los expulsó”.

“IRÁN AMA A ISRAEL”

Sharona recibe constantemente mensajes de iraníes, que se graban –tapándose el rostro por motivos obvios- junto a consignas como “no queremos la muerte de Israel”.

En vídeos que se hicieron virales, estudiantes intentan evitar pisar banderas israelíes pintadas en las entradas a facultades universitarias. “Incluso me llegó un vídeo en que aparecen dos jóvenes cantando una combinación de Hatikva (himno de Israel) con el himno nacional de Irán”, asegura.

Durante el último día de la festividad musulmana del Ramadán, el régimen iraní promueve el llamado “Quds Day” –día de Jerusalén-, que tanto en Teherán como en otros lugares del mundo se torna en un evento antiisraelí donde se queman banderas. “Ese día, surgió el hashtag #IranlovesIsrael, donde miles de iraníes expresaban su simpatía por el estado de Israel”, recuerda Sharona.

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Soldado de la marina iraní posa con el eslogan “We Remember” / Foto: cortesía

Incluso durante el Día Internacional del Holocausto, que recuerda el exterminio de seis millones de judíos y que el régimen iraní sigue catalogando como una invención, muchos iraníes, incluso un soldado de la marina en vestido con su uniforme, lucieron estrellas de David amarillas y revindicaron el popular eslogan #Weremember (nosotros recordamos). “Intentan por todas las maneras decir que no nos odian”, aclara Sharona. Pero recuerda: “aquí yo digo que no odio Irán y no me pasará nada. Allí es diferente. Se ponen en serio peligro”.

 

Artículo publicado en “Aurora Israel”:
http://www.aurora-israel.co.il/sharona-la-israeli-nacida-en-teheran-que-conecta-a-iranies-con-el-estado-judio

La ira de los “Beta Israel”, un grito de hastío contra la brutalidad policial y la discriminación

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“Primero debo decir que no vinimos de otro lugar. No somos etíopes. Mis padres nacieron allí, pero somos de Israel. Igual que los judíos de origen iraquí no dicen que son iraquíes. Esta es la primera diferencia: en Israel siempre dicen que los judíos etíopes son de Etiopía. Mi color es diferente, pero soy igual que todo israelí y mi sangre es judía”.

Con esta demoledora frase empezaba una entrevista que mantuve con Amir Tagai en 2017, un joven israelí de tez oscura. Durante el encuentro,  Amir, visiblemente enfurecido, agradeció que un periodista se sentara a escuchar los reclamos de su comunidad, formada por más de 100.000 judíos procedentes de Etiopía, y que en gran parte llegaron a Israel en oleadas masivas en los años 80 y 90 en las operaciones “Moisés” y “Salomón”, en aviones que logró fletar secretamente el Mossad.

La rabia, la violencia y el caos vividos ayer en cruces de carretera por todo el país se desató tras la muerte por disparos de Salomon Tekah por parte de un policía fuera de servicio. El  joven de 18 años perteneciente a esta minoría –también conocidos como “Beta Israel”-, se encontraba en el barrio de Kiryat Haim, a las afueras de Haifa, donde se produjo un altercado en un parque. Contrariamente a las declaraciones del policía que abrió fuego, un testigo afirmó que el agente no se encontraba en peligro cuando disparó.

Fue arrestado por corto tiempo, y luego liberado bajo arresto domiciliario, medida que enfureció todavía más a los miles de israelíes de descendencia etíope que salieron a protestar masivamente.

En el cruce de Azrieli, en el corazón de Tel Aviv, se vivieron escenas de violencia y anarquía. Si bien las primeras horas de la concentración, que empezó a las 5 de la tarde, fueron relativamente tranquilas, los ánimos se caldearon tras los cortes de carreteras, cuando un conductor intentó saltarse el bloqueo y decenas de manifestantes enfurecidos arremetieron contra el vehículo.

En una entrevista radiofónica, un portavoz policial afirmó que se permitió el corte de carreteras en primera instancia “para garantizar el libre derecho a protestar”, pero tras los primeros incidentes, agentes antidisturbios cargaron duramente –incluso lanzando gases lacrimógenos-, y la jornada concluyó con 137 arrestados y 83 heridos, entre ellos 47 agentes.

Otro de los debates surgidos en las ondas giró en torno a la legitimidad de protestas que suponen cortes masivos de autopistas, que ayer atraparon a más de 50.000 viajeros, paralizando las comunicaciones terrestres en el centro neurálgico de Israel.

Una de las concentradas, que como tantos testimonios prefirió mantenerse en el anonimato, clamó que “el racismo y la discriminación llevan ocurriendo hace muchísimo tiempo. La policía puede disparar a un joven tan fácilmente debido a su origen. Si no hubiese sido etíope, no hubiera acabado así”.

Lo ocurrido ayer en la Krayot de Haifa, la autopista que cruza Netanya o el cruce Azrieli de Tel Aviv fue el estallido de una bomba a presión que Amir ya me alertó que ocurriría. Durante nuestro encuentro, revisó los graves altercados en 2015: tras la agresión –filmada- de dos policías al joven soldado negro Damas Pakada vestido de uniforme militar (y condecorado posteriormente por su servicio en una prestigiosa unidad de ciber inteligencia), miles de judíos de color se concentraron en la plaza Rabin y se enfrentaron a la policía, que respondió con violencia extrema.

“No puede ser que el Estado de Israel haga esto a un soldado que se supone que protege al país. En la marcha nos golpearon como a terroristas, desde el primer momento llegaron con armas, caballos y esposas, querían llevarnos a ese terreno. Llegamos sin nada, y nos dispararon con cañones de agua. Si no quieres violencia, no llegas a la manifestación así. Parecía que llegaban a la guerra con rifles pesados y gas lacrimógeno, y cuando ves que alguien te va a dañar, temes y entras al trapo”, recordaba Amir sobre aquellos trágicos eventos.

Un coche en llamas en el cruce Azrieli de Tel Aviv. / Foto: Corinna Kern (REUTERS)

En los últimos años, varias actuaciones policiales han contribuido a alimentar la espiral: en 2014, Yosef Salama fue electrocutado y lanzado fuera de la comisaría tras ser detenido por sospechas de allanamiento de morada; en julio del mismo, un voluntario en la policía fue arrestado por romper la nariz a un joven tras una persecución; en 2015, Damas Pakada fue agredido en uniforme militar por dos policías en Holón; en enero de 2019, el joven Yehuda Biagda murió por disparos cuando la policía descubrió que portaba un cuchillo en Bat Yam (su familia afirmó que tenía problemas mentales); y el pasado domingo, Salomon Tekah se convirtió en la última víctima mortal, que desató la ira no solo de los suyos, sino de israelíes pertenecientes a otros sectores que se unieron a los lamentos y las protestas.

Otro manifestante manifestó su hartazgo: “sientes que te puede pasar en cualquier momento. Es un ciclo que sigue ocurriendo indefinidamente. Cuando se convierte en sistemático, te preguntas: ¿es que tu vida vale menos?”. En la marcha se clamó contra la discriminación que viven los israelíes de origen etíope, tanto en escuelas, “donde hay lugares donde a los etíopes los separan”, como en el ejército, donde un informe publicado recientemente indicó que los reclutas procedentes de esta comunidad tienen la tasa más alta de arrestos en prisiones militares.

Amir me explicó al detalle el duro periplo que pasaron sus padres, que huyeron de Etiopía a Sudan a pie, donde esperaron en campamentos hasta que fueron fletados a Israel. Una hermana mayor suya pereció en el desierto antes de la “aliyá” de su familia.

Me contaba orgulloso como los suyos, descendientes de la tribu judía “Dan” que se exilió a Etiopía, “conservamos nuestro judaísmo. No había internet ni teléfonos, y ni tan siquiera sabíamos que había judíos en España. Mis antepasados pensaban que eran los únicos judíos del mundo. No sabían ni que Israel volvía a existir como país. Lo conocían por la Torá: existe Jerusalén y ahí debemos llegar algún día. Preservaron todas los mitzvot (‘mandamientos’) según la Torá”.

Pero si bien el estado de Israel hizo el esfuerzo de embarcarlos hacia el estado judío, dejó de lado su integración en una sociedad con costumbres totalmente distintas a su estilo de vida en la África rural.  “Lo que hicieron fue tirarnos al norte y al sur bien lejos (ciudades como Afula o Dimona), no en el centro donde se cuece todo. Si quieres empoderar a una población e impulsarlos a que progresen, no puedes dejarlos a un lado y que se espabilen para entender el carácter israelí, la cultura o el idioma. En Ra’anana, Givatayim, Hod Hasharon, Herzliya o Tel Aviv, ciudades fuertes económicamente, no hay apenas etíopes”.

A pesar de las dificultades, Amir se instaló en el barrio de Hatikva al este de Tel Aviv, donde emprendió su propio canal online para promover el hip-hop en Israel. Durante la charla, enumeró las múltiples discriminaciones que afronta: en 2017, solo había un diputado de origen etíope en un parlamento de 120; el rabinato central en muchos casos no reconoce su judaísmo, por lo que muchos rabinos rehúyen casarles; sus tradiciones y gastronomía apenas son conocidos en el “mainstream” israelí; y afrontan enormes dificultades para alquilar o comprar casas, ya que algunos consideran que “devalúan el valor de la zona”.

Todo ello comporta que muchas familias de origen etíope vivan hoy bajo el umbral de la pobreza y situaciones de exclusión social, y que muchos jóvenes se vean abocados a una vida callejera, con el consiguiente uso de alcohol y drogas.

Amir, que fue capitán de las FDI y perdió a su mejor amigo durante una operación en Gaza, dijo que “en mi unidad era el único etíope, pero siempre me apañé y nunca me sentí molesto. Yo no veo colores, es lo último que miro sobre alguien. Me fijo en el corazón y dejo el resto de lado. No quiero hacer al resto lo que me molesta que me hagan, porque a mí siempre me miraron según mi color”.

Mientras, en Haifa, Worka Salomon, padre del fallecido Salomon, reclamaba el martes: “devolvedme a mi hijo. Pedimos justicia. Mi hijo se fue, pero espero que sea la última víctima”.

Artículo publicado en “Aurora Israel”:
http://www.aurora-israel.co.il/la-ira-de-los-beta-israel-un-grito-de-hastio-contra-la-brutalidad-policial-y-la-discriminacion

El presidente iraní acusa a la Casa Blanca de “retraso mental”

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Cruce de acusaciones entre Trump y las autoridades iraníes. El presidente de EE UU amenaza con “aniquilar a Irán” después de las declaraciones de Rohani

 

Ofer Laszewicki. Tel Aviv.

En Teherán no dan crédito a los tímidos mensajes conciliadores de Trump, que afirmó haber detenido en el último minuto una represalia militar a gran escala contra Irán como respuesta al derribo de un dron estadounidense por misiles iraníes. En palabras del presidente iraní Hassan Rouhani, las renovadas sanciones económicas impuestas por Washington, que incluyen al ministro de Exteriores Javad Zarif, prueban que la Casa Blanca “está mintiendo” sobre los presuntos ofrecimientos de encarar una negociación para facilitar la distensión.

“¿Mientras llamas a las negociaciones, buscas sanciones contra el ministro de Exteriores? Parece que la Casa Blanca está afectada por un retraso mental”, declaró en un directo televisivo el presidente iraní. Las palabras de Rouhani fueron una réplica casi inmediata al asesor de Seguridad Nacional norteamericano, John Bolton, considerado un halcón, que en un encuentro a tres bandas sin precedentes en Jerusalén con sus homólogos de Israel y Rusia, dijo que su país “mantiene abierta la puerta de las negociaciones, pero el silencio de Irán es abrumador”.

Por su parte, Trump elevó el tono después de las acusaciones de Rouhani. “La muy ignorante e insultante declaración de Irán hecha pública hoy solo muestra que no entienden la realidad. Cualquier ataque por parte de Irán contra cualquier estadounidense será respondido con una fuerza grande y abrumadora. En algunas áreas, abrumadora significa erradicación”, afirmó Trump en Twitter.

Donald J. Trump

@realDonaldTrump

….The wonderful Iranian people are suffering, and for no reason at all. Their leadership spends all of its money on Terror, and little on anything else. The U.S. has not forgotten Iran’s use of IED’s & EFP’s (bombs), which killed 2000 Americans, and wounded many more…

Donald J. Trump

@realDonaldTrump

….Iran’s very ignorant and insulting statement, put out today, only shows that they do not understand reality. Any attack by Iran on anything American will be met with great and overwhelming force. In some areas, overwhelming will mean obliteration. No more John Kerry & Obama!

En el choque armamentístico y dialéctico que ha puesto a Oriente Medio al filo de una confrontación bélica, se repite el patrón que se vivió el 13 de junio tras la explosión de dos buques petroleros japoneses en el estratégico estrecho de Ormuz, cuando Washington culpó a Teherán, pero el régimen de los ayatolás rechazó categóricamente la acusación. Ahora, Irán desmiente de nuevo que EE UU, que no mantiene un talante conciliador, ya que las sanciones suponen “un cierre permanente” a la vía diplomática.

La economía iraní, al borde del abismo, sufrirá un mayor contratiempo con las nuevas sanciones impuestas por la Casa Blanca, que también incluirán al líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei. “El Gobierno de Trump está destruyendo todos los mecanismos internacionales establecidos para mantener la paz global y la seguridad”, señaló un portavoz del ministerio de Exteriores iraní.

Desde Teherán, conciben las amenazas norteamericanas como parte de una nueva coalición en la región, que engloba a Israel y Arabia Saudí –principales aliados de Washington en Oriente Medio- que “rechaza la diplomacia y está sediente de guerra”.

Tras el derribo del dron por misiles iraníes, Trump dijo que evitó la respuesta militar porque iba a suponer un alto coste humano –más de 150 víctimas según afirmó-, claramente desproporcionado a la pérdida de un artefacto no tripulado. No obstante, confirmó que autorizó ciberataques contra sistemas de misiles iraníes, una información nuevamente desmentida desde Teherán.

El incremento de la tensión entre EE UU e Irán se produce un año después de que Trump decidiera retirar a su país unilateralmente del pacto nuclear firmado por las grandes potencias con el país persa, donde éste aceptaba reducir sus capacidades nucleares a cambio de un levantamiento de las sanciones económicas, que suponen un lastre para la economía interna y el comercio exterior del país. Las relaciones diplomáticas entre ambos países están completamente rotas desde la crisis de la embajada de EE UU en Teherán, en que diplomáticos fueron tomados rehenes tras el estallido de la revolución islámica de 1979.

Mientras el consejo de seguridad de la ONU pedía este lunes retomar el diálogo y rebajar las tensiones en el golfo pérsico, Irán siguió mostrando su rechazo frontal debido a la imposición de las sanciones económicas. El organismo internacional calificó los ataques a los petroleros como “una amenaza a los canales proveedores de energía y a la paz y estabilidad mundial”.

La preocupación se agrava tras los comentarios de diversos expertos, que coinciden en señalar que las capacidades de defensa aéreas de Teherán pueden poner en jaque a la superioridad de la aviación del Ejército estadounidense. Según parece, el dron derribado estaba volando a unos 18 kilómetros de altura cuando fue derribado por un misil tierra-aire de la Guardia Revolucionaria iraní.

“El derribo del artefacto demuestra que Irán está desvelando una capacidad y mandando un claro mensaje a Washington”, señaló la analista Becca Wasser a la agencia AFP. “Demuestra no solo que han desarrollado las capacidades militares, sino que tienen las habilidades para manejar estos sistemas”, añadió.

Por ello, “esto supondría un cambio significativo, porque si han logrado producir domésticamente esta capacidad, Irán lo puede proveer a grupos afines en la región (como Hizbulá en Líbano o los rebeldes Houtis en Yemen) para amenazar a EE UU y sus aliados militares”, agregó Wasser.

Mientras tanto, Teherán recibió ayer un espaldarazo por parte de Rusia, que desde su rol decisivo en el devenir de la guerra civil de Siria se ha erigido en una suerte de interlocutor no oficial entre Occidente e Irán. Nikolai Patrushev, asesor de seguridad nacional ruso, rechazó sin tapujos las acusaciones norteamericanas de que Teherán supone “la principal amenaza para la seguridad de la región”. Y respecto al derribo del dron, confirmó el argumento iraní de que fue disparado porque entró en el espacio aéreo del país persa, pesa a que Washington mantiene que estaba volando en zona internacional.

 

Crónica publicada en “La Razón”:
https://www.larazon.es/internacional/el-presidente-irani-acusa-a-la-casa-blanca-de-tener-un-retraso-mental-GK23924174

Ex asesor de inteligencia israelí: “el mayor logro para Israel en los últimos años es el diálogo abierto con Rusia”

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Sin lugar a dudas, el encuentro a tres bandas que se está desarrollando este martes en Jerusalén marcará un antes y un después en las alianzas estratégicas que definirán la balanza de poder en Oriente Medio. Los asesores de seguridad nacional de Estados Unidos, Rusia e Israel debaten conjuntamente el rol que cada actor juega en el panorama geoestratégico regional, con el foco puesto especialmente en Siria, país devastado por una cruenta guerra civil iniciada en 2011 que tuv un coste descomunal: más de medio millón de víctimas mortales y millones de desplazados internos y refugiados huidos a Europa y los países vecinos.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha catalogado el encuentro como “histórico”, y que las tres partes comparten un “objetivo común”: la retirada de las “fuerzas extranjeras” de territorio sirio. Para comprender los entresijos del encuentro, Aurora participó en una conferencia con el doctor Eran Lerman, que fue asesor en asuntos internacionales en el consejo de seguridad nacional de la oficina del primer ministro de Israel, además de ocupar durante más de 20 años altos cargos en la inteligencia de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).

“Es un evento único y sin precedentes en la historia de Israel. Dos grandes actores internacionales, representados por sus asesores de seguridad, escogen encontrarse en Jerusalén con Meir Ben Shabat, nuestro asesor nacional, en una discusión entre iguales sobre el futuro de la situación en Siria, que también se extiende a otras cuestiones de fronteras en la región”, arrancó Lerman.

El experto cree que la convención supone un logro significativo de la diplomacia exterior de Israel: “nuestras relaciones con EE.UU. alcanzaron un nuevo pico gracias a la firme posición de varios actores regionales (países árabes), así como el desarrollo de nuevas lianzas en Asia, Latinoamérica y otros países del Mediterráneo”. Pero destacó el más relevante: “en los últimos cinco años el mayor logro es el diálogo abierto con Rusia, a pesar de las diferencias respecto al papel iraní en Siria, y que el Kremlin tiene una posición distinta a la Casa Blanca sobre la cuestión palestina”.

Preguntado por cómo quedará el balance de fuerzas en territorio sirio –un conflicto donde además de las cruentas batallas libradas entre las tropas de Assad contra grupos rebeldes o el Estado Islámico también han participado potencias como Irán, Rusia, Estados Unidos, Turquía o Israel-, Lerman opinó que no espera grandes cambios: “no creo que se expulse a los iraníes de Siria, pero si podemos pensar en lograr acuerdos mutuos entre los participantes. Todos quieren la estabilidad, y es evidente que a unos (rusos) les gusta más Assad que a otros (norteamericanos). Pero lo incontestable es que ha logrado estabilizar la mayoría del país”.

El gran dilema es que papel jugará la Siria del futuro próximo: “si se usará como territorio para desestabilizar Jordania, atacar Israel y apoyar a Hezbolá en el sur del Líbano, o Rusia contribuirá a la estabilización. El ejército ruso luchó codo con codo para salvar a Assad de la destrucción de su régimen, y esto es parte esencial de la discusión en Jerusalén”, apuntó el experto.

Si bien es cierto que durante el encuentro de asesores de seguridad en la ciudad santa se mira de reojo a la conferencia de Bahrein que pretende dar un impulso a la economía palestina, EE.UU. quiere “asegurar el flanco del golfo pérsico, que mira directamente a territorio iraní”, comentó refiriéndose  la reciente crisis de los petroleros atacados que desataron una crisis sin precedentes entre Washington y Teherán. “Pero lo esencial es como limitar el rol iraní en Siria, y aquí Israel es un actor clave, porque ya demostró que toma riesgos, si es preciso con acciones violentas, con el objetivo de que su territorio no sea utilizado para alcanzar los fines iraníes”.

Para Lerman, lo destacable de lo que está ocurriendo en Bahrein es que “el mundo árabe está dando el brazo a torcer (por su voluntad de acercamiento a EE.UU. y su creciente aceptación de Israel), y eso está vinculado directamente a la amenaza que supone Irán”.

El régimen iraní está afrontando una extrema presión, tanto externa como interna. “Las sanciones económicas están afectando y poniendo en riesgo la economía iraní, y tal vez el régimen planteaba sobrevivir hasta que Trump saliera del poder, pero ahora viven una gran incertidumbre. Por ello, intentan crear crisis exteriores con peligrosas provocaciones. Ante ello, Trump decidió a última hora no involucrarse en una guerra abierta, pero aumentó las sanciones”, aclaró Lerman.

El asesor nacional norteamericano, John Bolton, comentó a su contraparte ruso, Nikolai Patrushev, que quieren ver a Rusia jugar un rol significante en la arena regional. “Pero eso implica tomar decisiones, como arrinconar a Irán. Si Rusia se posiciona en modo constructivo en la crisis actual, será bienvenida”, opinó el experto.

Además, hizo hincapié en el respeto que se ha logrado el ejército israelí en el Kremlin: “los rusos tienen un respeto sano hacia las capacidades militares israelíes, y quieren que sea un actor importante. Por ello, existe un canal de comunicación militar directo, que también explica el encuentro de en Jerusalén”. En los primeros compases del conflicto en Siria, el papel israelí se mantenía bajo la mesa, pero ahora “su posición es abierta y reconocida”.

“Claramente, Israel no tolerará presencia de Irán en áreas cercanas al Golán”, aclaró Lerman. Lo más complejo, en el futuro próximo, será el rol que jugará Moscú al tratar de “decir a Irán que no los abandonó y pasó a estar del lado de los intereses de EE.UU.”.

 

Artículo publicado en “Aurora Israel”:
http://www.aurora-israel.co.il/ex-asesor-de-inteligencia-israeli-el-mayor-logro-para-israel-en-los-ultimos-anos-es-el-dialogo-abierto-con-rusia