Egipto media para buscar una paz larga entre Israel y Hamás

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Israel pide el cese de los ataques con cohetes, y El Cairo reclama que se congelen los asentamientos

OFER LASZEWICKI

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La gran incógnita tras las once jornadas de escalada bélica entre Israel y Hamás es comprobar si la “calma” durará a largo plazo. Tras las proclamas victoriosas emitidas desde ambos bandos tras cerrarse un enésimo e incierto alto el fuego, el objetivo de Egipto -mediador principal- es consolidar una tregua duradera.

En el primer encuentro abierto entre los ministros de exteriores de Israel y Egipto desde 2008, el israelí Gabi Ashkenazi se desplazó ayer a El Cairo para tratar directamente con su homólogo Sameh Shoukry las condiciones que se tantean para un posible acuerdo estable con Hamás. Sobre la mesa también está reforzar la cooperación bilateral entre los dos países, esencialmente en materia de seguridad, así como el intento de relanzar el moribundo proceso de paz mediante la participación de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).

Simultáneamente, el jefe de la inteligencia egipcia Abbas Kamel se desplazó primero a Jerusalén, donde se reunión con el premier Benjamín Netanyahu, y luego a Ramala, para hablar directamente con elrais palestino Mahmud Abas. Según Wafa, la agencia oficial de la (ANP), ambos trataron el estatus del alto el fuego y la reconstrucción de la Franja de Gaza, así como “la reconciliación interna de las facciones palestinas”.

Desde El Cairo, Ashkenazi enfatizó que entre las condiciones que se barajan para la reconstrucción de la castigada franja, debe priorizarse “por encima de todo” el retorno de los israelíes (dos soldados muertos en combate y dos civiles vivos), que permanecen cautivos en Gaza. Como ya se hiciera en el pasado con el recluta Gilad Shalit, se especula con un cambio de prisioneros entre las partes.

Según informó el canal saudí Al-Arabiya, El Cairo pretende que Israel frene los asesinatos selectivos de cabecillas de Hamás, congelar la expansión de asentamientos, y suspender las expulsiones de familias palestinas en Jerusalén Este. Por su parte, Israel antepone que se detengan los lanzamientos de proyectiles hacia su territorio.

Mientras Hamás insiste en dejar al margen la cuestión de los cautivos, Egipto habría exigido al grupo islamista que una tregua duradera debe solucionar esta carpeta.

El ministro de exteriores israelí insistió también en que “no permitiremos la reconstrucción de la franja para que Hamás mejore sus capacidades terroristas”. Y haciendo referencia a los acuerdos de paz vigentes con Egipto y Jordania, así como la reciente normalización de relaciones con otros estados árabes y musulmanes, Ashkenazi recordó que “todos tenemos la responsabilidad de evitar daños a la estabilidad regional por parte de organizaciones terroristas y elementos extremistas, como Irán y sus emisarios”.

El sábado, Vice News publicó una entrevista con Yihie Sinwar, líder del brazo político de Hamás en Gaza, en que aseguraba que el grupo islamista ratificó su voluntad de pactar un alto el fuego ya en las primeras jornadas de combate. “Sólo pretendíamos enviar un mensaje a la ocupación: no pueden aislar Al Aqsa, Jerusalén y Sheik Jarrah”. Tras criticar el rol de la comunidad internacional en el conflicto, añadió que “no queremos más guerra, porque supone un alto precio para nuestro pueblo”.

Crónica publicada en “La Razón”:
https://www.larazon.es/internacional/20210530/t4zgycxwnnhyvkzchxeozj6vpa.html

La oposición israelí se une para sacar a Netanyahu del poder

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El ultranacionalista Naftali Benet anuncia su apoyo para crear un Ejecutivo con el bloque opositor que lidera el centrista Yair Lapid y el apoyo del partido islamista Ra’am

OFER LASZEWICKI

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La prensa israelí y extranjera lleva años especulando sobre la hipotética muerte política del primer ministro Benjamin Netanyahu. Hasta la fecha se ha salido con la suya, y ya acumula trece años consecutivos en el cargo. Pero «Bibi» emitió señales de especial nerviosismo este fin de semana.

Ante las filtraciones Naftali Bennet (Yamina), que estaba valorando retomar la carta del «ejecutivo del cambio» con el centrista Yair Lapid (Yesh Atid), el premier israelí abandonó el sábado su vivienda privada en la localidad de Cesárea para volver a la residencia oficial . Se gestaba un terremoto, y sus días podrían estar contados. El mandato que otorgó el presidente de la nación a Lapid para intentar formar coalición expira este miércoles 2 de junio.

Antes de poner rumbo a Jerusalén, «Bibi» grabó un clip desde la costa mediterránea. Primero, recordando que Israel salió recientemente de una guerra con Hamás, «que no se hubiera podido librar con un gobierno izquierdista. Un ejecutivo así no evitará un estado palestino o la división de Jerusalén». Luego, remató: «Habíamos logrado un acuerdo con Bennet, que incluía cesiones impensables».

Árabes en el gobierno

Enojado, criticó que Yamina se desdijo de su reciente giro durante la operación militar «Guardián de los Muros» en Gaza. Entonces, Bennet clamó que no era posible formar un gobierno con apoyo de facciones árabes en tiempos de guerra y de violencia interétnica desatada en las ciudades mixtas de Israel.

En la mañana del domingo, todos los ojos estaban puestos en la reunión interna de los diputados de Yamina. Analistas derechistas pro-Likud se estremecían ante la estrategia de Bennet, que con apoyo a su «socio» Lapid propicia una venganza personal a Netanyahu, con quien mantiene tensas relaciones hace años. «Bennet habló ante su grupo parlamentario de su voluntad de impulsar un gobierno funcional para el país. Los diputados lo apoyan unánimemente, para evitar así unas quintas elecciones», indicó la nota de prensa emitida por la facción derechista, que cosechó siete escaños (de 120) en los comicios de marzo.

El líder de Yamina afirmó a los suyos que «si hubiese querido cargos, Netanyahu ya me los ofreció todos. Pero en su propuesta seguía faltando algo: como sacar al país del atolladero». Y precisó: «tenemos líneas rojas irrenunciables. No cederemos territorios, ni dañaremos el carácter judío del estado de Israel».

Pese a las profundas discrepancias ideológicas entre las facciones del bloque anti-Netanyahu, muchos esperan que su puesta en marcha ponga fin a la polarización que caracterizó la política y la sociedad israelí en los últimos tiempos.

De consolidarse la alternativa para poner fin a los más de dos años de bloqueo –los números cuadran para obtener los 61 apoyos necesarios-, Bennet ejercería como premier los dos primeros años, y luego rotaría en el cargo con Lapid. Además del voto de partidos de derecha, centro e izquierda, la formación islamista Ra’am apoyará al ejecutivo del cambio desde fuera.

Desde el Likud, activaron la maquinaria de emergencia. En una descabellada propuesta sin precedentes, Netanyahu ofreció a Bennet y Gideon Sa’ar (Tivká Jadashá) –ambos ex likudniks- una rotación «tripartita» en el cargo de primer ministro. Supuestamente, bajo esta fórmula: el primer año para Sa’ar, los dos próximo para «Bibi», y el último para Bennet. Pero el cabeza de lista de Tikvá Jadashá certificó de antemano que «nuestra promesa de reemplazar el gobierno de Benjamín Netanyahu sigue vigente. Y acorde con ello, seguiremos operando». Sa’ar también mantiene duras disputas personales con «Bibi», que lo apartó del partido tras perder en las últimas primarias internas.

Nerviosismo en el Likud

Ante las serias expectativas de perder el poder –medios locales ya dibujaban gráficos este domingo con el nuevo reparto ministerial-, desde el Likud también se produjeron inusuales movimientos internos. El ministro de finanzas Israel Katz, peso pesado del partido, propuso que Netanyahu de un paso al costado, para que otro integrante del partido intentara sellar un ejecutivo conservador y nacionalista.

En el habitual trilerismo que caracteriza la política israelí, donde las deserciones pueden hacer que todo se tambalee en el minuto 90, nadie da nada por cerrado. Al cierre de esta edición, la prensa local destacó que Lapid visitará al presidente Reuven Rivlin este lunes para informarle que logró los apoyos necesarios para montar la «coalición del cambio». Pero si algo falla, el líder de Yesh Atid deberá devolver el mandato a la Knesset el miércoles, y cualquier parlamentario con 61 votos podría ser elegido como primer ministro.

El canal 12 reportó ayer que en caso de ser desbancado, Netanyahu no tiene intención alguna de retirarse. Desde la oposición, pretendería librar una guerra abierta contra Yamina para debilitar a la coalición desde sus sensibles contradicciones ideológicas.

Anoche, compareció en directo Naftali Bennet para reafirmar que «hace 2.000 años, perdimos la tierra de Israel por divisiones internas. Podríamos ir a décimas elecciones hasta que la casa se hunda, pero pararemos esta locura siendo responsables». Y aludiendo a sus bases, insistió en que «Netanyahu no puede formar gobierno, que no os cuente cuentos. Son quintas elecciones, o gobierno de unidad nacional».

Instantes después, Netanyahu replicó: «Más de un millón de votantes me eligieron para liderar un gobierno de derecha por mi creencia en Israel, su seguridad y su futuro». Y tras recordar la promesa electoral de Bennet de evitar un gobierno de Lapid, le increpó: «Nadie te hubiera votado de saber tus intenciones». Mientras «Bibi» afronta simultáneamente tres causas criminales ante la justicia que han tambelado su posición, el presagio es que seguirá haciendo lo imposible para retener el cargo de primer ministro una vez más.

Crónica publicada en “La Razón”:
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Hamás gana popularidad en Jerusalén Este y Cisjordania tras la escalada en Gaza

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Crece la división dentro de la causa palestina entre los partidarios de la organización islamista y los de Al Fatah, lo que dificulta una interlocución para la paz

OFER LASZEWICKI

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Con la tregua certificada entre Israel y Hamás el pasado viernes tras once días de escalada militar –que costó 248 vidas en la Franja de Gaza y 12 en Israel-, el fuego cruzado en la frontera se detuvo, pero las raíces del conflicto palestino-israelí perduran. Los mediadores egipcios buscan consolidar una calma duradera, mientras la ayuda humanitaria vuelve a fluir hacia una Gaza devastada por los bombardeos israelíes.

Mientras se espera la llegada del secretario de Estado norteamericano Antony Blinken a Israel y los territorios palestinos la próxima semana, el primer mensaje del presidente Joe Biden fue para el desaparecido “rais” palestino Mahmud Abás: “Haremos todos los esfuerzos para devolver la calma Cisjordania, y fortalecer la cooperación de seguridad” (con Israel). A ambos bandos y a nivel internacional, todos coinciden: Hamás salió reforzado tras la última ronda de violencia. Hamás es catalogado por EE UU, países occidentales e Israel como una organización terrorista. Por tanto, la Administración Biden se ve obligada a intentar reconducir los cauces de un conflicto que no estaba en su agenda mediante una desacreditada Autoridad Nacional Palestina (ANP).

Paradójicamente, mientras Jerusalén hervía, las fuerzas de seguridad de la ANP reprimieron las marchas palestinas en Ramala o Belén, ante el temor de que Hamás acabara comiéndose su territorio en Cisjordania. Este sábado se debían haber celebrado las elecciones legislativas palestinas, que fueron nuevamente canceladas. El mandato de Abbas culminó en 2009, y desde entonces la férrea rivalidad interna entre facciones ha sido la justificación para reiteradas postergaciones electorales.

Hamás no sólo logró devolver la cuestión palestina al primer plano global tras “militarizar” la protesta popular iniciada en el barrio jerosolomitano de Sheikh Jarrah, donde organizaciones de colonos judíos continúan apropiándose viviendas de familias palestinas con el beneplácito de la justicia y la policía, alegando que fueron de propiedad judía antes de 1948 (fundación de Israel)

Hamás llamó a la movilización tras renovados rumores sobre intenciones de Israel de alterar el statu-quo en la Explanada de las Mezquitas -icónico nacional y espiritual de los palestinos-, donde la dura represión policial israelí dejó más de 200 heridos las jornadas previas a la apertura del conflicto en Gaza. Pese a los dolorosos costos para los civiles gazatíes, Hamás salió definitivamente de su cueva de Gaza y su popularidad se disparó en Jerusalén Este y Cisjordania. “Muerte al presidente (Abbas)”, exclamaron sectores en la mezquita de Al-Aqsa el pasado viernes, que a su vez juraban lealtad al movimiento islamista.

Para el palestino Tareq Baconi, analista senior del “Crisis Group”, la situación tras el alto el fuego alcanzado postergará el “violento equilibrio” entre Israel y Hamás. La franja de Gaza, sitiada por tierra, mar y aire (por Israel y Egipto) desde que los islamistas tomaran el poder en 2007, continuará sufriendo “la brutalidad del bloqueo, la indiferencia internacional, y la fragmentación política y geográfica”. Hamás continuará sosteniendo su régimen mediante los millones de dólares enviados por Qatar. Y para lograr concesiones, volverá a recurrir a los misiles hacia Israel, que sigue careciendo de un plan de largo recorrido para Gaza. Reiteradas ofensivas militares no lograron desarticular el poderío militar y político de Hamás.

Si bien Baconi destaca el recelo entre sectores palestinos por el papel protagonista que adoptó Hamás al apropiarse de un movimiento de resistencia popular inicialmente apartidista, considera que la mayoría de la comunidad internacional sigue “congelada” respecto a su percepción del grupo islamista. El autor señala que “mientras el mundo simplemente volverá a normalizar la opresiva violencia diaria de Israel sobre los palestinos”, muchos creen que “Hamás ataca a Israel por cuestiones descontextualizadas”. Y eso refuerza la estrategia islamista, que insiste en que la movilización popular masiva es insuficiente: “si Israel no sufre presión militar, nada cambia sobre el terreno”, apuntó sobre la estrategia de Hamás.

Hay sectores palestinos, sobre todo entre una juventud cada vez más desconectada de las viejas y enfrentadas facciones, que descartan la resistencia armada, ya que Israel es militarmente invencible. Pero aunque asumen que los misiles no liberarán a Palestina, “psicológicamente tuvieron un efecto increíble, ya que lograron infligir costes y daños a Israel”, sentenció Baconi.

Para David Horowitz, editor del Times of Israel, “no importa que Hamas sea una organización terrorista represiva, misógina, homofobia e islamista que dispara miles de cohetes indiscriminadamente hacia civiles israelíes mientras usa a los suyos como escudos humanos. Tampoco importa que su objetivo esté alejado de lograr un acuerdo con el estado judío, ya que “pretende borrar a Israel del mapa”. Para Horowitz, lo fundamental es que “nadie en el liderazgo israelí suscribe, ni teóricamente, una solución de dos estados para el conflicto palestinoisraelí”. Y concluyó: “militarmente, el ejército israelí ganó esta particular batalla. Pero Hamás, que se convirtió en un estado-terrorista, está ganando la batalla estratégica”.

Horowitz considera que, en cierto modo, Hamás “reconectó” la identidad de los palestinos residentes en Israel, Jerusalén y Cisjordania; alentó protestas en Jordania; misiles lanzados desde Líbano; complicó la relaciones del estado judío con viejos y nuevos aliados árabes; y avivó el criticismo mediático hacia Israel tras la ofensiva en Gaza.

Desde el ejecutivo israelí en funciones, el ministro de finanzas Israel Katz reiteró ayer que si se renuevan los lanzamientos de misiles, “cortaremos las cabezas de los líderes de Hamás”. Pese a las recurrentes amenazas, los islamistas clamaron victoria tras el alto el fuego: “Israel se retiró ante la resistencia armada, y no logró ninguno de sus objetivos fijados cuando lanzó la ofensiva”.

Crónica publicada en “La Razón”:

https://www.larazon.es/internacional/20210524/oksifo62vbfexcophkhy35zlee.html

Netanyahu sale reforzado tras la escalada bélica en Gaza

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El centrista Lapid reanuda los contactos para formar gobierno pero la escalada en Gaza complica los pactos entre Bennet (derecha) y Abbas (Ra’am)

OFER LASZEWICKI

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Días antes de la escalada de tensión en Jerusalén y la posterior operación militar «Guardián de los Muros» en Gaza, se daba casi por cerrado el acuerdo para la «coalición del cambio» en Israel. El actual «premier» en funciones, Benjamín Netanyahu, volvió a ganar con holgura los cuartos comicios, pero no sumó los 61 apoyos requeridos para revalidar el cargo. Parecía que el centrista Yair Lapid (Yesh Atid) había logrado lo impensable: asegurarse apoyos de izquierda a derecha –incluidas las facciones árabes-, para hacer efectivo el relevo de «Bibi» al frente del Estado judío.

Pero el estallido en Gaza, y esencialmente la sorpresiva espiral violenta árabe-judía que sufrió Israel, dinamitaron los planes de la coalición alternativa. El derechista Naftali Bennet, líder de Yamina, se retiró de la mesa negociadora, alegando que era inviable conformar un ejecutivo con fuerzas árabes en la actual coyuntura. Ahora, mientras los egipcios tratan de consolidar la tregua entre Israel y Hamás, el estancamiento político israelí vuelve al primer plano. Ante la incertidumbre, hay tres posibles caminos: gobierno alternativo, la postergación de Netanyahu, o quintas elecciones.

«El cambio no se hace cuando es el momento cómodo, sino porque se cree que es lo correcto», reprochó Lapid en un mensaje dirigido a Bennet tras la tregua. Y aseguró: «no tengo intención de renunciar, moveré todas los hilos posibles para formar gobierno en los próximos días». Según la cronista política Tal Shalev, del digital Walla News, «casi todos los actores decisivos (para la gobernanza) no están en el mismo punto que al inicio de la operación militar. Algunos mejoraron su posición, mientras otros fueron golpeados». Ahora, «el partido empieza de nuevo, y todos pretenderán maximizar su lugar en el terreno de juego». El primer tanto inmediato que cosechó Netanyahu, a quien algunos detractores acusan de haber incendiado el conflicto con los palestinos en pro de sus intereses políticos y judiciales, fue frenar la amenaza inminente de ser relevado. Sin el apoyo de Yamina, en la Knesset sigue existiendo una mayoría de diputados heterogéneos elegidos bajo la premisa de reemplazar al líder del Likud, pero las cuentas ya no cuadran.

El mandato que otorgó el presidente de la nación a Lapid expira en diez días, en los que se espera que «Bibi» operará en todos los frentes para seguir desintegrando a sus rivales. «Cuando la amenaza de quintas elecciones sea inminente, la posibilidad de Netanyahu de reclutar a otro partido o a desertores crecerá», destacó Shalev. Si el líder de Yesh Atid fracasa, el mandato para conformar un Ejecutivo pasaría al pleno de la Knesset, donde cualquier diputado con 61 apoyos podría ser escogido como primer ministro. Este es el as bajo la manga de «Bibi». Issawi Frej, parlamentario árabe del izquierdista Meretz, alegó ayer que «el gobierno del cambio sigue en la mesa, y se podría levantar ya mismo». Algunos analistas atacaron a las facciones árabes por «esconderse» durante las jornadas de caótica violencia interétnica. Por ello, alegan que candidatos derechistas como Bennet o Gideon Sa’ar (Tikvá Jadasha), no podrían justificar gobernar con árabes. «No pueden quebrantar así su promesa electoral, hay que finiquitar a este gobierno que nos sumergió en la anarquía», insistió Frej.

Los árabes, clave

La potencial cooperación política árabe-judía ha quedado maltrecha. El islamista Mansour Abbas (Ra’am), actor que se posicionó como decisivo con sus preciados cuatro escaños, afronta ahora una revuelta interna para ser apartado del cargo.

Al ambiguo Bennet, que en el pasado fue estrecho colaborador y ministro de Netanyahu, se le achaca que podría continuar jugando a ambos bandos los próximos días. Así, haría fracasar la coalición del cambio, y al menos podría reforzar su cuota de poder dentro de un posible ejecutivo del Likud. El líder de Yamina fue de los más afectados por el estallido violento. Hace dos semanas, se daba por hecho que sería el próximo «premier» en un acuerdo de rotación con Lapid, que le garantizaba ejercer el cargo durante la primera cadencia.

El actual ministro de defensa en funciones Benny Gantz (Azul y Blanco), ha mantenido una estrecha cooperación con Netanyahu durante la operación militar de Gaza, pero ya descartó volver a la fracasada opción de un ejecutivo con «Bibi». Gantz reforzó su perfil como garante de la seguridad nacional, y mantiene su compromiso con el bloque del cambio. Desde la facción extremista del «Sionismo Religioso», intentan convencer a Bennet y Sa’ar para consolidar un «gobierno netamente de derecha», bajo el liderazgo de Netanyahu. Por parte de Lapid, se prevé una contraoferta a Bennet para que regrese al bloque alternativo, bajo condición de ser “premier” en segundo lugar en la rotación. Pero ante la actual coyuntura, La “Lista Unificada” árabe ya adelantó que “no hay ninguna opción” de votar para que el líder de Yamina –más a la derecha que “Bibi”-, se convierta en primer ministro de Israel.

Crónica publicada en “La Razón”:
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Biden presiona a Netanyahu para un alto el fuego en Gaza

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El presidente de EE UU pide al premier israelí una «significativa desescalada» tras diez días de ofensiva militar con casi 250 muertos. A Israel se le abre un nuevo frente en el norte desde la frontera con Líbano


OFER LASZEWICKI

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A pesar de la petición expresa de Joe Biden, que en una nueva llamada al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu le exigió “una significativa desescalada que facilite un alto el fuego”, este miércoles se repitieron las escenas de guerra en la frontera de Gaza e Israel. “Cada día estamos golpeando más sus capacidades”, expresó el premier hebreo mientras los cazas seguían bombardeando el enclave palestino. Tras “apreciar el apoyo a nuestro derecho a la autodefensa”, “Bibi” reiteró que nadie impondrá los tiempos: “continuaremos la operación hasta lograr el objetivo de devolver la calma a los ciudadanos de Israel”.

En la guerra en Gaza de 2014, Barack Obama–cuyas relaciones con Netanyahu eran pésimas-, dio 51 días de margen para la operación “Margen Protector”. Pero hoy la Casa Blanca cambió el tono hacia su aliado: la ofensiva militar debe detenerse inmediatamente a partir de este jueves. Además, crecen las voces en el Partido Demócrata estadounidense que rehúyen dar carta blanca. Alegando que “tenemos la responsabilidad de proteger los derechos humanos”, la congresista Alexandria Ocasio-Cortez prepara una resolución para bloquear la venta de 735 millones de dólares de armamento al estado judío. El embajador israelí en la ONU, Gilad Erdan, alegó que se intenta alentar una crisis inexistente, ya que “contamos con el pleno apoyo del aparato de seguridad de EE UU.”

Ante el cambio de tono de la nueva administración, la ex delegada estadounidense en la ONU, Nikki Haley (republicana) criticó la postura de Biden: “Sería inaceptable que un aliado nuestro llamara a la desescalada mientras Washington es blanco de los misiles”. Tras visitar la fronteriza Sderot, el ministro de inteligencia hebreo Eli Cohen apuntó que “tenemos una buena relación con EE UU, pero no aceptaremos que en dos meses los residentes de las comunidades fronterizas vuelvan a los refugios”.

En la décima jornada de la operación “Guardián de los Muros”se reprodujeron los bombardeos israelíes masivos sobre Gaza. Desde la franja, se reiteraron los lanzamientos de salvas de misiles sobre las comunidades fronterizas y ciudades como Ashdod, Ashkelon o Beer Sheva. En total, desde el lunes de la semana pasada ya se dispararon más de 4.000. Hoy, algunos golpearon directamente sobre viviendas, sin causar víctimas.Según informó el ministerio de salud palestino, se cuentan ya 227 palestinos -64 niños- muertos por la ofensiva hebrea en Gaza, y unos 1.500 heridos. En Israel, 12 fallecidos y más de 500 heridos por misiles palestinos. En Cisjordania y Jerusalén Este, se suman 24 víctimas por fuego israelí.

Ante la incertidumbre sobre si este jueves amanecería con un alto el fuego, se preveía hoy que ambos bandos apretarían el acelerador para cosechar “logros estratégicos”. Desde el establishment de seguridad israelí, seguían sospechando que Hamás guarda todavía proyectiles de medio y largo alcance para golpear Tel Aviv. Ante la cuenta atrás, el Tzahal apostó por seguir destruyendo la red subterránea en la zona sur de la franja –ya se han fulminado 150 kilómetros de túneles-, así como lanzaderas de proyectiles.

También hicieron blanco sobre una unidad cibernética, que mató a tres islamistas. Fuentes militares comentaron que desbarataron al menos tres intentos de infiltración de comandos de Hamás. La estimación es que habrían logrado devolver las capacidades militares islamistas por lo menos a cinco años atrás. Ante este panorama, Netanyahu insistió en que solo existen dos alternativas: “la invasión terrestre, o lograr el nivel de intimidación suficiente. Por ahora, seguimos sin descartar nada”.

La campaña militar continuó apuntando sobre altas torres residenciales. Hoy fue el turno del edificio “Al-Andalus”, que tras recibir un disparo de aviso previo para ser desalojado, fue derruido por las bombas. Nuevamente, decenas de familias gazatíes perdieron su hogar, y se estima que ya hay unos 50.000 desplazados internos. En un comunicado de UNICEF, informaron que han sido dañadas cuatro instalaciones sanitarias y cuarenta escuelas.

Ante los daños a los sistemas de distribución de agua, electricidad y alcantarillados, así como la falta de suministros médicos, el ente humanitario pidió “el inmediato cese de hostilidades para permitir la entrada de personal y suministros esenciales”. Pero como ya ocurrió el martes, hoy se volvió a postergar la entrada de camiones con ayuda humanitaria mediante el cruce de Kerem Shalom. Hamás lanzó tres morteros sobre la terminal mientras pasaban los vehículos.

Según reportó hoy el periodista israelí Ronen Bergman, oficiales hebreos estarían arrepentidos de ordenar la destrucción de la torre que albergaba oficinas de prensa en Gaza. El informe confirma que Hamás si tenía oficinas en la instalación, pero que no sufrieron daños, ya que los islamistas lograron retirar sus computadores. “Lo que lograron destruir es la relación de Israel con los medios, así como varias oficinas que ya estaban vacías”, destacó Bergman.

Durante la tarde, volvieron a sonar las alarmas en el norte de Israel. Esta vez, incluso en ciudades como Haifa o Acre, tras el lanzamiento de cuatro misiles desde el Líbano. Ninguno hizo impacto directo, pero envió a los refugios a decenas de miles de israelíes. Las FDI golpearon los puntos desde donde fueron disparados en suelo libanés, al parecer por facciones palestinas.

A la entrada del asentamiento judío de Kiriat Arba (Cisjordania), una joven palestina armada con un M-16 abrió fuego hacia un grupo de soldados y colonos, y fue abatida en el lugar. También volvían a dispararse las alertas de “código rojo” al sur de Israel. Oficiales israelíes citados por el canal 12 insistieron en que la presión de la Casa Blanca solo logrará alejar la tregua.

Crónica publicada en “La Razón”:

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Israel golpea barrio por barrio

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Hamás y la Yihad Islámica continúan con el lanzamiento de misiles a pesar de los llamamientos a la calma. Los palestinos celebran una huelga histórica, mientras que la violencia prende en las fronteras árabes

En la novena jornada de la operación «Guardián de los Muros», Gaza siguió bajo implacables bombardeos aéreos israelíes. De madrugada, sesenta cazas dispararon cien bombas sobre 65 objetivos en cuestión de media hora. Al cierre de esta edición, el ministerio de Sanidad palestino informó que ya murieron por la ofensiva militar hebrea 213 personas –entre ellos 61 niños–, y más de 1.500 resultaron heridas. En Israel, el total de víctimas ascendió a 12 –dos niños y tres trabajadores extranjeros–, así más de 500 heridos.

Localizador Gaza 19 mayo
Localizador Gaza 19 mayoJOSÉ LUIS MONTORO

Huelga general

La jornada empezó marcada por una «huelga general en toda la Palestina histórica». En solidaridad con Gaza y lo que consideran agresiones israelíes sobre Jerusalén y la Explanada de las Mezquitas, decenas de miles de árabes en ciudades israelíes como Haifa, Yaffo o Nazaret cerraron sus negocios y ondearon banderas palestinas. En ciertos casos, rechazaron acudir a sus puestos de trabajo pese a amenazas de despido. «La Nakba (catástrofe por la creación de Israel) no terminó en 1948», rezaban los eslóganes. «Estamos aquí para defender nuestros niños, nuestros abuelos y nuestra existencia», clamaban en unas movilizaciones sin precedentes hace décadas.

A primera hora, Israel aceptó la entrada de camiones cargados de ayuda humanitaria hacia la franja de Gaza, tras alertas emitidas desde organizaciones humanitarias sobre la escasez de suministros para tratar heridos. Simultáneamente, Hamás renovó los lanzamientos de morteros y cohetes sobre todo el sur de Israel. Uno impactó sobre una planta de embalaje cerca de la frontera, y mató a dos trabajadores tailandeses. Ocho personas más resultaron heridas, que fueron evacuadas mientras el área seguía bajo fuego. Según informaron autoridades locales, la instalación no estaba equipada con refugios antibombas, un requisito obligatorio para seguir operando en tiempos de guerra. Otro proyectil impactó directamente sobre una torre residencial en Ashdod.

Según las FDI, 120 miembros de Hamás y 25 de la Yihad Islámica fueron abatidos desde el lunes de la semana pasada. Desde el Consejo de Refugiados de Noruega, publicaron que 11 de los niños gazatíes muertos participaban en su programa de rehabilitación para lidiar con el trauma de la guerra. Al norte de Ramala, se produjeron escenas inéditas en recientes movilizaciones: disparos con armas de fuego hacia soldados israelíes. Junto al «checkpoint» de Beit El, habitual foco de choques, dos reclutas hebreos resultaron heridos de bala. Por el contrario, la Media Luna Roja informó de que un joven murió por los disparos de las FDI, que hirieron además a otras 26 personas.

«Cada rato, escuchamos disparos, y llega una ambulancia para llevarse a un palestino al hospital», explicó la periodista Nida Ibrahim. Los disturbios violentos, marcados por densos nubarrones de neumáticos ardiendo, se extendieron a Belén y Nablus. En total, sumaron 70 heridos en Cisjordania.

En la ciudad de Gaza, la táctica del Ejército hebreo se centró en golpear con dureza barrio por barrio. Ayer, fue el turno de Al Rimal, una de las zonas más en mejor estado de la Franja. Pero por ahora, Hamás y la Yihad Islámica siguen disponiendo de munición para seguir disparando, y hasta el último minuto seguirán buscando «logros» para su causa. Bajo tierra, los túneles subterráneos de los islamistas se desmoronan. Las FDI estimaron que ya han destrozado más de 100 kilómetros de la apodada como red «metro», un arma de combate usada en la guerra de 2014 para infiltrarse a Israel y matar o secuestrar soldados y civiles. Además, la portavocía militar declaró que «fueron atacados centros de comandancia en residencias de 12 altos comandantes de Hamás en las últimas 24 horas». Los bombardeos también neutralizaron diez lanzaderas de cohetes de las facciones palestinas. Una de ellas, con 54 misiles listos para atacar Tel Aviv.

Tercera llamada entre Biden y Netanyahu

En la tercera llamada entre Joe Biden y el «premier» israelí Benjamin Netanyahu, el presidente estadounidense expresó su «expreso deseo de lograr un alto el fuego». Pero reiteró: «Apoyamos a Israel en su derecho a defenderse contra ataques de misiles indiscriminados». Minutos antes, Netanyahu había ordenado a la comandancia del Ejército recrudecer la ofensiva. «Continuaremos haciendo lo que se requiera para devolver la calma y la seguridad a todos los ciudadanos de Israel», afirmó el líder hebreo.

Egipto, que ayer le pidió a Hamás frenar las salvas de misiles hacia Israel para favorecer la desescalada, prometió medio billón de dólares a Gaza para reconstruir edificios e infraestructuras derruidas. Las redes de alcantarillado, electricidad, agua o internet ya están hechas trizas.

Desde la Unión Europea, el jefe de la diplomacia exterior, Josep Borrell, mantuvo una videoconferencia con los ministros de exteriores europeos. Se logró un consenso de texto para exigir un cese de hostilidades, pero fue vetado por Hungría.

Fuentes oficiales israelíes seguían denegando ayer cualquier atisbo de apretar el freno, y siguen presagiando por lo menos dos o tres jornadas más de ofensiva. «Queremos hacerles entender que disparar hacia Jerusalén supone un alto precio a pagar. Devolvimos sus capacidades terrestres y subterráneas a muchos años atrás», enfatizaron. El canal 12 reportó que el siguiente objetivo podría ser Muhammad Deif, el líder del brazo armado de Hamás.

Crónica publicada en “La Razón”:

https://www.larazon.es/internacional/20210518/ohayynnnmzbgfojrftpial3654.html

Una habitante de un kibutz fronterizo con Gaza: “tenemos 15 segundos para protegernos”

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Hamas lanza unos diez cohetes al día contra esta comunidad. Para Lotem, que tiene puntas de misil en su jardín, «es imposible vivir»

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Uno de los misiles de Hamas lanzados desde Gaza hacia el sur de Israel destruyó por completo la casa de esta vecina de Sderot

UNA HABITANTE DE UN «KIBUTZ» FRONTERIZO CON GAZA: «TENEMOS 15 SEGUNDOS PARA PROTEGERNOS»

Hamas lanza unos diez cohetes al día contra esta comunidad. Para Lotem, que tiene puntas de misil en su jardín, «es imposible vivir»


OFER LASZEWICKI

TEL AVIV.CREADA./ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN.18-05-2021 | 07:30 H

Los primeros instantes de la conversación con Laura Lotem estuvieron marcados por sonoros «boom» de fondo. Esta israelí residente del kibutz Nir Yitzhak –pegado a la franja de Gaza–, lleva ya más de una semana durmiendo en el refugio antibombas de su casa. Entre paredes de cemento armado y una puerta de robusto metal con cierre hermético, dentro del habitáculo dispone de la cama de matrimonio donde duerme junto a su marido y un escritorio con un ordenador. A diferencia de los israelíes de otras regiones, para los residentes de «Otef Aza» (comunidades fronterizas), ésta es una traumática rutina a la que están sometidos hace ya veinte años.

«En el momento en que suena la alarma, debemos protegernos. Aquí solo disponemos de 15 segundos desde que se dispara la alerta, así que no me alejo más de dos metros de la puerta de casa», explicó. Durante la videoconferencia intenta mostrar los límites del kibutz, donde los tanques y jeeps de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) van arriba y abajo. Y no solo eso: «Aquí al lado hay una batería de la ’’Cúpula de Hierro’’. Hay una fortísima explosión cada vez que sale un misil, que persigue al cohete que nos han disparado».

En la mesa del jardín, acumula dos puntas de misiles de intercepción, que según precisa causan destrozos ocasionalmente. «Aquí ya han provocado daños tres veces. Además, un proyectil de Gaza rompió todos los cristales de la sala comunitaria para la tercera edad», aseguró. Y añadió: «Dan ganas de llorar. Si hubiera habido gente dentro, no quedaría nadie vivo». Durante la pasada semana, las alarmas sonaron un promedio de nueve o diez veces al día.

Lotem mostró su profundo agradecimiento a los jóvenes soldados de las FDI: «Gracias a Dios tenemos al Ejército, que nos están defendiendo con una labor increíble. No es posible que nos manden los misiles y nos quedemos de brazos cruzados. Es imposible vivir así». Durante el día, se dedica a cocinar pasteles para los reclutas: «Es la única forma en la que podemos cooperar. Un pastel casero y sabroso es la mejor forma de abrazarlos». Son horas de fuego intenso, y los estruendos siguen interfiriendo la comunicación. En anteriores escaladas, amigos de Laura en otras zonas más tranquilas del país le ofrecían mudarse a sus casas hasta que terminara el vaivén de misiles. «Pero ahora todo se tornó una anarquía, y me da hasta más miedo salir del kibutz», dijo refiriéndose a los choques violentos entre árabes y judíos en urbes mixtas de Israel.

Además, quiso hacer constar que pese a que ella y su marido si pasan las noches resguardados entre paredes de hormigón armado, «hay mucha gente en Israel que no tiene el privilegio de tener refugio en casa. Tienen que sacar a los niños dormidos en medio de la noche y correr a las escaleras, porque no hay protección en el edificio. Son situaciones muy tensas». Según explica, las familias jóvenes con niños pequeños residentes en el kibutz ya lo abandonaron hace días, en busca de cobijo en casas de familiares o amigos en otras zonas del territorio.

Mientras, su marido, como tantos miles de personas, debía mantener su rutina laboral bajo el vaivén de proyectiles. «Él es jardinero. El primer día de conflicto, sonaron las alarmas a las seis de la mañana. Estaba trabajando en territorio abierto… y le grité: ’’¡Vuelve a casa, pégate al refugio!’’ Esto es durísimo».

Desde su «búnker», Lotem piensa en el sufrimiento que viven al otro lado de la frontera: «No tienen opción, y eso me duele. Y si quieren otra cosa [en lugar de Hamas], no pueden, están amenazados. Agarran a sus hijos como escudos humanos. Es de miedosos asquerosos». Comparó la conducta del grupo islamista con las organizaciones del narcotráfico de México, su país natal. «O cooperas, o te matan. Si llega alguien armado, y coloca misiles en zonas pobladas, no tienes alternativa. Es la ley de la selva». Y zanjó: «Ojalá que algún día podamos volver a tomar café en Gaza, como en el pasado».

Crónica publicada en “La Razón”:

https://www.larazon.es/internacional/20210518/ucadhlivqbehldn4lcpszbt7x4.html


Israel liquida al comandante de la Yihad Islámica Abu Harbid

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El número de víctimas aumenta en el octavo día de ofensiva militar masiva, 200 palestinos de Gaza y 10 israelíes, mientras aumenta la presión para concertar un cese de las hostilidades.

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En el octavo día de la operación militar “Guardián de los Muros”, que coincidió con la festividad judía de “Shavuot”, continuó la destructiva rutina bélica. Bombardeos cada vez más intensos de Israel sobre Gaza, y renovadas salvas de misiles desde la franja, que a última hora de la tarde amenazaron con golpear nuevamente Tel Aviv.

Tras la alerta del premier israelí Benjamín Netanyahu, que el domingo vaticinó que la ofensiva continuaría con fuerza, en la mañana de este lunes fue abatido el comandante de la Yihad Islámica Hussam Abu Harbid. Los ataques aéreos israelíes superaron la intensidad de los del domingo, que en una misma ráfaga se cobraron 42 vidas. Desde la castigada franja palestina, el escritor Muhammad Shehada apuntó con tristeza: “Dejé de pedirle a mi familia que se cuide, porque no hay modo de mantenerse seguro bajo los bombardeos israelíes”.

Según el ministerio de salud palestino, la cifra de víctimas mortales ascendió hoy a 200 personas -58 niños-, y más de 1.300 heridos. En Israel, 10 víctimas –dos niños-, y más de 500 heridos.

La armada israelí comunicó que Abu Harbid comandaba la división norte de la facción armada en Gaza, y que lideró ataques sobre civiles y soldados durante 15 años. El último: un misil anti-tanque que hirió levemente a un civil israelí la pasada semana. La Yihad Islámica, que coopera mano a mano con Hamás en la estrategia militar de las facciones palestinas, confirmó su muerte: “el mártir Hussam era un modelo, un líder y un soldado en la ejecución de sus responsabilidades”.

La respuesta al golpe no tardó: una intensa salva sobre las ciudades de Ashdod y Beer Sheva, que hirió a tres israelíes. Los directos de los canales israelíes volvían a ser interrumpidos hoy por el estruendo de las alarmas antiaéreas. El soleado cielo primaveral volvía a estar plagado de explosiones provocadas por las intercepciones de la batería antimisiles “Cúpula de Hierro”. Entrada la noche, se oyeron sirenas en la frontera entre Israel y Líbano por seis misiles que no lograron traspasar a territorio hebreo.

En la renovada política israelí de asesinatos selectivos, por lo menos tres altos comandantes de la Yihad Islámica y uno de Hamás ya fueron aniquilados. La incógnita hoy era si la muerte de Abu Harbid haría colapsar los esfuerzos de mediación, encabezados por Egipto, Qatar y la ONU.

Desde la franja palestina, Matthias Schamale, director de UNRWA (agencia de la ONU para refugiados palestinos), recordó que “en 2014 disponíamos de corredores humanitarios que nos permitían movernos entre instalaciones y recargar materiales. Por ahora no nos permiten establecerlos, y están atacando muy cerca nuestro”. Y precisó: “tenemos a más de 41.000 personas refugiadas en 50 escuelas, por lo que sería muy grave si alguna fuera golpeada”. Desde Médicos Sin Fronteras (MSF), recordaron que “el personal humanitario y los suministros médicos siguen sin poder entrar a Gaza. Están a 24 horas de quedarse sin bolsas de sangre para hacer transfusiones a los heridos”.

El secretario de estado norteamericano Antony Blinken afirmó que la Casa Blanca continúa trabajando “extensivamente” bajo la sombra para poner fin a las hostilidades. Además, confirmó que ha pedido a Israel justificaciones por el ataque sobre la torre que albergaba oficinas de prensa y residencias civiles, ya que en sus palabras sigue sin haber evidencias de que Hamás hubiera operado desde dicha instalación. Pero matizó: “Israel tiene el derecho de protegerse”.

Mientras EE UU bloqueaba el tercer intento para emitir una resolución conjunta del consejo de seguridad de la ONU al respecto de la escalada entre Israel y Hamás, el primer ministro palestino Mohamad Shtayyeh criticó que “no basta con declaraciones. La ONU debe emitir resoluciones que describan todas estas acciones como ilegales e ilegitimas contra el pueblo palestino”.

El texto propuesto por el consejo de seguridad exigía “el cese de la violencia y el respeto por la ley humanitaria internacional, incluyendo la protección de civiles, especialmente niños”. Pero para la Casa Blanca la redacción no era suficiente, ya que no incluía una condena explícita de los lanzamientos de misiles sobre civiles israelíes. Este lunes, Hady Amr, enviado de Joe Biden para el conflicto de Oriente Medio, se reunió con el presidente Mahmoud Abbas en Ramallah. Desde la Mukata, el rais palestino pidió a EE UU “presionar a Israel para detener sus agresiones sobre Gaza, Jerusalén Este y la Cisjordania ocupada”.

A última hora de la tarde, fueron golpeadas otras cinco viviendas de cinco altos comandantes de Hamás, que según las FDI también almacenaban armamento. Un soldado israelí resultó herido por fuego de mortero junto a la verja fronteriza. En las últimas 12 horas de contienda, el ejército hebreo informó del lanzamiento de 190 misiles desde la franja, de los cuales 25 impactaron dentro del propio territorio palestino. Desde el inicio de la escalada del pasado lunes, se dispararon desde Gaza más de 3.350 proyectiles.

Según reportó el canal 12 israelí, el establishment de seguridad urgía hoy al estamento político no ordenar todavía el fin de la ofensiva, alegando que todavía “hay oportunidades” de seguir golpeando a la infraestructura militar del grupo islamista. El propio ministro de defensa, Benny Gantz, comunicó que todavía hay por delante varias jornadas de combate.

El comando civil de las FDI mantuvo la cancelación del sistema educativo en gran parte del territorio hebreo por lo menos hasta el próximo miércoles, lo que hace presagiar que el conflicto perdurará. La incógnita que seguían debatiendo en los platós televisivos es cuál es la estrategia militar que pretende consolidar Israel, ya que tras tres guerras en Gaza y múltiples escaladas desde 2008, Hamás sigue demostrando unas capacidades militares inéditas hasta la fecha.

Crónica publicada en “La Razón”:
https://www.larazon.es/internacional/20210517/amvjld3n7bh3pptqicvlilv2yi.html

Al menos 42 muertos en el ataque israelí más letal

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El Ejército hebreo recrudece los bombardeos en Gaza en la jornada más mortífera desde que comenzó el conflicto. Los islamistas han lanzado más de 3.100 cohetes contra ciudades israelíes

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Mientras crece la presión internacional sobre Israel para detener la ofensiva militar en la Franja de Gaza, el Ejército hebreo lanzó ayer una de las ofensivas aéreas más mortíferas desde el estallido del conflicto el pasado lunes. Al menos 42 palestinos murieron en un mismo bombardeo sobre el barrio de Al Rimal en la ciudad de Gaza –incluyendo 16 mujeres y 10 niños–, y decenas de personas quedaron enterradas bajo los escombros del enésimo edificio hecho añicos.

«Estamos escuchando gritos bajo los escombros», explicaba al canal Al Jazeera un integrante del equipo de los servicios de rescate gazatíes. Entre los fallecidos se encontraba el doctor Ahmad Abu al-Aouf, director de medicina interna del hospital al-Shifa, el más grande del enclave. Varios colegas suyos improvisaron un funeral exprés a las puertas del centro médico. La mayoría de los muertos pertenecían a la misma familia. Desde el inicio de la operación «Guardianes del Muro» hace una semana, el ministerio de Sanidad palestino informó de por lo menos 188 personas –55 niños–, y más de 1.200 heridos. En Israel, van diez bajas mortales y más de 560 heridos por misiles de Hamás.

Localizador Gaza

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) publicaron que ya fueron lanzados más de 3.100 proyectiles desde Gaza. Durante el día, los lanzamientos de salvas desde la Franja disminuyeron relativamente, pero en la tarde se renovaron las alarmas antiaéreas por disparos sobre todo el sur de Israel. En total, 190 cohetes en 12 horas. Uno impactó directamente sobre una sinagoga de Ashkelón. Tras las muestras de preocupación expresadas por el presidente norteamericano Joe Biden, y las reiteras exigencias de la comunidad internacional para promover un cese de las hostilidades, oficiales hebreos señalaron que Israel estaría dispuesto a valorar un alto el fuego. En un comunicado emitido por la Casa Blanca, destacaron que «este periodo de conflicto ha conllevado la trágica muerte de civiles israelíes y palestinos, incluyendo niños». Y referente a la destrucción el sábado del edificio que albergaba múltiples medios de comunicación, mostraron «preocupación por la seguridad de los periodistas. Es necesario asegurar su protección».

Tras siete días de ataques sobre lanzaderas, infraestructuras de producción de armamento, sedes de inteligencia y redes de túneles, el «establishment» de seguridad considera que se han logrado suficientes logros estratégicos en la lucha contra los islamistas. A última hora de la tarde, las FDI informaban del bombardeo sobre otro túnel subterráneo que «contenía armamento militar, y que estaba ubicado junto a una guardería, una mezquita y un hospital. Esto prueba nuevamente que Hamás ubica sus armas en zonas densamente pobladas».

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, alertó: «Todavía tomará tiempo. La operación continuará con toda la fuerza. Hablan sobre la presión internacional, que siempre existe. Pero a pesar de todo, acabamos recibiendo apoyo». Respecto al ataque sobre el edificio de la prensa en Gaza, el «premier» remarcó que «contenía una oficina de la inteligencia terrorista, por lo que suponía un blanco perfectamente legítimo. Tomamos todas las precauciones, y no hubo heridos ni muertos».

Respecto a rumores de que Hamás habría aceptado los términos propuestos por Egipto para un alto al fuego, Netanyahu agregó que «eso no es lo que yo he oído». En la tarde de ayer, el rey Abdullah de Jordania aseguró que el reino hachemita está impulsando esfuerzos diplomáticos para «frenar la escalada militar israelí». Desde la frontera norte, tras dos jornadas de protestas propalestinas junto a la verja que separa Israel y Líbano, un oficial libanés bajo anonimato consideró que «la situación permanecerá bajo control, porque Hizbulá no está interesado en expandir el conflicto de Gaza».

Israel destruye la casa del líder de Hamás

Durante la madrugada, las FDI destruyeron el apartamento de Yahya Sinwar, líder del brazo político de Hamás en la franja. Como es habitual durante las contiendas con Israel, los líderes islamistas se mantienen escondidos en túneles cavados decenas de metros bajo tierra, por lo que no se produjeron víctimas mortales. Tras secuestrar y matar a dos soldados israelíes en 1988, Sinwar fue condenado a cuatro cadenas perpetuas. Fue liberado en 2011, en el canje de prisioneros para la devolución del soldado israelí secuestrado Gilad ShalidEn 2017, fue escogido líder de Hamás en Gaza.

Desde el exilio en Qatar, el líder de Hamás Ismail Haniyeh alertó: «La resistencia no se rendirá, seguiremos portando la espada y el escudo para proteger Jerusalén y la mezquita de Al Aqsa». Pero el comandante en jefe de las FDI, Aviv Kochavi, aseguró que la ofensiva israelí es de una «intensidad sin precedentes», y que Hamas «menospreció» la fortaleza de la respuesta hebrea tras disparar siete proyectiles sobre Jerusalén el lunes pasado. «Dañamos seriamente las capacidades subterráneas, su proyecto estrella que pretendían usar para combatir». En el barrio de Sheik Jarrah en Jerusalén Este, donde se encendieron las chispas de la reciente escalada por la toma de viviendas palestinas por parte de colonos judíos, un palestino arrolló a un grupo de policías, e hirió a seis de ellos. El atacante fue abatido al instante.

En las ciudades mixtas de Haifa o Akko, que vivieron inéditas escenas de violencia interétnica entre árabes y judíos, decenas de ciudadanos locales se organizaron para limpiar y reparar los daños materiales de los disturbios, y a distribuir flores entre residentes para apaciguar la tensión. Desde Lod, Mansour Abbas, líder de la facción islamista Ra’am, afirmó que árabes locales contribuirán a rehabilitar sinagogas incendiadas durante las reyertas callejeras.

Crónica publicada en “La Razón”:
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Israel, hacia la guerra total con Hamás

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La aviación israelí derribó la sede de las oficinas de medios internacionales en Gaza. Su sistema antimisiles destruyó más de mil cohetes lanzados desde la Franja

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La asimetría militar entre el Ejército israelí y Hamás es incontestable. Pero el arsenal islamista no se limita ya a misiles Qassam y morteros de corto alcance, que llevan golpeando a las comunidades israelíes fronterizas desde hace dos décadas. A pesar de librar tres guerras entre 2008 y 2014, Hamás sigue demostrando que sus capacidades militares son más potentes que antaño, con proyectiles capaces de alcanzar la práctica totalidad del territorio hebreo.

Además de los refugios ubicados en la mayoría de viviendas e infraestructuras civiles israelíes, hay un elemento clave que reduce el daño potencial de los proyectiles: la batería defensiva «Cúpula de Hierro»Su elevado grado de precisión es un salvavidas. Los más de 2.300 proyectiles lanzados han provocado hasta la fecha 10 bajas israelíes, y más de 560 heridos. La última muerte, ayer al mediodía, cuando un proyectil alcanzó una vivienda en Ramat Gan, suburbio al este de Tel Aviv. La portavocía militar aseguró sólo ayer que la batería antimisiles derribó 1.000 proyectiles, y que 380 cayeron dentro de la propia Gaza.

La cúpula de hierro israelí
La cúpula de hierro israelíT. NIETO | ANTONIO CRUZ

En la franja palestina, el contador de muertos crece por los incesantes bombardeos de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Ayer, el ministerio de Sanidad palestino informó que ya hay 140 víctimas –39 niños–, así como más de 950 heridos. Según la ONU, se cuentan más de 10.000 desplazados internos, muchos de los cuales han buscado refugio en escuelas pertenecientes al ente humanitario.

La «Cúpula de Hierro» entró en escena en 2011, con sustancial apoyo técnico y financiero de EE UU. Dispone de dos sistemas diferenciados, destinados a neutralizar cohetes y misiles de corto y medio-largo alcance. La operativa se basa en un sistema de radares que detecta al instante si hay una amenaza de misil, y lanza de inmediato un «interceptador» si confirma que se dirige a áreas densamente pobladas.

Las intercepciones son lanzadas desde unidades fijas o móviles, y producen sonoros estruendos en el cielo que acompañan el retumbar de las alarmas antiaéreas. Testimonios desde comunidades fronterizas mostraron a LA RAZÓN restos de los proyectiles de intercepción, que en algunos casos son lanzados desde baterías ubicadas junto a sus jardines. Hay analistas que destacan que este sistema llegaría a ser eficaz hasta para detener misiles de crucero, y que ha mitigado la necesidad de incursiones de tropas de infantería dentro de Gaza. Pero hay quienes critican que pese a que supone un escudo protector, sirve a la larga para prolongar el status quo del conflicto, ya que no elimina la motivación y capacidades de quienes continúan disparando misiles. Se estima que el coste de cada misil de intercepción ronda los 80.000 dólares.

Ataque a las oficinas de prensa

El suceso más dramático de ayer fue el bombardeo del edificio que albergaba numerosos medios de prensa internacional, como la agencia AP y Al Jazeera. «Israel envió una alerta de que bombardeará en la próxima hora nuestras oficinas y de otros medios en la ciudad de Gaza. Nuestro equipo ya ha sido evacuado», tuiteó la productora Linah Alssafin.Desde el inicio de la operación «Guardián de los Muros», Israel bloqueó el acceso a la prensa extranjera a la franja palestina, por lo que la cobertura quedó exclusivamente a manos de reporteros locales. Apostados en las alturas de los edificios, pasan incontables horas filmando y fotografiando la magnitud de la destrucción causada por las bombas israelíes.

Minutos antes del derribo, un oficial israelí mantuvo una conversación telefónica con el portero del edificio para exigir su evacuación. «Dadnos diez minutos más», exigía el gazatí. «¡No! Evacuad de inmediato», respondía en árabe el oficial hebreo. Según el comunicado posterior de las FDI, «además de oficinas de inteligencia de la organización terrorista, el edificio contenía oficinas civiles y de prensa, en las que Hamas se esconde utilizándolas como escudos humanos». Pero el presidente de la agencia AP, Gary Pruitt, denunció que «estoy horrorizado por el bombardeo del Ejército israelí sobre la sede de AP y otros medios», y exigió respuestas por parte del ejecutivo hebreo.

Analistas destacaban ayer que hubo un cambio en la dinámica de ataque-contraataque, y que en la mañana de ayer, tzahal tomó la iniciativa al bombardear duramente el campo de refugiados de al-Shati, al norte de la franja, donde murieron varios militantes islamistas. Además, se atacó la vivienda de Khalil al-Hayya, alto mando del brazo político islamista. La respuesta no tardó: intensas salvas de misiles sobre todo el centro de Israel.

Entre el viernes y ayer, el Ejército israelí mató a trece manifestantes palestinos durante violentos enfrentamientos en accesos a urbes de Cisjordania, donde seguían conmemorando el 73 aniversario de la Nakba («catástrofe» tras la creación de Israel). «Las influencias de Hamás se sienten sobre el terreno en Cisjordania, y Abbas teme que se le coman el terreno», comentó el analista Gal Berger, recordando los rifirrafes internos tras la cancelación de los comicios palestinos. En Líbano, se renovaron las protestas junto a la frontera con Israel, con decenas de concentrados lanzando piedras y cócteles molotov sobre una torre de observación de las FDI.

Desde Lod, en el centro de Israel, circularon por redes videos de grupos de colonos judíos armados con rifles M-16, y se preveía otra noche violenta. En Yaffo, dos extremistas judíos lanzaron un cóctel molotov dentro de una vivienda árabe, e hirieron de gravedad a un niño de 12 años.

Mientras, continúan los esfuerzos internacionales para intentar lograr un alto el fuego o al menos, calmar las aguas. Ayer, el presidente estadounidense, Joe Biden, dialogó con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y por primera vez con el presidente palestino, Mahmud Abás, en plena escalada de violencia y tras la llegada ayer del enviado de EE UU que intenta mediar un alto al fuego. Según la oficina del propio «premier», Netanyahu le agradeció a Biden «el apoyo incondicional de EE UU» al derecho de Israel a defenderse y enfatizó que el Ejército israelí «está haciendo todo lo posible para evitar dañar a los no involucrados». En el diálogo con Abás, el presidente estadounidense «dijo estar trabajando para calmar la situación».

Crónica publicada en “La Razón”:
https://www.larazon.es/internacional/20210515/lt2spz6nzbfcjajonk4fgza6wi.html