Qalandiya: un cruce, dos mundos

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El checkpoint de Qalandiya es el principal accesos para los palestinos desde Ramallah a Jerusalén. Las autoridades militares israelíes mostraron a la prensa las renovaciones las instalaciones para mejorar las condiciones del cruce. Los palestinos son críticos por la existencia del punto de control.

Era una mañana aparentemente tranquila en el checkpoint de Qalandiya, el acceso principal utilizado por miles de palestinos de la zona de Ramallah para acceder a Jerusalén y otras zonas de Israel, en su mayoría trabajadores que van y vuelven el mismo día.

La vista impacta: entre el imponente muro de hormigón que separa el norte de Jerusalén del campo de refugiados de Qalandiya, se abre una brecha para el acceso de vehículos. Desde el terreno y apostados en torretas de vigilancia, cámaras y agentes de la policía militar israelí vigila cada movimiento. A un lado, una ambulancia palestina aguarda. La aparente tranquilidad puede quebrarse en cualquier instante.

Como todos aspectos delicados en la narrativa del conflicto palestino-israelí, cada lado usa su lenguaje: “hemos logrado mejorar el paso, que es la puerta de entrada a Jerusalén de los palestinos desde la zona norte de Judea y Samaria”, explicó un portavoz militar al grupo de periodistas citados por COGAT, la administración civil del ejército, utilizando la denominación bíblica judía utilizada por las autoridades israelíes para referirse a Cisjordania. Para muchos palestinos, se trata de una barrera innecesaria en “territorio ocupado” de Palestina.

El checkpoint de Qalandiya fue abierto en 2002, en pleno auge de la oleada de atentados terroristas palestinos de la Segunda Intifada, que costaron la vida a más de 1.000 israelíes. Tras la construcción de la barrera, los ataques bajaron drásticamente. Pero en un reportaje publicado en la prensa hebrea, un palestino apuntaba que “no creo que ayude a la seguridad de Israel. Cualquiera que pueda cometer un atentado, puede. Hay muchas maneras”. Y añadió: “la duración de las colas depende de la moral de los soldados que vigilan”.

En efecto, hay zonas de la barrera sin terminar, como en los bloques de asentamientos de Ma’ale Adumim y Gush Etzion. Desde una de estas aperturas, dos palestinos de la zona de Hebrón se colaron en Israel en 2016 y abrieron fuego en el mercado Sarona de Tel Aviv, matando a cuatro personas.

De hecho, las propias autoridades israelíes consideraron otorgar miles de permisos de trabajo a palestinos tras el auge de violencia palestina de la “Intifada de los cuchillos” en 2015. La premisa era que logrando un buen sueldo y estabilidad en Israel, el palestino se lo pensaría dos veces antes de cometer un ataque. Actualmente, unos 60.000 palestinos disponen de licencias legales para cruzar a diario a territorio israelí. Otros miles lo hacen ilegalmente.

Dos peatones palestinos dirigiéndose al nuevo acceso del checkpoint de Qalandiya / Foto: Ofer Laszewicki

COGAT convocó a la prensa para mostrar las entrañas del nuevo y moderno edificio construido para agilizar el paso de transeúntes. Tras años de reportes sobre escenas caóticas, líneas de espera interminables y la desesperación de trabajadores y estudiantes que a diario sufren por llegar a tiempo, las autoridades militares israelíes invirtieron para mejorar las condiciones de Qalandiya.

“Con presupuesto del ministerio de defensa, se ha mejorado el cruce, sobretodo en términos de tecnología e infraestructura, pero también con la instalación de aire acondicionado”, comentó el portavoz de la administración civil israelí. Entre 6.500 y 7.000 peatones, la mayoría trabajadores, cruzan a diario a Jerusalén, aunque en festividades religiosas, como el Ramadán, los números se incrementan sustancialmente.

El portavoz de COGAT, el mayor Stolovich, atendiendo a la prensa. / Foto: Ofer Laszewicki

Hizo hincapié en sus similitudes con un aeropuerto: “tiene puertas de acceso rápidas (con lectores biométricos), que permiten verificar los permisos automáticamente, como en Ben Gurion”. El militar reconoció que lo que consumía muchísimo tiempo era que antes solo había tres hileras con dos puntos de control. “Ahora, hay 27 puertas rápidas. Antes, se tardaba unos 40 minutos de medio. Hoy, la media no es ni 5 minutos. Ya no tienen que estar esperando aquí desde las 4 o 5 de la mañana”, explicó refiriéndose a las largas y tensas esperas que afrontaban los palestinos.

Otro de los grandes problemas de Qalandiya es el denso tráfico y la mala accesibilidad. “Lo siguiente será mejorar los atascos, y al otro lado del cruce construiremos una estación de autobuses y un puente peatonal”, indicó el portavoz, mientras transeúntes palestinos cruzaban a pie la calzada, sorteando el tráfico de vehículos.

Ante la incisiva pregunta de un periodista, que recogió las voces los críticos que consideran la renovación como un “embellecimiento de la ocupación”, el militar se limitó a decir que “cada uno puede aportar su opinión. Nosotros lo que queremos es brindar un mejor servicio”.

Un palestino a punto de cruzar por las puertas con control biométrico de Qalandiya. / Foto: Ofer Laszewicki

Tras pasar el chequeo biométrico, Haneen, instructora de fitness de Ramallah, y Heba, joven palestina del barrio jerosolomitano de Beit Hanina, atendieron a las preguntas de la prensa: “Es mi derecho ir cruzar de un lugar al otro sin tener que pasar por un chequeo. Es un estado ocupado, no estoy cruzando entre dos estados. No puedo creer que Jerusalén pertenece a Israel, Jerusalén es nuestra, y no puedo cambiar mis ideas”, dijo con visible enfado la instructora, a escasos m   etros de la salida del checkpoint.

Haneen tiene carné de identidad de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), y tiene permiso en regla para cruzar a Jerusalén, aunque no pisó la ciudad santa en el último año y medio. “El problema es para toda aquella gente, sobre todo trabajadores, que van y vuelven cada día, algo que hace que su vida diaria sea muy dura”.

Heba, su acompañante, dice que le encanta Jerusalén: “es mi hogar. Viajé mucho, pero el aire aquí es diferente, a pesar de todo esto”, dijo refiriéndose a Qalandiya y al conflicto con Israel.

Reportaje publicado en “Aurora Israel”:
http://www.aurora-israel.co.il/qalandiya-un-cruce-dos-mundos

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Netanyahu acaricia la reelección en Israel

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Pese a la irrupción del partido de los generales y las acusaciones de corrupción tras 13 años en el poder, el primer ministro remonta en las encuestas y aspira a reeditar una coalición con los ultras.

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Un cartel electoral con la imagen de Netanyahu en el centro junto a la de otros candidatos, en una calle de Jerusalén / Reuters

Ofer Laszewicki Rubin 

La mayoría de analistas y electores coinciden. Las elecciones en Israel del próximo martes tienen todos los focos puestos en una cuestión esencial: la continuación del mandato del actual primer ministro, Benjamin Netanyahu, que acumula diez años consecutivos en el poder –13 en total– o la apuesta por la alternativa que ofrece el partido de los generales Kajol Lavan (Azul y Blanco) del ex jefe del Ejército Benny Gantz.

Un buen termómetro para medir la agresividad de la campaña son los vídeos electorales en las redes sociales. En la víspera del «Shabat» (día del descanso), Netanyahu aparecía serio en un mensaje para arengar a los suyos: «El Gobierno de la derecha está en peligro. Gantz y Lapid (socio de coalición del ex general) sobrepasan al Likud en unos 4 ó 5 escaños, y pretenden levantar un gobierno de izquierda. No es una imaginación: partidos afines reconocen que ya están en negociaciones. Ayman Odeh –del partido árabe Hadash– dijo que daría su apoyo a Azul y Blanco». Como ya hizo en 2015 para ganar los comicios in extremis, Netanyahu vuelve a recurrir a la incitación contra los árabes de Israel.

A su vez, el actual «premier» alertó de los peligros que supondría para Israel el fin de su carrera, que sirven para entender la ideología del partido mayoritario en la derecha israelí: «Cuando en 1992 la derecha se quedó en casa, Rabin levantó un Gobierno de izquierdas y trajo la pesadilla de los Acuerdos de Oslo. En 1999, un Gobierno de generales liderado por Barak conllevó la Segunda Intifada, que dejó más de mil israelíes muertos». Y concluyó: «Hay peligro, pero todavía no es demasiado tarde. Ellos tienen a la Prensa, el Likud os tiene a vosotros». En resumen: un no rotundo a retomar las negociaciones de paz o la eventual creación de un estado palestino.

Como explicó en una reciente entrevista televisiva en el canal 13, Netanyahu, en su última conversación con Trump, le dijo «que no habrá ningún israelí evacuado de los asentamientos, e Israel seguirá controlando todo el territorio al oeste del río Jordán». En esencia, garantizar la expansión de los asentamientos judíos en Cisjordania y Jerusalén Este, donde se estima que ya viven unos 600.000 israelíes en el territorio que los palestinos reclaman para su hipotético futuro estado.

A su favor, los seguidores del Likud presumen de una situación que consideran inmejorable de Israel en el mapa internacional, escenificado con el reciente reconocimiento de la Administración Trump de la soberanía sobre los Altos del Golán, la llegada de Bolsonaro a Jerusalén, los vínculos con la derecha populista europea o las buenas relaciones con Vladimir Putin. La derecha del Likud también hace gala de una economía fuerte en términos macroeconómicos y de ser el mejor garante para la seguridad del país, probablemente el principal factor que hace decantar el voto.

Si bien desde que general Gantz anunció su candidatura las encuestas lo han situado en primera posición en intención de voto, los últimos sondeos apuntan a que Netanyahu lograría revalidar su coalición gubernamental, con el apoyo de partidos más a la derecha del Likud y religiosos ultraortodoxos. En un parlamento de 120 diputados, las encuestas del pasado viernes otorgan tanto a Netanyahu como a Gantz alrededor de 30 escaños, y la atomización predice que se formará un parlamento con doce formaciones distintas.

La estrategia de la recién creada coalición de los generales se centra en la experiencia militar: en el primer vídeo, el partido de Gantz alardeaba de los centenares de «terroristas aniquilados» durante la última guerra de Gaza en 2014. Por otro lado, publicaba mensajes más conciliadores –«no es una vergüenza hacer renuncias por la paz»–, junto a imágenes de Begin y Sadat firmando la paz entre Egipto e Israel en 1979.

La propuesta de Gantz parece ser mano dura contra el terror y devolver la calma a las poblaciones del sur de Israel afectadas por los misiles lanzados desde Gaza, pero a su vez una apuesta por la diplomacia para buscar vías de acuerdo que logren terminar la tensa situación en el límite entre Israel y la franja costera. No obstante, los críticos de la coalición Azul y Blanco le achacan ambigüedad ideológica e inexperiencia política, y el Likud ataca a Gantz por presuntos problemas mentales del pasado, fracasos en sus negocios el pinchazo iraní de su teléfono.

En el último año se han vivido protestas semanales palestinas junto a la verja fronteriza, que han costado cerca de 200 muertos por fuego israelí y miles de heridos, y continuos lanzamientos de proyectiles y globos incendiarios por parte de Hamas y otros grupos terroristas, que estuvieron a punto de culminar en una nueva guerra cuando dos cohetes alcanzaron Tel Aviv.

Los detractores de Netanyahu, tanto en el centro izquierda como los partidos minoritarios de extrema derecha, acusan al «premier» de tibieza, de haber permitido que Hamas dicte los tiempos del conflicto, y de permitir los pagos de millones de dólares cataríes a los islamistas. A su vez, sus opositores alegan que ha puesto en peligro las instituciones democráticas del país, que promueve el odio y la división entre los israelíes y de perjudicar las relaciones con comunidades de la diáspora judía, por discrepancias sobre el monopolio del sector ultraortodoxo en las cuestiones vinculadas a la religión en el Estado judío.

Pero ni sus debilidades ni las tres imputaciones sobre Netanyahu del fiscal general del Estado en distintos casos de corrupción parecen haber menguado el apoyo del tradicionalmente fiel electorado del Likud, que sigue clamando: «¡Sólo Bibi!», como se le conoce.

Isaac Querub: “Los judíos en España estamos perfectamente integrados en el seno de la sociedad”

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Isaac Querub, presidente de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), tiene las raíces familiares de tantas familias sefardíes: nació en Tánger, al norte de Marruecos, ciudad reconocida en el pasado por su numerosa e influyente comunidad judía, en gran parte descendientes de los expulsados de Sefarad en 1492 durante la Inquisición. A los 10 años se mudó a Madrid con su familia. Se escolarizó en el Liceo francés, estudió derecho y empresariales, y dedicó buena parte de su vida profesional al comercio de materias primas como el petróleo o los metales minerales, tanto en África como en Oriente Medio y Europa. En una conversa telefónica con Aurora, repasó los temas candentes que conciernen a los judíos de España: ”la ley de derecho al retorno por fin salió, y supone un hito histórico en la reconciliación y la concordia de España y sus judíos. Supone una rectificación de los errores del pasado, y sobretodo supone un gesto de apertura y convivencia mirando hacia el futuro”.

Ofer Laszewicki Rubin – Tel Aviv

Ahora ejerce de presidente de la FCJE, pero tiene una larga trayectoria como integrante y dirigente de organizaciones e instituciones judías.

Fui presidente de Maccabi España a los 27 años, y de hecho me tocó presidir la delegación del equipo español en Israel en la 13ª edición de las “Macabiadas” –olimpiadas judías- de Israel en  los años 80, donde fue un honor encabezar con la bandera española a nuestro equipo. He sido presidente de la comunidad judía de Madrid desde 1996 hasta 2001, presidente de la asociación de amigos de Yad Vashem en España desde 1997 al 2016, y de joven fui el fundador de lo que se llamó “Irgun Tsioní Hatzmaí” (Organización Sionista Independiente), y de la revista Garín, que en su momento fueron un grupo y periódico clandestinos, poco después de la muerte de Franco en 1977. También fui gobernador de la universidad de Tel Aviv hace 20 años, y copresidente de la asociación de amigos de la universidad de Tel Aviv en España.

Para quienes no hayan oído hablar de ustedes, ¿qué representa la FCJE?

Se trata de la institución judía más importante, porque representa oficialmente y de acuerdo con la legislación vigente al judaísmo español. Y cuando digo al amparo de la legislación es el convenio con el estado, firmado y aprobado por las cortes en noviembre de 1992. Es un cargo voluntario y honorífico sin retribución, que se elige por elección directa de las comunidades judías de la federación.

¿Cuáles son las principales funciones y actividades de la FCJE en la actualidad?

La representación oficial del judaísmo oficial y trabajar por la seguridad de las comunidades, así como los miembros y asociados de la federación.

Generalmente, ha sido difícil concretar en números la población judía de España. Según sus estimaciones, ¿cuántos judíos y cuantas comunidades existen actualmente?

Normalmente hablamos de 13 comunidades afiliadas a la federación, que representan a más del 95% de los judíos en España. Suelo decir que somos menos de 100.000, y creo que registrados en total, entre comunidades y entidades asociadas, a lo mejor alrededor de 45.000

En efecto, hay cierta confusión.

Porque después de la II GM los judíos han sido muy reacios a inscribirse en un registro, porque fue el método utilizado por los nazis para la deportación. Casi se ha hecho una costumbre, y normalmente los judíos prefieren no figurar en ningún registro.

En 2015 España y Portugal aprobaron el derecho de retorno a los sefardíes, una ley que da la opción de obtener el pasaporte a los judíos que puedan demostrar que son descendientes de los expulsados de Sefarad durante la Inquisición de 1492. Debido a las complicaciones burocráticas, los exámenes de idioma y el alto coste económico, parece que no tantos como se esperaba inicialmente han culminado el proceso.

Esta ley ha sido una iniciativa de la FCJE, planteada en el 2012 al gobierno de España, y en particular al ministro de justicia de entonces Alberto Ruiz Gallardón. Debo decir que el ministro apoyó la iniciativa desde el principio, pero en el seno del gobierno no había unanimidad a favor de esta ley. Por eso, el contenido y los requisitos de la ley se fueron complicando.

No obstante, la ley por fin salió, y supone un hito histórico en la reconciliación y la concordia de España y sus judíos. Supone una rectificación de los errores del pasado, y sobretodo supone un gesto de apertura y convivencia mirando hacia el futuro.

La ley  fue aprobada por unanimidad, sin ningún voto en contra, ni tan siquiera de la izquierda o la extrema izquierda. Como anécdota, Jon Iñarritu, diputado y representante de Bildu –izquierda independentista vasca-, me recibió hablando en hebreo el día de la votación, donde  yo asistía desde la tribuna de invitados.

¿Disponen de cifras concretas sobre cuantos sefardíes obtuvieron el pasaporte?

El gobierno esperaba entre 90.000 y 200.000. La Federación nunca dio una cifra, porque eso era especular. Nosotros, que manejamos los números, calculamos que para final del periodo de vigor de la ley, que termina el 1 de octubre de 2019, habrán 30.000 sefardíes que lograron conseguir la nacionalidad.

¿De qué países proceden?

Fundamentalmente, la mayoría son venezolanos, argentinos, mejicanos e israelíes.

Los judíos de España piden restituir Santa María la Blanca como Sinagoga Mayor de Toledo, que tras el pogromo de 1391 fue reconvertida en una iglesia. ¿Por qué motivo?

Porque es verdad. En noviembre de 2012, y delante del cardenal Koch en representación del Vaticano, y delante del nuncio apostólico de España, yo como presidente de la federación reivindiqué la devolución simbólica de Santa María la Blanca como sinagoga a la comunidad judía de España. Por dos motivos: en esta atmósfera y ambiente de reconciliación, creemos que se trata de un símbolo extraordinario por la importancia simbólica de la sinagoga, y en segundo lugar creemos profundamente en el dialogo judeocristiano, iniciado por el Papa Juan XXIII, con la declaración nostra aetate aprobada bajo el papado de Pablo VI.

Creemos que la iglesia católica tuvo su parte de responsabilidad en la Inquisición y la expulsión de los judíos de España en 1492, y creemos que la devolución simbólica podría ser un gesto muy apreciado por los judíos del mundo, marcando una reconciliación definitiva entre la Iglesia católica y los judíos sefardíes descendientes de los expulsados.

En ciudades como Madrid, Barcelona o Melilla hay escuelas judías, pero su visibilidad pública es muy discreta. ¿La identidad judía debe permanecer oculta o cree que debe abrirse más a la sociedad?

La pregunta no tiene mucho sentido hoy, porque de ninguna manera los judíos se ocultan en ninguna ciudad de España, y desde la aprobación de la constitución de 1978, los judíos pueden practicar su judaísmo y tradiciones de manera completamente libre y en igualdad de condiciones con el resto de los ciudadanos.

No obstante, en países como Francia, son habituales las imágenes de escuelas y centros de rezo judíos custodiados por efectivos armados de las fuerzas de seguridad. ¿Cómo valora la situación de seguridad  de las comunidades en España?

Gracias a Dios, en España no ha habido una sola muerte de judíos por motivos antisemitas o terroristas. En segundo lugar, los colegios judíos funcionan bien, pero si con custodia policial. Nadie oculta y nadie ignora que existe un peligro procedente del Islam radical.

Justo hace tres días se publicó que uno de los activistas que pidió el boicot al cantante judío estadounidense Matisyahu en el festival de Reggea “Rototom” de Benicassim en 2015 afrontará un juicio en que se le piden cuatro años de cárcel. El movimiento Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) acusó al artista de “sionista” y de apoyar al ejército de Israel por actuar en un acto benéfico en favor de soldados. ¿Cuándo se traspasa la línea entre la crítica a las políticas de Israel y el antisemitismo?

Cuando se pone en tela de juicio la legitimidad el estado de Israel. Como bien sabe todo el mundo, no hay más crítico que el pueblo judío. No hay más inconformista que los judíos. Pero lo que nosotros hemos visto en los últimos tiempos es que se utiliza la crítica al proceder de un gobierno o de otro para poner en duda o para deslegitimar la independencia y el estado de Israel, y eso no lo vamos a admitir, porque eso es nueva judeofobia, o antisemitismo disfrazado.

En este caso, cuando supimos de las declaraciones de BDS, hablé con la dirección del festival y las autoridades locales, y denunciamos esa situación que calificamos de hipócrita, vergonzante y de antisemita, sin duda alguna. Porque por el mero hecho de ser judío se le exigió a un cantante que se definiera políticamente, pero solo se le exigió esto al cantante judío. Y tenemos que añadir que la prensa nacional, encabezada por el diario El País, que editorializó al respecto, las autoridades locales, el gobierno central y la dirección del propio festival condenaron esa iniciativa de BDS. Fue lo que hasta ahora ha sido la mayor derrota de BDS. Como sabemos, BDS, financiado por oscuros intereses árabes, no tiene más objetivo que deslegitimar al estado de Israel, la única democracia en Oriente Medio.

Cuando Israel salta a las portadas por una escalada del conflicto con los palestinos, los judíos de España suelen ser cuestionados.

No, a nosotros nunca nadie nos ha exigido un posicionamiento por parte de nadie, ni autoridades españoles ni israelíes.

Más que a nivel oficial, nos referíamos a lo que ocurre en tertulias familiares o laborales.

Nosotros los judíos en España estamos perfectamente integrados en el seno de la sociedad, pero tenemos muy claros cuales son nuestras inquietudes, intereses, y normalmente coincide con el de la mayoría de los españoles. Cuando hablamos de temas judíos e israelíes, lo tenemos todo muy claro.

Próximamente habrá elecciones en Israel. ¿Cómo lo siguen y en qué grado afecta a la judería española?

Por supuesto que seguimos con muchísimo interés todo lo que ocurre en Israel. Desde la FCJE aceptaremos y respetaremos el resultado de las urnas, como siempre, y nosotros apoyamos y apoyaremos al estado de Israel independientemente del gobierno que haya en un momento determinado.

Respecto al conflicto político en Cataluña ha habido intensos debates en el seno de las comunidades judías. Hay quienes comparan las aspiraciones independentistas catalanas con la lucha de los sionistas por lograr su estado propio, mientras otros inciden en la importancia de mantener la lealtad a la Constitución. ¿Cuál es la posición de la FCJE?

Estamos al tanto, como saben por cada judío existe una opinión o sensibilidad diferente, y así hemos vivido a lo largo de toda nuestra historia. La posición de la FCJE es perfectamente clara: estamos con la Constitución y con las leyes vigentes. No olvidemos que España es un estado de derecho, en el cual se reconoce legalmente el derecho a la diferencia, y nosotros, como tradicionalmente hemos defendido siempre, somos partidarios de la diversidad y de la convivencia y el respeto por el prójimo.

¿Existe cooperación entre la comunidad judía española con otras minorías para aunar fuerzas en la lucha contra el la discriminación y el racismo?

Las relaciones entre las diferentes religiones es muy correcta en España, y además formamos parte de la comisión asesora del gobierno en materia de libertad religiosa. Es un foro constituido al amparo de la ley, donde tenemos ocasión libremente de plantear todos los problemas que puedan afectarnos. Debo señalar que tenemos mucho respeto por los actuales líderes de todas las religiones de notorio arraigo en España, como católicos, musulmanes y evangélicos.

España, como otras naciones europeas, está viviendo un auge de la extrema derecha, escenificado por la entrada del partido Vox en el parlamento autonómico de Andalucía. ¿Le preocupa?

Evidentemente, a la federación le preocupa mucho el renacimiento de los nacionalismos excluyentes y de la extrema derecha neonazi en toda Europa. En España, en efecto existe un partido que, por primera vez, ha obtenido escaños en un parlamento autonómico, y creo que debe interpretarse como una llamada de atención a todos los partidos políticos con representación parlamentaria en España. Desde luego, nosotros seguiremos la evolución con muchísima atención y preocupación.

Desde la FCJE impulsaron una reforma del código penal para fomentar el estudio del Holocausto nazi entre los estudiantes adolescentes.

Pedimos que se incluyera en el currículo escolar el estudio de la historia del Holocausto, lo cual fue aprobado por el parlamento, y hoy todos los niños de 15 a 18 años deben estudiarlo por ley. Al amparo de esa ley, la FCJE ha firmado en 2018 un acuerdo con el gobierno de España y el ministerio de Educación un convenio que se llama “convenio para la erradicación del antisemitismo en España”, único en su género en Europa, lo cual demuestra una firme intención de la sociedad española de enfrentarse a los fantasmas del pasado. Y debo reconocer públicamente que nuestros interlocutores fueron gente de mucha inteligencia, visión y mucha valentía.

También planteamos al gobierno la reforma del artículo 607 párrafo 2, y del 510 del código penal. Esto supone un mayor grado de protección contra los delitos de antisemitismo cometidos de manera directa e indirecta, y contra la negación del genocidio, cuando esto incite al odio.

 

Entrevista publicada en Aurora:
http://aurora-israel.co.il/isaac-querub-los-judios-en-espana-estamos-perfectamente-integrados-en-el-seno-de-la-sociedad

Aurora reporta desde la frontera con el Líbano sobre la operación “Escudo del Norte”

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El equipo de Aurora estuvo hoy en la ciudad de Metula en el límite con el Líbano para reportar sobre los últimos acontecimientos en esta región tras el inicio de la operación “Escudo del Norte” por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel.

El portavoz del ejército israelí para la prensa internacional, Jonathan Conricus, expresó que “el objetivo de esta operación es exponer y destruir todos los túneles transfonterizos de ataque que Hezbollah ha estado cavando desde dentro del Líbano”.

Por su parte, Aviv Azuz, residente de Metula comentó: “Sé lo que pasa a mi alrededor, sé donde vivo, sé que vivimos en un barril de explosivos. Pero el ambiente y el aire extraordinarios que vivimos aquí en Metula nadie nos lo podrá quitar, tampoco Hezbollah”

link: http://aurora-israel.co.il/aurora-reporta-desde-la-frontera-con-el-libano-sobre-la-operacion-escudo-del-norte/

Causa 4.000: otra “bomba” que pone a prueba la continuidad de Netanyahu

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Netanyahu, junto al jefe de policía Roni Alsheij (izquierda) Foto: Haim Zach / GPO

 

Ofer Laszewicki Rubin – Tel Aviv

Cuando tan solo han pasado algo más de dos semanas de la renuncia de Avigdor Liberman, el ex ministro de defensa que abandonó e hizo tambalear la coalición de gobierno por discrepancias sobre cómo afrontar el conflicto en Gaza, el primer ministro Benjamin Netanyahu afronta otra “bomba” que podría dinamitar su ejecutivo: la recomendación de la policía de llevarlo ante los tribunales por sospechas de que recibió sobornos.

A menos de un día para el final del mandato del jefe de la policía Roni Alsheij, el cuerpo policial publicó sus conclusiones sobre el llamado “caso 4.000”, tras concluir la investigación del caso que gira entorno a la compañía de telecomunicaciones Bezek y al portal de información digital “Walla News”. Además de señalar a Benjamin Netanyahu y a su mujer Sara, también se solicitó llevar ante los tribunales al empresario Shaul Elovich -ex jefe de Bezek- y su esposa Iris. Según la policía, el premier israelí cometió fraude y abuso de confianza, además de aceptar sobornos.

Los investigadores señalan que entre los años 2012 y 2017 Netanyahu intervino directamente en los contenidos de la página “Walla News” e influyó en la contratación de redactores y editores, utilizando contactos conjuntos con la pareja Elovich, que también influyó en la publicación de contenidos en el portal informativo que fueran beneficiosos para Bezek y el resto de sus actividades empresariales.

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71 años del Plan de Partición: Latinoamérica en la independencia de Israel y las actuales relaciones bilaterales

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Foto izquierda: GPO – Foto derecha: Avi Ohayon / GPO

Ofer Laszewicki Rubin

“Después de un largo y exhaustivo análisis, nuestro comité unánimemente recomendó el final del mandato británico en Palestina y la independencia del país”, dijo el diplomático guatemalteco Jorge García Granados, que formó parte del Comité Especial de la ONU para Palestina. Y concluyó: ” una mayoría de nosotros votó a favor de dividir a Palestina entre árabes y judíos, para que cada una de las partes en disputa pudiera disfrutar de independencia en parte del territorio”.

La “mayoría de nosotros” a la que citaba Granados –cuyo decisivo papel en la votación del 29 de noviembre de 1947 le mereció una calle con su nombre en un suburbio de Tel Aviv- son los 13 países latinoamericanos que, con su voto positivo, fueron decisivos para la aprobación de la resolución: Bolivia, Brasil, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, Haití, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. Finalmente, la recomendación del comité fue aprobada con 33 votos a favor, 13 en contra, y 11 abstenciones. “Mi abuelo era realmente un luchador por las causas en las que él creía que había habido injusticia”, afirmó su nieta Carla García Granados, que actualmente reside en Israel.

Las relaciones diplomáticas y comerciales entre el estado judío y los países latinos han vivido altibajos, pero parece que en la actualidad Israel está redoblando esfuerzos para afianzar sus intereses en el continente.

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Análisis: Liberman se precipita y mueve ficha en el tablero electoral israelí

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Como si fuera un caballo en una partida de ajedrez, el ya ex ministro de defensa de Israel, Avigdor Liberman (aunque su renuncia entre en vigor solo en unas horas), se precipitó en un salto adelante y anunció ayer su renuncia al cargo.

La renuncia del líder de Yisrael Beitenu –formación de derecha nacionalista secular con fuerte base entre el electorado procedente de las ex repúblicas soviéticas- deja a la coalición de gobierno de Netanyahu en una frágil minoría de 61 diputados, en una Knesset de 120 escaños. La alarma roja electoral se encendió, las cábalas sobre un avance electoral toman fuerza, y de inmediato ha empezado el tradicional toma y daca en el juego de alianzas que caracteriza la siempre imprevisible política israelí.

La crisis de gobierno vino inmediatamente después a la última explosión en la frontera de Gaza. Tras una fallida incursión de un comando especial de las FDI en la franja, que un ex general describió como “operaciones de infiltración habituales en las filas enemigas para recabar información”, los soldados fueron sorprendidos por efectivos de Hamás en la urbe de Khan Younes. Se produjo un intenso choque, que culminó con 6 integrantes del movimiento terroristas y un coronel israelí muertos.

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