Sharona, la israelí nacida en Teherán que “conecta” a iraníes con el estado judío

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Sharona, nacida en Teherán, inmigró a Israel con apenas 13 años. Ahora es la responsable de acercar a los ciudadanos iraníes al estado judío a través de las redes sociales de la cancillería israelí.

Por Ofer Laszewicki Rubin

Frecuentemente, la prensa internacional abre con titulares  sobre nuevas amenazas del régimen iraní de los ayatolá y el desarrollo de su plan nuclear, alertas sobre contundentes represalias de Netanyahu u otros ministros de Israel, o incidentes como el de los dos petroleros atacados en el Golfo Pérsico que a punto estuvieron de desatar un conflicto regional a gran escala.

A pesar de la evidente beligerancia entre las autoridades de Irán e Israel, fuera de los focos existe una historia de admiración mutua entre ciudadanos de ambos países, cuyas raíces se basan en la presencia en Israel de miles de judíos persas que hicieron “aliyá” y dejaron atrás su Irán natal a partir de la consolidación de la Revolución Islámica, que estalló en 1979 bajo el liderazgo del ayatolá Homeini.

Sharon Suleimani, judía nacida en Teherán, llegó a Israel en 1988 con 13 años. / Foto: cortesía

Sharona Suleimani nació en la Teherán liberal de los años previos al régimen islamista, cuando no solo existían vínculos con el estado judío: incluso delegaciones de arquitectos israelíes diseñaron y levantaron múltiples edificaciones en la capital persa.

Sharona llegó a Israel con 13 años (en 1988, un mes antes del estallido de la guerra entre Irán e Irak), aunque su familia llegó separada, en distintas etapas y circunstancias.

“Cuando empezó la revolución, no todo cambió de golpe. Hubo un gobierno de transición que era abierto, y luego empezó el régimen más radical. Durante ese periodo las cosas eran inciertas, y muchos judíos, en especial jóvenes, abandonaron el país porque no querían ir al ejército y a la guerra con Irak”, relata.

LA COMPLICADA HUIDA A ISRAEL

En Irán la vida familiar en la comunidad judía conformaba a la vez el círculo social. “Cuando tíos y primos empezaron a marcharse, mi hermano mayor, de 16 años, decidió irse. Mi padre lo trajo a Israel, ya que todavía había conexión de vuelos Tel Aviv-Teherán. Cuando mi padre volvió a Irán con la intención de venderlo todo y traernos al resto, estalló la guerra, y el destino de los judíos cambió. No nos querían dar pasaportes, y quienes los lograban, los recibían con un sello que les prohibía viajar a la Palestina ocupada”, afirma.

La familia Suleimani permaneció en suelo iraní durante los ocho durísimos años que duró la guerra con Irak, que costaron más de un millón de muertes.

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Los padres de Sharona, Mordechai y Mira Suleimani. / Foto: cortesía

Sharona todavía recuerda la llamada telefónica de la Sojnut (Agencia Judía): “está todo listo. Estad listos en la dirección, solo con una mochila de mano, y os traeremos a Israel”. Durante la larga espera, la policía iraní constantemente les preguntaba sobre el paradero de su hermano mayor, ya que estaba en edad de reclutamiento. Constantemente inventaban excusas.

Recibieron los pasaportes para volar –“dijimos que íbamos a Francia”-, pero a las familias judías entonces se les requería dejar a algún miembro, una medida del régimen para asegurar su retorno. El elegido fue su padre. “Era época de guerra, por lo que no dejaban sacar oro ni dinero en efectivo. Salimos del país sin apenas ropa. Subimos a un vuelo rumbo a Turquía, y muchas primas y amigos se unieron, en total éramos unos 30 judíos. Al llegar a Estambul, contactamos a la embajada de Israel, y de ahí nos arreglaron los billetes de avión”, recuerda sobre el periplo que la trajo al estado judío.

Su padre lo pasó mucho peor. Era un peso pesado de la comunidad judía en Teherán, un perfil muy conocido. A pesar de pagar altas sumas por un pasaporte, un vecino suyo que era agente de la Guardia Revolucionaria lo delató: fue detenido y estuvo dos semanas bajo arresto, sin acceso a un abogado. Finalmente, logró pagar una alta suma por su liberación.

Invitación al casamiento de los padres de Sharona, escrita en persa y hebreo. / Foto: cortesía

“Pagó muchísimo dinero en efecto, 8.000 dólares en aquella época, para huir. Como en la Alemania nazi, hubo muchos contrabandistas, sobretodo baluchis en la frontera, gracias a los cuales logró huir. Montó en camellos, durmió en granjas de cerdos, transitó en camiones de basura, y cruzó la frontera a Pakistán, que tampoco tenía relaciones con Israel. La Sojnut se involucró en su caso, y un año después lograron traerlo a Israel”, explica emocionada.

LA LENGUA PERSA Y LA “RECONEXIÓN” CON IRÁN

Sharona, que transpira admiración por su tierra natal, se alistó al ejército israelí a los 18, donde ingresó en la prestigiosa unidad de ciberinteligencia “8200”, donde pasó 14 años y formó parte de la sección en lengua persa. Al terminar su carrera militar, siguió involucrada activamente con la lengua de su país de origen: “a través de la Universidad de Haifa, publicamos una web en persa para mostrar cosas lindas de Israel al pueblo de Irán y entablar diálogos”.

Eran tiempos en que empezaban a florecer blogs personales en el país persa: “muchos nos contaban que jamás habían conocido esta faceta de Israel, que les abrimos los ojos. Decían que solo les llegaba información negativa”, rememora. La sorpresa le llegó cuando varios le contaron que eran fans de la cantante israelí Sarit Hadad: “le pedimos a varios que cantaran canciones de Sarit filmándose o por Skype, fue increíble. Logramos publicar esta historia en Yediot Aharonot ”(uno de los diarios principales de Israel).

Desde hace tres años tomó las riendas del manejo de las redes sociales del ministerio de exteriores israelí en lengua persa: “agradezco este cargo, porque a diario estoy en contacto directo con ciudadanos iraníes, más allá de la censura”.

Por descontado, las redes sociales que maneja publican asuntos de actualidad política, pero “también hablamos mucho de tecnología, ciencia o medicina. Y es sorprendente el interés que tienen hacia Israel, una atracción que existe hace muchos años”.

Si bien en Irán Facebook y Youtube están censurados, otras redes como Instagram o Telegram están en auge. “Por supuesto, cuando subo publicaciones, no todas las respuestas son positivas, muchos están influenciados por la propaganda antiisraelí, y el régimen tiene muchos bots para replicar a estas páginas”, dice. Pero matiza: “la mayoría de respuestas son positivas. Son conscientes de que su problema es la dictadura, y no comparten que se gaste el dinero en Siria, Líbano, Yemen o Gaza mientras hay iraníes pobres que no tienen para comer”.

Sharona recuerda que ambos países no comparten frontera física, y que nunca estuvieron en guerra. “Se estima que un 30% de la población iraní apoya al régimen, pero los opositores se preguntan porque deben pagar de su bolsillo un precio tan alto para alimentar el conflicto, que luego se invierte en bases militares en territorio sirio”, aclara.

La añoranza de Sharona se hace sentir todavía más cuando recuerda que jamás pudo regresar a su tierra de origen: “si fuera de Argentina o Europa, como otros judíos, podría volver. Pero nosotros no podemos, y eso da pena. Me gustaría estar aquí sentada y contar sobre el día en que regresaré a Teherán. Irán es un país maravilloso, incluso hoy bajo la dictadura. Muchos turistas de Occidente lo visitan, y su gente es muy cálida. Recuerdan en cierto modo a los israelíes, tenemos mucho en común en la mentalidad”, asegura.

La israelí de origen persa dice tener “muchísimo respeto hacia el pueblo iraní, y espero que la valentía de los que salieron a la calle hace un año para protestar la crisis económica acabe triunfando. Por ellos, porque merecen mucho más que este régimen, y para mí, porque quiero que mis hijos vean un día el lugar donde crecí”. Sus padres no hay día en que no maldicen en tertulias domésticas al ayatolá Homeini, “que vino, quemó el país y los expulsó”.

“IRÁN AMA A ISRAEL”

Sharona recibe constantemente mensajes de iraníes, que se graban –tapándose el rostro por motivos obvios- junto a consignas como “no queremos la muerte de Israel”.

En vídeos que se hicieron virales, estudiantes intentan evitar pisar banderas israelíes pintadas en las entradas a facultades universitarias. “Incluso me llegó un vídeo en que aparecen dos jóvenes cantando una combinación de Hatikva (himno de Israel) con el himno nacional de Irán”, asegura.

Durante el último día de la festividad musulmana del Ramadán, el régimen iraní promueve el llamado “Quds Day” –día de Jerusalén-, que tanto en Teherán como en otros lugares del mundo se torna en un evento antiisraelí donde se queman banderas. “Ese día, surgió el hashtag #IranlovesIsrael, donde miles de iraníes expresaban su simpatía por el estado de Israel”, recuerda Sharona.

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Soldado de la marina iraní posa con el eslogan “We Remember” / Foto: cortesía

Incluso durante el Día Internacional del Holocausto, que recuerda el exterminio de seis millones de judíos y que el régimen iraní sigue catalogando como una invención, muchos iraníes, incluso un soldado de la marina en vestido con su uniforme, lucieron estrellas de David amarillas y revindicaron el popular eslogan #Weremember (nosotros recordamos). “Intentan por todas las maneras decir que no nos odian”, aclara Sharona. Pero recuerda: “aquí yo digo que no odio Irán y no me pasará nada. Allí es diferente. Se ponen en serio peligro”.

 

Artículo publicado en “Aurora Israel”:
http://www.aurora-israel.co.il/sharona-la-israeli-nacida-en-teheran-que-conecta-a-iranies-con-el-estado-judio

La ira de los “Beta Israel”, un grito de hastío contra la brutalidad policial y la discriminación

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“Primero debo decir que no vinimos de otro lugar. No somos etíopes. Mis padres nacieron allí, pero somos de Israel. Igual que los judíos de origen iraquí no dicen que son iraquíes. Esta es la primera diferencia: en Israel siempre dicen que los judíos etíopes son de Etiopía. Mi color es diferente, pero soy igual que todo israelí y mi sangre es judía”.

Con esta demoledora frase empezaba una entrevista que mantuve con Amir Tagai en 2017, un joven israelí de tez oscura. Durante el encuentro,  Amir, visiblemente enfurecido, agradeció que un periodista se sentara a escuchar los reclamos de su comunidad, formada por más de 100.000 judíos procedentes de Etiopía, y que en gran parte llegaron a Israel en oleadas masivas en los años 80 y 90 en las operaciones “Moisés” y “Salomón”, en aviones que logró fletar secretamente el Mossad.

La rabia, la violencia y el caos vividos ayer en cruces de carretera por todo el país se desató tras la muerte por disparos de Salomon Tekah por parte de un policía fuera de servicio. El  joven de 18 años perteneciente a esta minoría –también conocidos como “Beta Israel”-, se encontraba en el barrio de Kiryat Haim, a las afueras de Haifa, donde se produjo un altercado en un parque. Contrariamente a las declaraciones del policía que abrió fuego, un testigo afirmó que el agente no se encontraba en peligro cuando disparó.

Fue arrestado por corto tiempo, y luego liberado bajo arresto domiciliario, medida que enfureció todavía más a los miles de israelíes de descendencia etíope que salieron a protestar masivamente.

En el cruce de Azrieli, en el corazón de Tel Aviv, se vivieron escenas de violencia y anarquía. Si bien las primeras horas de la concentración, que empezó a las 5 de la tarde, fueron relativamente tranquilas, los ánimos se caldearon tras los cortes de carreteras, cuando un conductor intentó saltarse el bloqueo y decenas de manifestantes enfurecidos arremetieron contra el vehículo.

En una entrevista radiofónica, un portavoz policial afirmó que se permitió el corte de carreteras en primera instancia “para garantizar el libre derecho a protestar”, pero tras los primeros incidentes, agentes antidisturbios cargaron duramente –incluso lanzando gases lacrimógenos-, y la jornada concluyó con 137 arrestados y 83 heridos, entre ellos 47 agentes.

Otro de los debates surgidos en las ondas giró en torno a la legitimidad de protestas que suponen cortes masivos de autopistas, que ayer atraparon a más de 50.000 viajeros, paralizando las comunicaciones terrestres en el centro neurálgico de Israel.

Una de las concentradas, que como tantos testimonios prefirió mantenerse en el anonimato, clamó que “el racismo y la discriminación llevan ocurriendo hace muchísimo tiempo. La policía puede disparar a un joven tan fácilmente debido a su origen. Si no hubiese sido etíope, no hubiera acabado así”.

Lo ocurrido ayer en la Krayot de Haifa, la autopista que cruza Netanya o el cruce Azrieli de Tel Aviv fue el estallido de una bomba a presión que Amir ya me alertó que ocurriría. Durante nuestro encuentro, revisó los graves altercados en 2015: tras la agresión –filmada- de dos policías al joven soldado negro Damas Pakada vestido de uniforme militar (y condecorado posteriormente por su servicio en una prestigiosa unidad de ciber inteligencia), miles de judíos de color se concentraron en la plaza Rabin y se enfrentaron a la policía, que respondió con violencia extrema.

“No puede ser que el Estado de Israel haga esto a un soldado que se supone que protege al país. En la marcha nos golpearon como a terroristas, desde el primer momento llegaron con armas, caballos y esposas, querían llevarnos a ese terreno. Llegamos sin nada, y nos dispararon con cañones de agua. Si no quieres violencia, no llegas a la manifestación así. Parecía que llegaban a la guerra con rifles pesados y gas lacrimógeno, y cuando ves que alguien te va a dañar, temes y entras al trapo”, recordaba Amir sobre aquellos trágicos eventos.

Un coche en llamas en el cruce Azrieli de Tel Aviv. / Foto: Corinna Kern (REUTERS)

En los últimos años, varias actuaciones policiales han contribuido a alimentar la espiral: en 2014, Yosef Salama fue electrocutado y lanzado fuera de la comisaría tras ser detenido por sospechas de allanamiento de morada; en julio del mismo, un voluntario en la policía fue arrestado por romper la nariz a un joven tras una persecución; en 2015, Damas Pakada fue agredido en uniforme militar por dos policías en Holón; en enero de 2019, el joven Yehuda Biagda murió por disparos cuando la policía descubrió que portaba un cuchillo en Bat Yam (su familia afirmó que tenía problemas mentales); y el pasado domingo, Salomon Tekah se convirtió en la última víctima mortal, que desató la ira no solo de los suyos, sino de israelíes pertenecientes a otros sectores que se unieron a los lamentos y las protestas.

Otro manifestante manifestó su hartazgo: “sientes que te puede pasar en cualquier momento. Es un ciclo que sigue ocurriendo indefinidamente. Cuando se convierte en sistemático, te preguntas: ¿es que tu vida vale menos?”. En la marcha se clamó contra la discriminación que viven los israelíes de origen etíope, tanto en escuelas, “donde hay lugares donde a los etíopes los separan”, como en el ejército, donde un informe publicado recientemente indicó que los reclutas procedentes de esta comunidad tienen la tasa más alta de arrestos en prisiones militares.

Amir me explicó al detalle el duro periplo que pasaron sus padres, que huyeron de Etiopía a Sudan a pie, donde esperaron en campamentos hasta que fueron fletados a Israel. Una hermana mayor suya pereció en el desierto antes de la “aliyá” de su familia.

Me contaba orgulloso como los suyos, descendientes de la tribu judía “Dan” que se exilió a Etiopía, “conservamos nuestro judaísmo. No había internet ni teléfonos, y ni tan siquiera sabíamos que había judíos en España. Mis antepasados pensaban que eran los únicos judíos del mundo. No sabían ni que Israel volvía a existir como país. Lo conocían por la Torá: existe Jerusalén y ahí debemos llegar algún día. Preservaron todas los mitzvot (‘mandamientos’) según la Torá”.

Pero si bien el estado de Israel hizo el esfuerzo de embarcarlos hacia el estado judío, dejó de lado su integración en una sociedad con costumbres totalmente distintas a su estilo de vida en la África rural.  “Lo que hicieron fue tirarnos al norte y al sur bien lejos (ciudades como Afula o Dimona), no en el centro donde se cuece todo. Si quieres empoderar a una población e impulsarlos a que progresen, no puedes dejarlos a un lado y que se espabilen para entender el carácter israelí, la cultura o el idioma. En Ra’anana, Givatayim, Hod Hasharon, Herzliya o Tel Aviv, ciudades fuertes económicamente, no hay apenas etíopes”.

A pesar de las dificultades, Amir se instaló en el barrio de Hatikva al este de Tel Aviv, donde emprendió su propio canal online para promover el hip-hop en Israel. Durante la charla, enumeró las múltiples discriminaciones que afronta: en 2017, solo había un diputado de origen etíope en un parlamento de 120; el rabinato central en muchos casos no reconoce su judaísmo, por lo que muchos rabinos rehúyen casarles; sus tradiciones y gastronomía apenas son conocidos en el “mainstream” israelí; y afrontan enormes dificultades para alquilar o comprar casas, ya que algunos consideran que “devalúan el valor de la zona”.

Todo ello comporta que muchas familias de origen etíope vivan hoy bajo el umbral de la pobreza y situaciones de exclusión social, y que muchos jóvenes se vean abocados a una vida callejera, con el consiguiente uso de alcohol y drogas.

Amir, que fue capitán de las FDI y perdió a su mejor amigo durante una operación en Gaza, dijo que “en mi unidad era el único etíope, pero siempre me apañé y nunca me sentí molesto. Yo no veo colores, es lo último que miro sobre alguien. Me fijo en el corazón y dejo el resto de lado. No quiero hacer al resto lo que me molesta que me hagan, porque a mí siempre me miraron según mi color”.

Mientras, en Haifa, Worka Salomon, padre del fallecido Salomon, reclamaba el martes: “devolvedme a mi hijo. Pedimos justicia. Mi hijo se fue, pero espero que sea la última víctima”.

Artículo publicado en “Aurora Israel”:
http://www.aurora-israel.co.il/la-ira-de-los-beta-israel-un-grito-de-hastio-contra-la-brutalidad-policial-y-la-discriminacion

La recuperación del “Núsaj Catalunya”: una tradición litúrgica olvidada en la diáspora

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“El núsaj no es sólo una melodía, es algo mucho más importante: también es la forma con la que nos comunicamos con lo sagrado. Porque cuando rezamos, los judíos hablamos con Dios. Y lo hacemos a viva voz, cantando”. Este fragmento extraído del blog de “Nova Escola Catalana” (NEC), una entidad cultural nacida para recuperar el legado judío catalán, explica el significado y la importancia del núsaj, que es el estilo de liturgia y la melodía de los cantos en las plegarias en las sinagogas. Esta asociación se dedica a explorar el legado de los judíos catalanes exiliados a partir de 1391 y, también de los que se quedaron, escondidos o reconvertidos.

Desde el resurgimiento de la presencia judía en Barcelona y Catalunya a mediados del s.XX, las distintas comunidades que se establecieron se han basado en ritos procedentes de tradiciones judías de otros lugares del mundo: los sefardíes de Marruecos o los ashkenazíes del este de Europa, por medio de inmigrantes judíos, mayoritariamente argentinos, llegados en los años 80 y 90.

“Hay diferencias tanto en el texto de la tefilá, que sería el núsaj textual (los escritos de una ceremonia de origen ashkenazi son sustancialmente diferentes a una sefardí); como en el núsai melódico, ya que no se entonaban los versos del mismo modo en Sicilia que en Venecia, Roma o Livorno, en Esmirna o en Salonika, en Orán o Argel, por poner algunos ejemplos. Las melodías cambian mucho en función del lugar geográfico”, explica Moriah Ferrús, una de las impulsoras de la “Nova Escola Catalana”.

Desde esta asociación llevaban largo tiempo buscando el rastro de algunas de las melodías propias que entonaban los judíos de esta región, un trabajo que hasta día de hoy nunca se había realizado. “Llevábamos tiempo tratando de encontrar las melodías, procedentes de Salónica, donde hubo presencia judía catalana ya desde 1391, de Argelia, destino de muchos judíos catalanes, mallorquíes y valencianos.

También en Roma, donde hasta principios del siglo XX se mantuvo en pie la Scola Catalana en la ciudad. Incluso años antes de la expulsión, ya hubo judíos catalanes que se instalaron ahí”, apunta Ferrús.

En 1555, el papa Pablo IV (Caraffa) ordenó que todos los judíos debían concentrarse en un gueto, con una única sinagoga. Como los judíos tenían distintas procedencias y ritos, se estableció un centro de culto con 5 oratorios diferentes: la Scola Catalana, la Castellana, la Siciliana, la Tempio (de los romanos) y la Scuola Nova, que agrupaba italianos de otras procedencias. A principios del s. XX, tras una reforma urbana de Roma, las cinco escuelas se agruparon bajo el “Tempio Maggiore”. En Salónica (Grecia), por ejemplo, aún en 1927 se editó un mahzor (conjunto de libros litúrgicos) para Rosh HaShaná y Yom Kipur basado en el ritual catalán”, precisa.  Y añade:“y aún existen hoy día comunidades procedentes de Argelia que se rigen por el rito y costumbres instaurados por Rabí Duran, que llegó a Argelia procedente de Mallorca”.

A Ferrús le faltaban piezas por encajar para completar su búsqueda, hasta que en su camino se cruzó Idan Pérez, con quien había estudiado filología hebrea en la Universidad de Barcelona veinte años atrás. Pérez hizo aliyá y se mudó a Israel, siendo actualmente director del departamento de manuscritos raros en la Biblioteca Nacional de Israel.

Después de casi 3 años de investigación, el dr. Idan Perez ha editado y publicado el Sidur Catalunya. El Sidur está basado en seis manuscritos de los siglos XIV-XVI y constituye la recuperación del antiguo Núsaj Catalunya, el núsaj de la tefilá que usaban los judíos en Catalunya, Valencia y Mallorca durante la Edad Media, en la época conocida como la era de los Rishonim (los primeros). El Sidurincluye también una serie de comentarios que fueron recopilados por un discípulo de Rabbenu Yona Girondi en el Bet Midrash de Barcelona.

Idan Pérez entrega el Núsaj Catalunya a Moriah Ferrús. / Foto: Nova Escola Catalana

El dr. Idan Pérez viajó a Barcelona y Girona el pasado 13 de junio para participar en las jornadas “Diásporas Judias, Caminos Europeos”, organizada por el Instituto de Estudis Nahmanides de Girona, para presentar el “Sidur Catalunya”, donde realizó una ponencia llamada “Núsaj Catalunya: la antigua tradición litúrgica de los judíos catalanes en tiempo de Diáspora”. Después de las conferencias, se hizo entrega de manera formal del “Sidur Catalunya” a los miembros de la Nova Escola Catalana en el patio del Museo de Historia de los judíos de Girona.

“Con esta nueva adquisición, la asociación cultural, que tiene asociado un minyan (cuórum) independiente, tiene un incentivo muy grande ya que estamos dando una nueva vida a los textos que se usaban aquí hace cientos de años. Saber que estos textos son lo más cercano a lo que usaban las grandes luces como el Ramban, el Rashba, o Yonah Girondi , y usarlos, es realmente emocionante”, explica Ferrús.

Y celebra: “De no tener, a tener un sidur propio, hay un abismo. Estamos muy contentos. Nos aporta seriedad y solemnidad”.

 

El Núsaj Catalunya. / Foto: Nova Escola Catalana

 

Baréin acoge la puesta de largo del plan de Kushner

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EE UU promete 50.000 millones de dólares a la ANP a cambio de la paz con Israel.

Ofer Laszewicki. Jerusalén.

En una columna de opinión publicada pocos días antes del pistoletazo de salida de la conferencia económica de Baréin, el periodista israelí Avi Issacharof rebautizó la intención de Trump de lograr el «acuerdo del siglo» para solventar el conflicto palestinoisraelí como el «soborno del siglo», tildando la iniciativa de la Casa Blanca como un «intento descarado» de exigir a los palestinos que se atengan a los parámetros que se desgranan ayer y hoy en Manama a cambio de altas sumas de dinero.

Tras meses de especulaciones sobre el contenido del plan económico, presentado como la primera fase de un proceso que debería culminar con la implantación de un segundo apartado «político», el yerno de Trump, Jared Kushner –máximo responsable del diseño de la propuesta–, reveló a la Prensa un extenso documento con los puntos que se tratarán. No obstante, el plan ha despertado duras críticas desde la Autoridad Nacional Palestina (ANP). Desde el traslado de la embajada de EE UU a Jerusalén y el reconocimiento de la ciudad como capital de Israel, Ramala cortó en seco los canales de comunicación con Washington, y dejó claro que boicotearía un programa que no encara los asuntos espinosos del conflicto.

A pesar del escepticismo generado, el equipo de Trump no se desvía de su apuesta: impulsar la economía palestina mediante la inyección de 50.000 millones de dólares en los territorios palestinos y países colindantes y la mejora de las infraestructuras. Los críticos con la iniciativa apuntan que en el documento publicado por Kushner no se menciona en ningún capítulo la ocupación militar israelí de Cisjordania, el conflicto abierto en Gaza, los asentamientos, el estatus de Jerusalén, el establecimiento de un Estado palestino o la cuestión de los refugiados.

Washington ha intentado abrir el foco, atrayendo la participación de aliados árabes en la región –con representantes de bajo perfil– como Egipto, Jordania, Arabia Saudí o el propio Baréin, que ejerce de anfitrión, para probar que el creciente deshielo entre Israel y el mundo árabe suní, tradicionalmente hostil al Estado judío y arduo defensor de la causa palestina, puede ser un elemento a favor de la reconciliación. Es significativo, por ejemplo, que Manama haya accedido a autorizar oficialmente la presencia de periodistas israelíes.

Ni israelíes ni palestinos estarán representados por políticos, pero sí hay presencia de empresarios o negociadores no oficiales. Tan solo un hombre de negocios palestino, Ashraf Jabari –considerado traidor por la ANP por sus vínculos con los colonos judíos en Hebrón–, tomará la palabra. En Gaza y Cisjordania, tanto Al Fatah como Hamas han llamado a la huelga general y a protestas masivas como respuesta a la iniciativa.

Durante el discurso inaugural de la conferencia, Kushner remarcó la necesidad de crear un «ambiente de negocios mucho más favorable», en lugar de la tradicional postura de muchos gobiernos de «culpar a Israel por todo lo que ocurre». En el programa de actividades se repite un mismo patrón: la prosperidad.

Un panel con un ex asesor de Trump y un empresario emiratí tratará “una nueva era de prosperidad”; la ex directora del FMI Christine Lagarde, junto al ministro de economía saudí Mohammed al-Sheik darán otra sesión económica; empresarios de EE.UU., Bahrein, Turquía y Reino Unido se centraran en como Gaza y Cisjordania pueden vivir “un renacimiento económico”; o un cineasta norteamericano propondrá impulsar el ocio y los deportes como “una vía para energizar la economía”.

“Para elaborar un camino de desarrollo económico prospero para Cisjordania, Gaza y la región, las partes interesadas deberán prestar atención a la experiencia de líderes globales”, apunta el programa. A pesar de los crecientes vínculos de Israel con estados árabes por intereses económicos y de seguridad compartidos –esencialmente por la amenaza iraní sobre la hegemonía en Oriente Medio-, los analistas coinciden en señalar que los países árabes no aceptaran avanzar en un acuerdo que no sea satisfactorio para los intereses nacionales palestinos.

“Desde la implementación de los Acuerdos de paz de Oslo, primero en 1994 y luego en 1996, hubo distintas ofertas, acuerdos y procesos, que siempre fracasaron. No culpo a ninguno de los dos lados, pero lo indiscutible es que fracasaron. Un gran obstáculo para resolver el conflicto es que las naciones árabes jamás formaron parte de la solución”, apunta a este diario Grisha Yacubovitch, ex general del ejército israelí y consultor estratégico. En su criterio, ante los continuos rechazos en el pasado de los palestinos a diversos planes de paz, opina que ahora puede haber una fórmula que “el resto del mundo árabe puede llegar a apoyar”. Pero reconoce que el precio a pagar del lado palestino es muy elevado: “para recibir los billones de dólares, todo apunta a que tendrán que hacer grandes renuncias nacionales, respecto a sus principios y a su narrativa”.

 

Crónica publicada en “La Razón”:
https://www.larazon.es/internacional/barein-acoge-la-puesta-de-largo-del-plan-de-kushner-AK23928091

El presidente iraní acusa a la Casa Blanca de “retraso mental”

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Cruce de acusaciones entre Trump y las autoridades iraníes. El presidente de EE UU amenaza con “aniquilar a Irán” después de las declaraciones de Rohani

 

Ofer Laszewicki. Tel Aviv.

En Teherán no dan crédito a los tímidos mensajes conciliadores de Trump, que afirmó haber detenido en el último minuto una represalia militar a gran escala contra Irán como respuesta al derribo de un dron estadounidense por misiles iraníes. En palabras del presidente iraní Hassan Rouhani, las renovadas sanciones económicas impuestas por Washington, que incluyen al ministro de Exteriores Javad Zarif, prueban que la Casa Blanca “está mintiendo” sobre los presuntos ofrecimientos de encarar una negociación para facilitar la distensión.

“¿Mientras llamas a las negociaciones, buscas sanciones contra el ministro de Exteriores? Parece que la Casa Blanca está afectada por un retraso mental”, declaró en un directo televisivo el presidente iraní. Las palabras de Rouhani fueron una réplica casi inmediata al asesor de Seguridad Nacional norteamericano, John Bolton, considerado un halcón, que en un encuentro a tres bandas sin precedentes en Jerusalén con sus homólogos de Israel y Rusia, dijo que su país “mantiene abierta la puerta de las negociaciones, pero el silencio de Irán es abrumador”.

Por su parte, Trump elevó el tono después de las acusaciones de Rouhani. “La muy ignorante e insultante declaración de Irán hecha pública hoy solo muestra que no entienden la realidad. Cualquier ataque por parte de Irán contra cualquier estadounidense será respondido con una fuerza grande y abrumadora. En algunas áreas, abrumadora significa erradicación”, afirmó Trump en Twitter.

Donald J. Trump

@realDonaldTrump

….The wonderful Iranian people are suffering, and for no reason at all. Their leadership spends all of its money on Terror, and little on anything else. The U.S. has not forgotten Iran’s use of IED’s & EFP’s (bombs), which killed 2000 Americans, and wounded many more…

Donald J. Trump

@realDonaldTrump

….Iran’s very ignorant and insulting statement, put out today, only shows that they do not understand reality. Any attack by Iran on anything American will be met with great and overwhelming force. In some areas, overwhelming will mean obliteration. No more John Kerry & Obama!

En el choque armamentístico y dialéctico que ha puesto a Oriente Medio al filo de una confrontación bélica, se repite el patrón que se vivió el 13 de junio tras la explosión de dos buques petroleros japoneses en el estratégico estrecho de Ormuz, cuando Washington culpó a Teherán, pero el régimen de los ayatolás rechazó categóricamente la acusación. Ahora, Irán desmiente de nuevo que EE UU, que no mantiene un talante conciliador, ya que las sanciones suponen “un cierre permanente” a la vía diplomática.

La economía iraní, al borde del abismo, sufrirá un mayor contratiempo con las nuevas sanciones impuestas por la Casa Blanca, que también incluirán al líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei. “El Gobierno de Trump está destruyendo todos los mecanismos internacionales establecidos para mantener la paz global y la seguridad”, señaló un portavoz del ministerio de Exteriores iraní.

Desde Teherán, conciben las amenazas norteamericanas como parte de una nueva coalición en la región, que engloba a Israel y Arabia Saudí –principales aliados de Washington en Oriente Medio- que “rechaza la diplomacia y está sediente de guerra”.

Tras el derribo del dron por misiles iraníes, Trump dijo que evitó la respuesta militar porque iba a suponer un alto coste humano –más de 150 víctimas según afirmó-, claramente desproporcionado a la pérdida de un artefacto no tripulado. No obstante, confirmó que autorizó ciberataques contra sistemas de misiles iraníes, una información nuevamente desmentida desde Teherán.

El incremento de la tensión entre EE UU e Irán se produce un año después de que Trump decidiera retirar a su país unilateralmente del pacto nuclear firmado por las grandes potencias con el país persa, donde éste aceptaba reducir sus capacidades nucleares a cambio de un levantamiento de las sanciones económicas, que suponen un lastre para la economía interna y el comercio exterior del país. Las relaciones diplomáticas entre ambos países están completamente rotas desde la crisis de la embajada de EE UU en Teherán, en que diplomáticos fueron tomados rehenes tras el estallido de la revolución islámica de 1979.

Mientras el consejo de seguridad de la ONU pedía este lunes retomar el diálogo y rebajar las tensiones en el golfo pérsico, Irán siguió mostrando su rechazo frontal debido a la imposición de las sanciones económicas. El organismo internacional calificó los ataques a los petroleros como “una amenaza a los canales proveedores de energía y a la paz y estabilidad mundial”.

La preocupación se agrava tras los comentarios de diversos expertos, que coinciden en señalar que las capacidades de defensa aéreas de Teherán pueden poner en jaque a la superioridad de la aviación del Ejército estadounidense. Según parece, el dron derribado estaba volando a unos 18 kilómetros de altura cuando fue derribado por un misil tierra-aire de la Guardia Revolucionaria iraní.

“El derribo del artefacto demuestra que Irán está desvelando una capacidad y mandando un claro mensaje a Washington”, señaló la analista Becca Wasser a la agencia AFP. “Demuestra no solo que han desarrollado las capacidades militares, sino que tienen las habilidades para manejar estos sistemas”, añadió.

Por ello, “esto supondría un cambio significativo, porque si han logrado producir domésticamente esta capacidad, Irán lo puede proveer a grupos afines en la región (como Hizbulá en Líbano o los rebeldes Houtis en Yemen) para amenazar a EE UU y sus aliados militares”, agregó Wasser.

Mientras tanto, Teherán recibió ayer un espaldarazo por parte de Rusia, que desde su rol decisivo en el devenir de la guerra civil de Siria se ha erigido en una suerte de interlocutor no oficial entre Occidente e Irán. Nikolai Patrushev, asesor de seguridad nacional ruso, rechazó sin tapujos las acusaciones norteamericanas de que Teherán supone “la principal amenaza para la seguridad de la región”. Y respecto al derribo del dron, confirmó el argumento iraní de que fue disparado porque entró en el espacio aéreo del país persa, pesa a que Washington mantiene que estaba volando en zona internacional.

 

Crónica publicada en “La Razón”:
https://www.larazon.es/internacional/el-presidente-irani-acusa-a-la-casa-blanca-de-tener-un-retraso-mental-GK23924174

Ex asesor de inteligencia israelí: “el mayor logro para Israel en los últimos años es el diálogo abierto con Rusia”

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Sin lugar a dudas, el encuentro a tres bandas que se está desarrollando este martes en Jerusalén marcará un antes y un después en las alianzas estratégicas que definirán la balanza de poder en Oriente Medio. Los asesores de seguridad nacional de Estados Unidos, Rusia e Israel debaten conjuntamente el rol que cada actor juega en el panorama geoestratégico regional, con el foco puesto especialmente en Siria, país devastado por una cruenta guerra civil iniciada en 2011 que tuv un coste descomunal: más de medio millón de víctimas mortales y millones de desplazados internos y refugiados huidos a Europa y los países vecinos.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha catalogado el encuentro como “histórico”, y que las tres partes comparten un “objetivo común”: la retirada de las “fuerzas extranjeras” de territorio sirio. Para comprender los entresijos del encuentro, Aurora participó en una conferencia con el doctor Eran Lerman, que fue asesor en asuntos internacionales en el consejo de seguridad nacional de la oficina del primer ministro de Israel, además de ocupar durante más de 20 años altos cargos en la inteligencia de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).

“Es un evento único y sin precedentes en la historia de Israel. Dos grandes actores internacionales, representados por sus asesores de seguridad, escogen encontrarse en Jerusalén con Meir Ben Shabat, nuestro asesor nacional, en una discusión entre iguales sobre el futuro de la situación en Siria, que también se extiende a otras cuestiones de fronteras en la región”, arrancó Lerman.

El experto cree que la convención supone un logro significativo de la diplomacia exterior de Israel: “nuestras relaciones con EE.UU. alcanzaron un nuevo pico gracias a la firme posición de varios actores regionales (países árabes), así como el desarrollo de nuevas lianzas en Asia, Latinoamérica y otros países del Mediterráneo”. Pero destacó el más relevante: “en los últimos cinco años el mayor logro es el diálogo abierto con Rusia, a pesar de las diferencias respecto al papel iraní en Siria, y que el Kremlin tiene una posición distinta a la Casa Blanca sobre la cuestión palestina”.

Preguntado por cómo quedará el balance de fuerzas en territorio sirio –un conflicto donde además de las cruentas batallas libradas entre las tropas de Assad contra grupos rebeldes o el Estado Islámico también han participado potencias como Irán, Rusia, Estados Unidos, Turquía o Israel-, Lerman opinó que no espera grandes cambios: “no creo que se expulse a los iraníes de Siria, pero si podemos pensar en lograr acuerdos mutuos entre los participantes. Todos quieren la estabilidad, y es evidente que a unos (rusos) les gusta más Assad que a otros (norteamericanos). Pero lo incontestable es que ha logrado estabilizar la mayoría del país”.

El gran dilema es que papel jugará la Siria del futuro próximo: “si se usará como territorio para desestabilizar Jordania, atacar Israel y apoyar a Hezbolá en el sur del Líbano, o Rusia contribuirá a la estabilización. El ejército ruso luchó codo con codo para salvar a Assad de la destrucción de su régimen, y esto es parte esencial de la discusión en Jerusalén”, apuntó el experto.

Si bien es cierto que durante el encuentro de asesores de seguridad en la ciudad santa se mira de reojo a la conferencia de Bahrein que pretende dar un impulso a la economía palestina, EE.UU. quiere “asegurar el flanco del golfo pérsico, que mira directamente a territorio iraní”, comentó refiriéndose  la reciente crisis de los petroleros atacados que desataron una crisis sin precedentes entre Washington y Teherán. “Pero lo esencial es como limitar el rol iraní en Siria, y aquí Israel es un actor clave, porque ya demostró que toma riesgos, si es preciso con acciones violentas, con el objetivo de que su territorio no sea utilizado para alcanzar los fines iraníes”.

Para Lerman, lo destacable de lo que está ocurriendo en Bahrein es que “el mundo árabe está dando el brazo a torcer (por su voluntad de acercamiento a EE.UU. y su creciente aceptación de Israel), y eso está vinculado directamente a la amenaza que supone Irán”.

El régimen iraní está afrontando una extrema presión, tanto externa como interna. “Las sanciones económicas están afectando y poniendo en riesgo la economía iraní, y tal vez el régimen planteaba sobrevivir hasta que Trump saliera del poder, pero ahora viven una gran incertidumbre. Por ello, intentan crear crisis exteriores con peligrosas provocaciones. Ante ello, Trump decidió a última hora no involucrarse en una guerra abierta, pero aumentó las sanciones”, aclaró Lerman.

El asesor nacional norteamericano, John Bolton, comentó a su contraparte ruso, Nikolai Patrushev, que quieren ver a Rusia jugar un rol significante en la arena regional. “Pero eso implica tomar decisiones, como arrinconar a Irán. Si Rusia se posiciona en modo constructivo en la crisis actual, será bienvenida”, opinó el experto.

Además, hizo hincapié en el respeto que se ha logrado el ejército israelí en el Kremlin: “los rusos tienen un respeto sano hacia las capacidades militares israelíes, y quieren que sea un actor importante. Por ello, existe un canal de comunicación militar directo, que también explica el encuentro de en Jerusalén”. En los primeros compases del conflicto en Siria, el papel israelí se mantenía bajo la mesa, pero ahora “su posición es abierta y reconocida”.

“Claramente, Israel no tolerará presencia de Irán en áreas cercanas al Golán”, aclaró Lerman. Lo más complejo, en el futuro próximo, será el rol que jugará Moscú al tratar de “decir a Irán que no los abandonó y pasó a estar del lado de los intereses de EE.UU.”.

 

Artículo publicado en “Aurora Israel”:
http://www.aurora-israel.co.il/ex-asesor-de-inteligencia-israeli-el-mayor-logro-para-israel-en-los-ultimos-anos-es-el-dialogo-abierto-con-rusia

Ex coronel israelí: “el plan de Trump ofrece mucho, pero probablemente con un alto precio a pagar”

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Tras la publicación del documento inicial de la próxima conferencia de Bahrein “Peace to Prosperity”, la iniciativa de la administración Trump para intentar solventar el conflicto entre israelíes y palestinos, se han disparado un sinfín de especulaciones sobre las intenciones y los efectos sobre el terreno derivados del conclave, que se celebrará en Manama durante el 25 y 26 de junio.

El plan económico para impulsar la economía palestina, liderado por el yerno de Trump, Jared Kusner, prevé la inyección de 50 billones de dólares para los territorios palestinos de Cisjordania y Gaza. En caso de implementarse, el documento presentado defiende que doblaría el PIB palestino, promovería la creación de más de 1 millón de empleos, y reduciría a la mitad el índice de pobreza en las áreas palestinas. A su vez, menciona múltiples mejoras en infraestructuras, pero posterga para una hipotética segunda fase el escollo esencial: el conflicto político y territorial.

Si bien poderosas naciones árabes del eje suní como Arabia Saudí, Egipto, Jordania, Qatar o Emiratos Árabes Unidos – países que eran abiertamente hostiles a Israel en el pasado- han confirmado su asistencia, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) anunció desde un primer momento su boicot al encuentro económico. Desde el traslado de la embajada de EE.UU. a Jerusalén en 2017 y el reconocimiento oficial como capital de Israel, Ramallah cortó de raíz su interlocución con la Casa Blanca.

Para ahondar en la complejidad de lo que se pondrá sobre la mesa en Bahréin, Aurora conversó con Grisha Yacubovich, que en el pasado fue coronel de la unidad del ejército israelí de Coordinación de las Actividades del Gobierno en los Territorios (COGAT, por sus siglas en inglés).

En sus cuatro años en el cargo (2012-2016), estuvo al cargo de implementar el desarrollo de infraestructuras y asuntos económicos con palestinos de Gaza y Cisjordania, posición que le brindó contactos directos con distintos sectores de la sociedad palestina. “Es una cuestión problemática. Primero, intento ponerme en el lugar de los países árabes, cuya presencia supone algo mayor que no se limita a la cuestión palestina”, empieza el ex coronel.

Ninguna de las partes esconde la buena sintonía de Israel con el mundo árabe suní en cuestiones económicas, pero sobretodo de seguridad. Se hace valer el proverbio de “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”: en la lucha de poder entre los ejes chií y suní en Oriente Medio, el estado judío y las naciones árabes que se sentarán en Manama comparten rival regional: el Irán chií de los ayatola.

“Los países árabes quieren ser parte de la coalición y que la conferencia triunfe, pero el obstáculo siempre fue que ocurrirá con los palestinos”, apunta Yacubovich. Si bien la retórica agresiva contra Israel se rebajó en los últimos tiempos y la reivindicación palestina dejó de ser la primera ocupación del mundo árabe, dichos países son conscientes de que “abandonar” la causa les pondría a su opinión pública en contra.

Grisha Yacubovitch

El ex integrante de COGAT se muestra realista: “Desde la implementación de los Acuerdos de Oslo, primero en 1994 y luego en 1996, hubo distintas ofertas, acuerdos y procesos, que siempre fracasaron. No culpo a ninguno de los dos lados, pero lo indiscutible es que fracasaron. Un gran obstáculo para resolver el conflicto es que las naciones árabes jamás formaron parte de la solución”, apunta.

Si bien se muestra crítico con el papel pasado y presente del liderazgo palestino, que “siempre dijo no, siempre colapsó y no triunfó”, cree que ahora “tenemos algo que el resto del mundo árabe es capaz de apoyar. Algo más grande, que no se centra únicamente en el conflicto palestino-israelí, sino en la lucha por el control de Oriente Medio. En cierto modo, están cansados de la actitud de los palestinos. A pesar de ello, quieren ser recordados como los que les apoyaron a resolver sus problemas”.

Tanto en la calle palestina como en los pasillos de poder en Ramallah se extiende la creencia de que “nos están vendiendo por un puñado de dólares”. Yacubovich interpreta la propuesta de la administración Trump como la típica actitud de un hombre de negocios: ofrece mucho, pero probablemente con un alto precio a pagar. “Pretende crear hechos sobre el terreno. Para materializar la inyección de los 50 billones de dólares, todo apunta a que tendrán que hacer grandes renuncias nacionales, respecto a sus principios y a su narrativa”.

“La de los palestinos es una narrativa del pequeño David contra el gran Goliat. Reitera la cuestión de los derechos: el derecho al retorno de los refugiados, el de controlar el agua y los recursos o la tierra”, recuerda el ex militar. “Y ahora, ven como se les pide cambiar su narrativa por un puñado de dólares. No solo hablamos de los palestinos de Gaza y Cisjordania, sino de unos 12 millones en total, que viven aquí (Israel y territorios palestinos) y esparcidos por el mundo. Esta es la perspectiva principal”.

A su vez, Yacubovich hace hincapié en las divisiones y críticas internas: “tras meses de protestas en la frontera entre Gaza e Israel, mucha gente se hartó de Hamás, acusándoles de que los vendían por unos dólares y gasolina para enviarlos a la frontera. Decían que los israelíes los matan y hieren, y lo único que conseguían a cambio un año después eran unos millones de Qatar y algo de combustible para la planta energética”. Mientras tanto, continúa la rivalidad interna y la división palestina: Gaza bajo control islamista de Hamás; y la ANP de Ramallah en manos de al-Fatah de Mahmoud Abbas.

Para el ex militar, otro de los grandes escollos que deberá afrontar el liderazgo palestino, “como ya ocurrió a Arafat y a Abas en el pasado”, es que “tendrán que rendirse a acuerdos y traspasar líneas rojas que veían inquebrantables”. Por ejemplo, respecto a la soberanía en los lugares sagrados de Jerusalén. Por mucho que consideren la Explanada de las Mezquitas “como lugar sagrado palestino, creo que parte del acuerdo será también renunciar a ello, igual que a los refugiados o la tierra”. Para Yacubovich, el nuevo paradigma estadounidense se basará en que “ya tienen dinero e inversiones para el futuro estado palestino, así que no necesitan mantener el estatus como refugiados”.

Reconoce la enorme complejidad que plantea, y que probablemente la renuncia a la narrativa sería una condición que no aceptarían los israelíes: “es como si nos pidieran que olvidáramos lo que dijo Ben Gurion, nuestra historia y conexión con esta tierra, Jerusalén y el estado judío”. Por ello, Yacubovich cree “que se está arrinconando a los palestinos”. Los próximos dos días en Bahrein serán, por lo menos, complejos: se debatirá el futuro de los palestinos, sin los palestinos sentados en la mesa.

 

Artículo publicado en “Aurora Israel”:
http://www.aurora-israel.co.il/ex-coronel-israeli-el-plan-de-trump-ofrece-mucho-pero-probablemente-con-un-alto-precio-a-pagar